La CECE abre un formulario para recoger quejas sobre la frontera
Frontera
La Confederación de Empresario quiere conocer las incidencias y dudas de los ciudadanos y profesionales sobre el tránsito fronterizo de personas y mercancías, relativas al régimen de viajeros, las esperas o el trato recibido
Ceuta/ La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha habilitado un formulario dirigido a ciudadanos, profesionales y empresas para recopilar las incidencias, dudas, quejas y sugerencias relacionadas con el funcionamiento de la frontera entre Ceuta y Marruecos. La iniciativa pretende reunir información de primera mano sobre los problemas que se producen tanto en el tránsito de personas como de mercancías con el objetivo de trasladarlos a las administraciones competentes y seguir reclamando mejoras en uno de los principales puntos de conexión de la ciudad autónoma. Accede al cuestionario por medio de este enlace.
A través de este canal, la organización empresarial invita a cualquier usuario de la frontera a comunicar las dificultades encontradas durante el paso fronterizo, ya sean de carácter puntual o recurrente. Según explica la CECE, la colaboración de quienes utilizan habitualmente este paso resulta "fundamental" para conocer la realidad del funcionamiento de la frontera, identificar las incidencias más frecuentes y trabajar en la búsqueda de soluciones tanto a corto como a largo plazo.
El formulario recoge un amplio abanico de posibles reclamaciones. Entre ellas figuran los impedimentos para realizar compras personales dentro del régimen de viajeros, los tiempos de espera y las retenciones, las deficiencias en las instalaciones, el trato recibido por parte del personal fronterizo, los problemas relacionados con el tránsito comercial de mercancías, las incidencias documentales, la falta de información aduanera, el colapso o bloqueo de los carriles de acceso, la insuficiencia de personal y cualquier otra cuestión relacionada con el funcionamiento del paso fronterizo.
La CECE reivindicativa
Durante el último año, la CECE se ha convertido en una de las voces más críticas con las disfunciones que afectan tanto al intercambio comercial como al tránsito de viajeros en la frontera entre Ceuta y Marruecos. Uno de los principales focos de sus reclamaciones ha sido la aduana comercial, inaugurada en febrero de 2025. Desde entonces, la Confederación ha sostenido de forma reiterada que la infraestructura "nunca ha funcionado como una auténtica aduana", al entender que su actividad continúa marcada por importantes limitaciones operativas.
La polémica más reciente se produjo a mediados de julio, cuando trascendió el cierre temporal del paso comercial con motivo de la Operación Paso del Estrecho, entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre. Lejos de centrar sus críticas en esa interrupción, la CECE recordó que la suspensión ya se produjo el pasado año y volvió a poner el foco en el funcionamiento ordinario de la aduana cuando permanece abierta.
La organización empresarial considera necesario que la aduana de Ceuta deje de operar de forma excepcional y alcance unos estándares de continuidad, normalidad y eficacia equiparables a los de cualquier otro puesto aduanero entre dos países. Asimismo, ha advertido en numerosas ocasiones de que muchas empresas ceutíes apenas utilizan esta vía debido a la falta de estabilidad, previsibilidad y seguridad jurídica que, según denuncian, ofrece actualmente Marruecos.
Entre las principales deficiencias señaladas por la Confederación figuran las restricciones sobre las mercancías autorizadas, el reducido volumen de operaciones comerciales, la ausencia de reciprocidad en los intercambios y la incertidumbre derivada de posibles suspensiones unilaterales de la actividad.
El régimen de viajeros
Junto al tráfico comercial, otra de las cuestiones que más controversia ha generado en los últimos años es la aplicación del denominado régimen de viajeros, vigente desde 2022. Este sistema regula qué productos y en qué cantidades pueden introducir los particulares desde Marruecos a Ceuta para uso personal, de acuerdo con la Circular IM/1/2022 sobre controles sanitarios y límites de importación.
La CECE ha denunciado en varias ocasiones que la aplicación práctica de esta normativa presenta diferencias de criterio y situaciones que considera arbitrarias, especialmente en el lado marroquí de la frontera. Según ha trasladado la organización, son numerosos los ciudadanos que aseguran haber visto retenidos productos alimentarios que pretendían introducir en Ceuta pese a entender que se ajustaban a los límites establecidos.
El régimen de viajeros permite introducir sin declaración previa recuerdos y regalos cuyo valor no supere los 100 euros, además de cosméticos y medicamentos destinados al uso personal, siempre que estos últimos estén respaldados por la correspondiente receta o informe médico.
También fija límites concretos para determinados productos. Así, se autoriza la entrada de hasta 200 cigarrillos y un litro de bebidas alcohólicas de más de 22 grados, o dos litros cuando la graduación sea inferior. En el caso de frutas y verduras, el máximo permitido es de diez kilogramos, mientras que para aceite y encurtidos el límite se sitúa en cinco kilogramos, siempre que los envases permanezcan cerrados, precintados y correctamente etiquetados.
Por el contrario, continúa prohibida la introducción de productos frescos de origen animal, como carne, pescado, marisco, leche, quesos o embutidos, así como alimentos elaborados que los contengan, entre ellos bocadillos, pizzas, bollería o pasteles. Tampoco está permitida la entrada de productos a granel sin envasar ni etiquetar, ni de ganado u otras especies protegidas.
La regulación ha sido objeto de debate político en la Asamblea de Ceuta. El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) defendió recientemente flexibilizar algunos de estos límites para equipararlos a los existentes en otros puntos de entrada a la Unión Europea, como Algeciras o Tarifa, y planteó que las cantidades permitidas se aplicaran por persona y no por vehículo. La iniciativa fue rechazada por la mayoría de la Cámara.
Desde el Gobierno de Ceuta se argumentó entonces que el reglamento europeo que regula el régimen de viajeros es común para todos los pasos fronterizos de la Unión Europea y que las limitaciones adicionales responden a la necesidad de evitar importaciones con carácter comercial que puedan perjudicar al tejido económico local.