Brahim Aslimani: "Creo que pocas veces un sector económico ha crecido tanto en tan poco tiempo"
ESPECIAL
Brahim Aslimani ha sido designado recientemente nuevo presidente de Bet on Ceuta, la asociación que aglutina a las empresas del juego online radicadas en Ceuta. Su objetivo ahora es el de consolidar el trabajo desarrollado por la anterior directiva y reforzar el diálogo con la Ciudad: “Vamos a continuar por la misa senda”
Pregunta.- Bet on Ceuta aglutina la representación de las empresas del juego online establecidas en la ciudad. Usted ha tomado posesión recientemente como nuevo presidente de la organización. ¿Qué balance puede hacerse del trabajo desplegado por la entidad durante todos estos años?
Respuesta.- Lo primero que quiero decir es que con Rebeca Chacón, la anterior presidenta, se ha hecho un trabajo muy importante. Buena parte de ese trabajo es, precisamente, el que no se ve, esa labor que permite, por ejemplo, la conexión entre las empresas y la Administración. Una empresa nueva que llegue aquí puede llamar a la asociación para preguntar cómo puede hacer esto o aquello… Y ese es un trabajo que pasa desapercibido.
Ahora, nuestro propósito es seguir desarrollándonos un poquito más con la idea de trabajar para la sociedad y, también, para todos los empleados del sector en la ciudad, que son ya más de 1.200.
Con el cambio en la presidencia no se va a producir ninguna transformación cambio brutal. De lo que se trata es de continuar desarrollándonos, de impulsar, por ejemplo, convenios en los ámbitos de la hostelería, el ocio o el deporte en beneficio de los trabajadores del sector. Otra idea es reforzar el diálogo con la Ciudad, promover campañas… Ya estamos trabajando en ello, aunque no pueda dar más detalles. Vamos a continuar por la misma senda.
P.- La apuesta planteada por el Gobierno municipal de convertir Ceuta en un emplazamiento estratégico para la industria del juego online no tardará mucho en cumplir una década. ¿Puede decirse ya que la ciudad es en la actualidad una referencia para el sector?
R.- Sí, creo que ya lo somos. Ceuta ha sabido aprovechar sus potencialidades. La ciudad tiene el pasaporte europeo, cosa que perdió Gibraltar tras el Brexit. Además, goza de una seguridad jurídica brutal. En España, el sector está hiperregulado. A las empresas que juegan bien, que son grandes, les gusta estar en un sector regulado.
Al comienzo, hablo de hace una década, estaban Gibraltar y Malta. Y, de pronto, las empresas comenzaron a venir a Ceuta -también a Melilla, no hay que obviarlo. Desde que se produjo el cambio sustancial en la ley, la industria se ha convertido en una parte importante de la economía de Ceuta. Hay que tener en cuenta que la tasa de juego en las dos ciudades autónomas es la mitad que en la Península. Eso tiene un efecto cascada con respecto a otros impuestos que también favorecen una situación ventajosa en Ceuta.
A día de hoy, si nos vamos a cifras oficiales, vemos que el juego online constituye entre el 12% y el 13% del PIB de la ciudad. El sector mantiene entre 1.200 y 1.300 puestos de trabajo, una cifra que creo es muy importante en una ciudad que, por desgracia, tiene unos niveles de desempleo tan altos. Estamos empleando a mucha gente joven. Y no olvidemos el empleo indirecto. Nuestro sector moviliza a otro tipo de actividades como la restauración, los alquileres, el comercio…
Y otro dato relevante: la industria deja en Ceuta una recaudación de entre 20 y 25 millones de euros.
P.- Resulta obvio, y no sería bueno llamarse a engaño, que el principal atractivo que encuentran las empresas del sector para establecerse en Ceuta tiene que ver con su ventajosa fiscalidad. Pero, ¿qué otros alicientes pueden encontrar para asentarse en la ciudad?
R.- Hay que considerar, primero, el apoyo del Gobierno municipal, que es muy importante. La Ciudad ha trabajado mucho para atraer empresas y no ha cesado de dialogar con ellas.
Pero es que, además, no podemos dejar de lado que en Ceuta se vive bien. La gente recién llegada desembarca con un poco de miedo -no es mi caso, yo soy de Melilla y somos poco más o menos lo mismo. Hay personas que vienen de la Península o del extranjero y acaban descubriendo lo bien que se puede vivir en esta ciudad. Todo está cerca, hace buen tiempo… El coste de la vida, comparado con Malta o Gibraltar es bajo.
Pudiera parecer que no, pero estas cosas también constituyen un punto de atracción, ayudan a que las empresas y los trabajadores recalen aquí.
P.- Las autoridades locales han confiado al establecimiento de las empresas de juego online en Ceuta la transformación del modelo económico de la ciudad. ¿El sector puede ser la base de un cambio de este calado?
R.- Quizás, hablar de ser la base sea un poco demasiado. En realidad, hay que tener en cuenta que el sector comenzó a moverse aquí hace cinco, seis, siete años a lo sumo. En esta ciudad hay un funcionariado, hay un sector servicios… Lo que sí puedo decir es que somos un sector importante y que, de seguir en esta línea de crecimiento, podemos llegar a resultar fundamental.
Veámoslo desde otra perspectiva. Imaginemos que, de un plumazo, el sector tecnológico desapareciera de Ceuta y, con él, los 1.300 empleos, su participación en el PIB… Pues sería una hecatombe. Quizás no sea un sector básico, pero si es una parte muy importante de la economía.
P.- Lo cierto es que el crecimiento de esta industria en Ceuta ha sido vertiginoso. No sé si existen antecedentes de un desarrollo del sector tan vigoroso.
R.- No. Si no me falla la memoria, en los casos de Gibraltar y Malta fue el resultado de un trabajo de muchos años. Creo que pocas veces un sector económico ha crecido tanto en tan poco tiempo.
Hay que dar también las gracias de que esto haya ocurrido a las propias empresas y a las entidades gubernamentales. Que en apenas en unos años la industria haya alcanzado la participación que actualmente tiene en el PIB es algo que pocas veces se ha podido conseguir.
P.- Decididamente, todo ha ido muy rápido, pero, ¿consideran ustedes la posibilidad de que, tal y como se instituyó en su día una fiscalidad tan ventajosa para las ciudades autónomas, pudiera suceder que en un futuro otro Gobierno decida eliminarla?
R.- No, realmente no lo consideramos. Es lo que le decía: si eliminas de un plumazo todas las cifras que representan las empresas del juego, se produciría una hecatombe tanto en Ceuta como en Melilla. La idiosincrasia, las particularidades de las dos ciudades hacen que el sector sea necesario, sobre todo tras acontecimientos como el cierre de la frontera en el pasado. Creo que nos hemos apoyado mutuamente de una manera saludable.
Así que ni eso que sugiere está sobre la mesa, ni tenemos ningún miedo, ni creo que pueda pasar. Sea cual sea el gobierno. Ya hemos conocido a dos gobiernos de distinto signo en el poder y nada ha cambiado.
P.- El sector ha mostrado siempre su interés por mantener abierto el diálogo con el Gobierno central en lo que se refiere a la regulación del juego. ¿Está la industria satisfecha con los términos de la legalidad del juego online en España?
R.- Actualmente, sobre la mesa hay varias normativas, varios reales decretos, varias leyes… Hay una norma base, que es la Ley 13/2011, que es como el marco del juego online en España, la primera ley. Y a partir de ahí los distintos gobiernos sacaron varias leyes relativas al antiblanqueo, al fraude, a los pagos…
A nosotros lo que nos ha gustado siempre ha sido mantener una coordinación y un diálogo con el Gobierno para que cuente con nosotros, que somos los actores principales.
La regulación en España goza de muy buena salud, aunque sea muy estricta. Lo que buscamos, repito, es coordinación y diálogo con el Gobierno, en este caso con la Dirección General de Ordenación del Juego. Y todo esto es muy importante también para proteger al usuario, que constituye uno de nuestros objetivos. Porque creemos en un juego sostenible.
P.- La innovación tecnológica, particularmente la irrupción incontenible de la inteligencia artificial, abre un campo de mejora para las prestaciones y servicios de las empresas. Pero, al mismo, tiempo, herramientas como estas en manos inapropiadas pueden constituir una amenaza. ¿Cómo lidia el sector con este reto?
R.- Yo creo que estamos haciendo muy bien las cosas. Somos un sector puntero. Cualquier innovación la incluimos rápidamente en nuestros sistemas, en nuestras comunicaciones… Creo que no hay ningún riesgo con eso, todo lo contrario: lo aprovechamos para dar una mejor atención, para identificar a los usuarios, para mandarles, por ejemplo, marketing o comunicaciones.
Encima de la mesa hay una ley, por ejemplo, para identificar a los usuarios que puedan estar en riesgo de padecer cualquier problema. El regulador también utiliza todas estas herramientas. En este sector todo se hace con buen sentido.