Uno por uno: La superioridad no fue suficiente para vencer a la suerte
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El Ceuta jugó el mejor partido de la temporada, pero no supo traducir su dominio en goles y regresó a casa sin sumar sus primeros puntos del curso
La puesta en escena de la Agrupación Deportiva Ceuta en su visita al Burgos fue, de largo, la mejor de lo que llevamos de temporada para los caballas. Es cierto que acabaron perdiendo, que acumulan cinco jornadas seguidas sin puntuar, que han encajado quince goles en cinco partidos con apenas dos a favor, y que sigue fallando en momentos clave en las áreas, que es donde se deciden las cosas importantes.
Y, sin embargo, más allá de la decepción y la preocupación lógicas por la delicada situación en la que se encuentran tanto el equipo como la ciudad, la sensación que quedó del partido en El Plantío fue, por un lado, de satisfacción; y por otro, de esperanza renovada. Por eso José Juan Romero fue el primero en mostrarse optimista al acabar el choque frente al Bugos. El resultado, dentro de lo que cabe, fue lo de menos.
De hecho, a la hora de valorar individualmente el desempeño de los futbolistas del Ceuta se antoja complicado creer que la derrota sea real, porque todo el equipo funcionó acorde a lo que pedía y buscaba su entrenador. Hablar de la suerte siempre suena a excusa barata, y por supuesto nunca hay que demeritar a un Burgos que supo aprovechar sus oportunidades y que tiene dinamita arriba. Aun así, cualquiera que viese el partido, o que esté siguiendo habitualmente la temporada del Ceuta, sabe perfectamente que no mereció irse de vacío de tierras burgalesas tras haber sido superior.
-PEDRO LÓPEZ: Repitió titularidad por segundo partido consecutivo y paradójicamente tuvo poco trabajo. Pudo hacer algo más en el mano a mano con Karrikaburu, pero el primer y el tercer gol no fueron culpa suya en absoluto.
-MATOS: Cuajó su mejor partido hasta ahora en su vuelta a la que fue su casa, recuperando sensaciones y prestaciones. Se asoció de maravilla con Camacho por su banda aunque le faltó contundencia en defensa, tanto en el primer gol local como en el segundo para aguantar el contragolpe.
-BODIGER: Mucho mejor que el día del Celta Fortuna jugando por necesidad en una posición que no le es extraña, pero que es obvio que no es la suya. Ante el Burgos, aun así, no se notó tanto. Falló, como todo el equipo, a la hora de cortar la contra del segundo gol, y no estuvo fino en el despeje en la jugada embarullada del tercero, pero estuvo atento al cruce, en las coberturas, y se incrustó como un centrocampista más para ayudar en la salida de pelota.
-CARLOS HERNÁNDEZ: Transformó el segundo gol de la temporada para el Ceuta a la salida de un córner, ganando bien su posición en el corazón del área pero rematando casi sin querer con la coronilla. Todos los goles valen, y el jiennense pudo demostrar de nuevo su poderío aéreo. Aun así, le faltó decisión a la hora de cortar más el juego, con faltas si fuese necesario, como en la jugada del segundo gol.
-REDRU: Le tocó jugar a pierna cambiada para solventar uno de los muchos problemas de la zaga caballa, sin laterales derechos aptos para iniciar el partido. A pesar de ello, cumplió con crecer en una banda donde la producción ofensiva fue mucho menor, sobre todo por la falta de entendimiento con el recién llegado Sevikyan, y la protagonizó fundamentalmente él, en especial en la segunda mitad, cuando pudo volver momentáneamente a su hábitat en la banda izquierda.
-OKORO: El MVP (jugador más valioso) del Ceuta en Burgos, y a mucha distancia del resto. Ya había dejado destellos de calidad y alguna muestra de sus excepcionales condiciones como pivote defensivo, y frente al Burgos demostró que el filial se le puede estar quedando pequeño. Su presencia dominante en el centro del campo fue tal que, por momentos, parecía haberse comido a Mawuli para ser él el único amo y señor de la medular. Lógicamente no es el futbolista con mejor toque de la plantilla, pero su incansable omnipresencia a la hora de robar balones, de estar bien colocado, de anticipar y de ganar duelos y pelotas divididas le augura muchas más titularidades en el futuro.
-MAWULI: Mucho más discreto que Okoro, empañado y minimizado por su compañero en la sala de máquinas. Se nota que son jugadores del mismo perfil y que se pueden llegar a pisar, aunque con el paso de los minutos comenzaron a organizarse y repartirse mejor las zonas del campo a cubrir. Si José Juan Romero busca consistencia defensiva en la medular, en Mawuli tiene un baluarte de mucha utilidad.
-ZALAZAR: Ante el Celta Fortuna ya comenzó a parecerse al mediapunta que tan bien conocen en el Alfonso Murube, y frente al Burgos refrendó su regreso a un estado de forma cada día mejor. Liberado de tareas defensivas con sus dos escuderos a las espaldas, se dedicó a repartir juego bajando a la base, a enlazar triangulaciones caído a banda, a hilvanar jugadas en tres cuartos, y a volver loca a la defensa burgalesa. Tuvo ocasiones para marcar, asistió en el gol a Carlos Hernández, y puso algún otro esférico al área que no acabó en gol de milagro.
-SEVIKYAN: El atacante armenio debutaba como nuevo jugador del Ceuta, y lo hacía como titular por las bajas de Koné, Cedric y Mamah. Acusó bastante la falta de ritmo -apenas lleva una semana entrenando-, pero al menos le puso ganas y le dio tiempo a exhibir pinceladas y destellos de lo que su calidad puede llegar a ofrecer en la primera parte, antes de desdibujarse en el choque.
-CAMACHO: Otro de los que parece haber recuperado esa chispa que le hace tan peligroso e impredecible. Volvió locos a sus marcadores todo el partido, con regates por dentro y por fuera, ganando todos sus lances en carrera y alternando centros desde línea de fondo con internadas y disparos a portería llenos de mala intención.
-OMAR SADIK: Otra titularidad incomprensible. Le falta ritmo para arrancar en el desmarque y capacidad para generarse ocasiones, pero tampoco está siendo muy efectivo a la hora de jugar de espaldas y lanzar al equipo.
-TONI ABAD: Debutó, que ya es mucho, cuando el Ceuta estaba volcado sobre la meta burgalesa, pero tampoco tuvo tiempo de demostrar nada. Como al resto de fichajes, le sigue faltando rodaje
-JOAQUÍN: Ayudó a coordinar los esfuerzos ceutíes por remontar, pero con el partido roto no sacó partido a sus cualidades.
-MELÉNDEZ: Caso parecido al de Joaquín, apenas tuvo influencia en el juego caballa.
-JORDI ESCOBAR: Mejores sensaciones que Sadik, pero no tuvo oportunidades ni supo frabricárselas tampoco.
-UMARU KONARÉ: Cada vez que tiene minutos, su intimidante presencia ya aporta un intangible que pocos tienen. Genera una preocupación extra a los centrales que libera marcas para sus compañeros, aunque ante el Burgos solo tuviese una ocasión clara.
-JOSÉ JUAN ROMERO: Valiente en su apuesta inicial por Okoro, le penalizó introducir tan tarde los cambios que tenía a mano, pero realmente no pudo hacer mucho más para evitar lo inevitable, y al menos consiguió hacer jugar de una forma mucho más reconocible.