La Almadraba lleva “diez días a pérdidas” por la prohibición de pescar atún
Pesca
Los pescadores han tenido que liberar "unos 300 atunes" en casi dos semanas y, con ellos, todas las capturas que quedaban atrapadas en las redes, al ser ilegal la pesca del túnido en la ciudad desde hace más de 15 años
La veintena de pescadores de la Almadraba de Ceuta llevan en torno a 10 días “trabajando a pérdidas” gananciales al verse obligados a liberar todo el pescado que pescan siempre que entre las especies se cuela un atún. En las últimas casi dos semanas han sido 300 los atunes que han soltado, y con ellos, el resto del producto que sí podían quedarse para su posterior venta. Esta situación se debe a la prohibición que tienen los profesionales del sector a pescar atún en Ceuta, al tener una cuota cero del animal, a diferencia del resto de España. Se trata de un panorama que arrastran desde hace 15 años, pero esta campaña les perjudica “más que nunca” ya que el túnido se ha reproducido tanto que “se ha convertido en una plaga”, lo que les dificulta la tarea de esquivarlos.
“La Almadraba lleva diez días a pérdidas. El mercado se queda desabastecido de su pescado. No hay caballas, no hay jureles, no hay melva, porque si cogen un atún tienen que soltarlo. Y la única forma de soltar un pescado de 200 kilos es levantando las cadenas para que salga el atún, pero detrás salen todos los demás”, resume el secretario y portavoz de la Cofradía de Pescadores, Juan Manuel Sánchez. Él mismo puso lo que sucede en conocimiento de la Delegación del Gobierno hace días. La pesca en Ceuta depende directamente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, con la institución de Miguel Ángel Pérez Triano como única intermediaria. Según han trasladado a este periódico desde la Administración, son conocedores del problema y se encuentran estudiando fórmulas para solucionarlo, que les trasladarán a los afectados en una reunión que mantendrán, según prevén, la semana que entra.
En Europa, la pesca del atún rojo depende de unas cuotas (llamadas Total Admisible de Capturas (TAC) que establece la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico. La Unión Europea (UE) reparte entre los Estados miembro esas cuotas, que determinan los kilos de la especie que está permitido capturar. Después, es el departamento que encabeza el ministro Luis Planas el que distribuye el volumen que corresponde a España entre los territorios. El sistema moderno comenzó a implantarse en 2007, como parte del Plan de Recuperación del Atún Rojo en Europa, para evitar una sobrepesca que estaba amenazando la supervivencia de la especie.
Juan Manuel Sánchez tiene clara su opinión sobre la exclusión de Ceuta del reparto de cuotas: “No hay nadie que nos defienda en Madrid. La Junta de Andalucía va a Madrid y defiende lo suyo. Si esto es una tarta de 17 pedazos o pides tu parte o los demás se la comen. Y como no hay nadie de Ceuta que vaya allí a pelearse, se comen nuestro trozo”, explica el ex pescador, quien lamenta que esta situación se prolongue ya por 15 años. “Así llevamos muchos años, ningún pescador de Ceuta puede coger un atún. El problema es que, de tanto protegerlo, el atún se viene reproduciendo todos los años. Ahora es una plaga”, continúa.
Según le han trasladado los pescadores actualmente en alta mar, en los últimos diez días han tenido que soltar “entre 300 o 400 atunes”. Ello, mas todo el pescado que se encontrara en las redes una vez liberan la especie. Sánchez asegura que solo el pasado viernes, 10 de julio, “liberaron ciento y pico” atunes. Algunos de ellos, ya muertos. “Estamos comprando atún de Barbate a 40 euros, cuando aquí con la Almadraba podría valer 15 o 20 en la plaza (el mercado). Y podríamos comerlo más fresco todavía, sería del día, pero esto no podemos arreglarlo nosotros, tienen que ser los políticos”, lamenta.
Aquellas lonjas y barcos con cuotas para pescar atún rojo tienen permitida la llamada pesca accidental. Se produce cuando un pescador captura una especie que no era el objetivo de su jornada de pesca. La normativa europea contempla la posibilidad de desembarcar el ejemplar y comercializarlo siempre dentro de los límites establecidos. En Ceuta, al carecer de cuotas, ni siquiera pueden practicar la pesca accidental con el atún. “En todos los puertos de España, menos en el de Ceuta, si accidentalmente entran dos o tres pescados en tus redes, puedes cogerlos”, denuncia el secretario de la Cofradía de Pescadores.
“Una plaga”
Uno de los pescadores perjudicados por esta situación, con una embarcación en la Lonja, advierte de que aún no ha llegado “la época fuerte de atunes en Ceuta”, que, según asegura, tiene lugar en agosto. “Es una plaga. El atún se lo come todo, así que asusta al pescado, que se quita del medio. Y son pérdidas, porque no cogemos nada”, expone el profesional que prefiere mantenerse en el anonimato. El mismo término, “plaga”, lo usa Juan Manuel Sánchez para referirse al atún rojo. “Se comen todos los pescados chicos. Las sardinas, las caballas…”, se quejó el de la Cofradía, quien refiere un artículo de prensa publicado el pasado jueves en un periódico de Huelva, donde el sector pesquero denunciaba el daño que el atún estaba haciendo a las caballas, al comérselas “todas”.
“También en Valencia o en Barcelona tienen ese problema. Hay un sobreexceso de atún. Está bien que las autoridades hayan querido proteger la especie cuando estaba mal, pero hay que saber regularlo”, enuncia. El pescador anónimo lamenta la oportunidad comercial y de aprovechamiento del producto local que está perdiendo Ceuta y de la que, según informa, se está beneficiando el país vecino. “Marruecos lo está pescando aquí y lo vende allí. Y hay tanto atún que el kilo sale a tres euros”, sostiene. Asegura que si les permitieran vender ese pescado no tendrían pérdidas. Sánchez recuerda que décadas atrás, antes de la llegada del sistema moderno de cuotas para la pesca del atún rojo, la antigua Almadraba de Ceuta solía capturar mucho túnido.
El secretario de la Cofradía critica que las cuotas sean un sinónimo de “monopolio”. “Quien tiene cuotas negocia con ellas. Hay barcos que tienen mucha cuota porque venden mucho a gente con mucho dinero. Entonces se van haciendo con los barcos de los demás. Si tienes un barco con una cuota de mil kilos, te lo compro, y con el mío de otros mil ya tengo dos mil. Van acumulando, y después negocian”, explica Juan Manuel Sánchez, quien considera que, en un “país razonable”, esa práctica debería ser “ilegal”.