Fútbol / División de Honor Juvenil
El Sporting, pese a las dificultades, mira el futuro con optimismo
LIGA HYPERMOTION
La contundente derrota que sufrió el pasado sábado la Agrupación Deportiva Ceuta en su visita al FC Andorra ha dejado un mal sabor de boca entre sus aficionados, que después de la alegría moderada del Trofeo de Feria y tras unas semanas de incertidumbre y temor por la crisis migratoria, tuvieron que soportar cómo su equipo recibía una goleada histórica en el Principado.
No obstante, los primeros en hacer autocrítica y en “estar jodidos”, en palabras de José Juan Romero tras el choque, son tanto el cuerpo técnico como los futbolistas. La “manita” no dejó ningún señalado al que culpar salvo uno: el equipo. Casi nadie estuvo a la altura de las circunstancias, el grupo fue incapaz de competir, de inicio a fin, como lo requiere un debut de temporada en la Liga Hypermotion, y quizá, a nivel psicológico, sí que habría sido positivo que se aplazase este encuentro.
Es prácticamente imposible obviar, porque además sería injusto hacerlo, la influencia de todo lo que está sucediendo en la Ciudad Autónoma en el estado de ánimo del grupo. Como cualquier ceutí de a pie, todos ellos tienen también familia y amigos por los que preocuparse. No hay nada más que observar el frenazo que ha pegado la planificación deportiva del Ceuta, cuya confección de plantilla aún no ha podido rematar el club. Nadie tiene claro, pese al esfuerzo titánico de la dirección deportiva, si es el mejor momento para jugar aquí.
Por todo ello, reconociendo aun así la importante cuota de culpa de cuerpo técnico y plantilla en la derrota, es importante entender los matices del tropiezo, y analizar a sus protagonistas uno por uno para comprender el origen de los problemas que se pudieron observar sobre el césped del Nou Estadi d’Encamp.
-GUILLE VALLEJO: El héroe destacado del Ceuta en territorio andorrano. Pese a encajar cinco goles, sin sus acertadas intervenciones la goleada podría haber alcanzado tintes históricos y humillantes para un conjunto caballa que no merecía tanto castigo. Paró todo lo parable, e incluso un poco más, pero quedó vendido en situaciones constantes de uno para uno frente a los delanteros tricolor que acabaron por superarle.
-DANIEL MÁS: Uno de los grandes señalados por los errores puntuales que protagonizó y que costaron más de un gol al Ceuta, si no fuese porque es quien menos cuota de responsabilidad merece por lo sucedido. El central, fichado en 2025 para formar parte del filial, acusó el salto de 3ºRFEF a Segunda División en un partido de alta exigencia y sus desconexiones, ligadas al mal desempeño general del equipo, acabaron pasando factura. Quedó expuesto en multitud de ocasiones, mal acompañado y fuera de sitio en muchas de ellas fruto de la inexperiencia, y perdió balones y lances en exceso, pero sigue mereciendo un voto de confianza en su proyección.
-CARLOS HERNÁNDEZ: El capitán ceutí controló el juego aéreo con solvencia, pero como todos sus compañeros de zaga, se vio superado por las oleadas ofensivas del Andorra. En su debe queda no haber encontrado la manera de cohesionar y coordinar los esfuerzos de una línea defensiva que, por otra parte, sigue siendo la zona del campo donde más refuerzos de garantías necesita la entidad.
-ANUAR: Suplente de inicio en los planes de José Juan Romero, unas molestias musculares de Petxarroman en el calentamiento, sumadas a su polivalencia, le llevaron al once de partida para cumplir las funciones del lateral derecho. El técnico confió en él y el hispano-marroquí respondió con un partido serio en el que, al menos, logró reducir el impacto ofensivo del Andorra por su costado.
-MATOS: Otro de los jugadores que, desgraciadamente, queda malparado en la foto de unos cuántos goles. Pocos defensores podrían haber parado a un Jordi Cano tocado por la varita en su debut en el fútbol profesional español, menos aun cuando no recibió ayudas defensivas que le permitiesen frenar el caudal de juego por su banda. Dejó una autopista libre para las subidas de Carrique y tampoco tuvo opción de prodigarse demasiado en ataque.
-BODIGER: Vistos los experimentos en pretemporada, quizá hubiese sido más beneficioso para el equipo contar con su saber estar y su experiencia en el eje de la zaga. En la medular, anduvo perdido persiguiendo sombras y se vio ampliamente superado por la presión de los centrocampistas rivales, incapaz de girarse, sacar el balón jugado o hilvanar pases que diesen confianza al juego colectivo.
-MARINO: Algo más inspirado, tuvo una ocasión al comienzo del partido que podría haber cambiado la dinámica del encuentro, pero se encontró con la madera. A partir de ahí, poco o nada. Ni pudo poner su calidad al servicio del grupo, ni el grupo fue capaz de encontrarle para potenciar su visión de juego. Junto a Bodiger, estuvo perdido y no encontró la manera de imponer sus ideas.
-KUKI ZALAZAR: No supo, no pudo y no le permitieron hacerse con la batuta del partido ni moverse entre líneas para ofrecer soluciones, aunque lo intentó. Como todo el equipo, desconectado de la intensidad que metió el Andorra y que exigía el partido. Cuando pudo correr hacia delante, el estar permanentemente sin balón le pesó y lastró su creatividad. Solo con entrega no basta.
-CEDRIC TEGUIA: Apenas tuvo ocasiones para encarar, driblar o lanzarse en carrera. Muy controlado por la defensa local, tampoco puso demasiado de su parte para encontrarse los espacios libres de marca, y no tuvo la precisión que le suele caracterizar para concretar regates que le dejasen en situación ventajosa.
-ÁLEX CAMACHO: José Juan Romero volvió a apostar por la titularidad de la sorpresa más agradable de la pretemporada caballa en detrimento de Koné, pero este encuentro ya no era un amistoso, aunque lo pareciese por la intensidad de los jugadores blanquinegros. En su caso, lo poco que intentó encarar no surtió efecto, y su confianza se fue diluyendo con el paso de los minutos.
-OMAR SADIK: Desaparecido en combate. Intentó bajar balones y dar continuidad al juego aéreo generado por los balones largos desde la base, pero no tuvo el punto de precisión necesario para que sus descargar de espaldas llegasen a sus compañeros. El plan estaba claro, pivotar para lanzar contragolpes por banda aprovechando la velocidad de Cedric y Camacho, pero siguiendo la tónica general del equipo, no tuvo fortuna en esos lances ni ocasión de probar a Pau López.
-JOSÉ JUAN ROMERO: Sigue siendo la persona ideal para liderar el proyecto, pero como anticipó en la previa cuando reclamó que no debería haberse disputado el encuentro, no consiguió hacer funcionar a sus jugadores con un planteamiento táctico que se vio superado por el entramado de presión constante de su homólogo en el banquillo local, Carlos Manso. Evidenció de nuevo que, pese a tener una idea y un estilo definidos, existen dos Ceutas: el equipo visitante, más conservador; y el local en el Alfonso Murube, diametralmente opuesto y protagonista del juego sin discusión. Intentó reaccionar con unos cambios que desdibujaron aun más al equipo durante unos minutos, y que comenzaron a cambiar la dinámica de juego demasiado tarde.
-KONÉ: Salió al terreno de juego cuando el partido estaba sentenciado con ganas de demostrar que merecía ser titular, y aprovechó la ligereza defensiva del Andorra para mejorar con su velocidad las prestaciones de Camacho. Firmó una asistencia tras un gran centro con desborde hacia Jordi Escobar.
-JORDI ESCOBAR: Otro de los fichajes para la delantera cuyo perfil quizá habría funcionado mejor de inicio que el de Sadik. La primera que tuvo la enchufó, pero marró otra inmediatamente después casi a puerta vacía que habría supuesto el 4-2. Merece una oportunidad como titular si continua con su racha goleadora.
-MELÉNDEZ: Lo del centro del campo ante el Andorra no lo habría solucionado ni Andrés Iniesta en sus mejores tiempos, saliese quien saliese, y con Meléndez pasó exactamente eso. Entró perdido al campo y tampoco pudo cogerle el pulso al partido, sin alicientes más allá de seguir acumulando minutos en las piernas.
-MAMAH: Intentó exhibir su explosividad en un par de ocasiones sin demasiado criterio ni acierto, pero sigue siendo una buena opción como revulsivo en otros contextos. Comprometió a Dani Más con un pase atrás deficiente que acabó en gol.
-OKORO: Aportó entre poco y nada el tiempo que tuvo sobre el terreno de juego, cuando ya era imposible cambiar algo.
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