Los autónomos no cesan en su empeño de ser escuchados
Reivindicaciones
Casi dos meses después de la movilización que recorrió las calles de Ceuta a finales de noviembre, los trabajadores por cuenta propia sopesan repetir las protestas
Ceuta/ “Al menos, sirvió para darnos cuenta de que esto no es una guerra individual”. Javier Barrientos fue el promotor en Ceuta de la manifestación que, convocada en todo el país por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos, recorrió las calles de la ciudad el pasado 30 de noviembre para hacer públicas las reivindicaciones de los trabajadores por cuenta propia.
Casi dos meses después de aquella movilización, las cosas no han cambiado sustancialmente en lo que respecta a la satisfacción de las demandas planteadas por los autónomos. La protesta del 30 de noviembre, sin embargo, sí parece haber servido para rearmar a este grupo de trabajadores, esencial para la economía española, frente a la Administración. “Nos hemos convencido de que sin movernos no podremos conseguir gran cosa -abunda Barrientos- Si todos vamos a una, algo podremos hacer”.
La actividad de la Plataforma no ha cesado y, de hecho, las protestas podrían recuperarse el próximo marzo para mantener vivas unas reclamaciones que continúan sin ser atendidas.
La situación en Ceuta resulta particularmente preocupante. La Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) desvelaba recientemente que la ciudad experimentó en 2025 la mayor caída porcentual del número de trabajadores por cuenta propia registrada en todo el país. El número de autónomos ceutíes llegó en 2024 a los 3.116. Un año después, la cifra descendía hasta los 3.067.
Esta reducción en el número de autónomos, y, consecuentemente, en el de negocios, se ha convertido en una tendencia en Ceuta. La inestabilidad y las dificultades que encuentran los trabajadores por cuenta propia para mantener su modo de vida está acabando con sus iniciativas empresariales. “Hay muchos autónomos en Ceuta que están buscando vías laborales más seguras -explica Barrientos- Hay quien prefiere preparar oposiciones o, simplemente, lo deja para intentarlo por otro lado”.
La demanda histórica del sector continúa siendo la de que los autónomos puedan acceder a la protección social de la que gozan los trabajadores por cuenta ajena mediante la mejora de las condiciones de cotización y de su inserción en la Seguridad Social. Pero esta exigencia no agota la plataforma reivindicativa que los convocantes de la movilización del pasado noviembre ya exhibieron.
Los autónomos reclaman que las cuotas a las que deben hacer frente sean proporcionales a sus ingresos reales, que se reduzcan las cargas burocráticas que pesan sobre ellos, que se contemplen exenciones fiscales y tributarias y que se atienda al impacto que para la comunidad puede tener la desaparición de los negocios regentados por trabajadores por cuenta propia.