La CECE pide al Gobierno datos y un horizonte para evitar incertidumbre para las empresas de Ceuta
CECE
Si no se sabe cuántas personas permanecen actualmente en Ceuta, difícilmente puede saberse qué número de dispositivos, efectivos y recursos son necesarios para volver a la situación de antes de finales de julio
Dos meses después de los acontecimientos del 30 y 31 de julio, la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) advierte de que las empresas continúan afrontando la misma incertidumbre y desazón que al comienzo de la crisis. El tiempo transcurrido no ha proporcionado las respuestas necesarias para establecer un horizonte de normalización, valorar el alcance de los perjuicios y comenzar a trabajar en una recuperación con garantías.
Por ello, la Confederación de Empresarios de Ceuta ha remitido cartas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; al ministro de Política Territorial y responsable de la coordinación de la situación en Ceuta, Ángel Víctor Torres; y al nuevo delegado del Gobierno en Ceuta, Javier David de la Encina, reclamando la publicación periódica de datos que permitan conocer la evolución real de la situación y establecer un horizonte para la recuperación de la normalidad.
La petición de la Confederación parte de una cuestión elemental: si no se sabe cuántas personas permanecen actualmente en Ceuta, difícilmente puede saberse qué número de dispositivos, efectivos y recursos son necesarios para devolver la ciudad a la situación anterior a finales de julio. Del mismo modo, si se desconoce cuántos expedientes se tramitan y resuelven cada día y cuántas personas abandonan efectivamente la ciudad, tampoco es posible determinar a qué ritmo se está resolviendo la situación ni cuánto tiempo puede ser necesario para recuperar la normalidad. Sin esa información resulta difícil valorar si los dispositivos y recursos desplegados son suficientes, a qué ritmo se está avanzando y qué perspectivas existen para recuperar la normalidad.
Para las empresas, esa falta de conocimiento tiene una consecuencia inmediata: impide construir escenarios razonables sobre los que tomar decisiones. No estamos pidiendo que el Gobierno garantice una fecha cuando existen circunstancias administrativas o jurídicas que pueden variar. Piden datos objetivos y comparables que permitan hacer previsiones.
LAS EMPRESAS NECESITAN SABER HASTA CUÁNDO
Para la Confederación, la seguridad, la estabilidad y el funcionamiento ordinario de Ceuta constituyen la primera condición para recuperar el consumo, el turismo y la NOTA DE PRENSA inversión. Mientras persista la excepcionalidad, los perjuicios seguirán evolucionando y será difícil completar su evaluación o definir un plan de recuperación con garantías. En este contexto, desconocer cuánto tiempo puede prolongarse la situación condiciona incluso las decisiones más habituales de una empresa: qué mercancía comprar, qué existencias mantener, qué compromisos financieros asumir o qué plantilla necesitará. No es lo mismo solicitar financiación para soportar tres meses de dificultades que hacerlo para seis meses o un año. El crédito proporciona liquidez, pero no proporciona certidumbre.
Los recursos empresariales son limitados y también lo es la capacidad de endeudamiento. Las ayudas y las líneas de crédito pueden contribuir a sostener la actividad, pero su eficacia depende de que respondan a la duración y al alcance de los perjuicios y se acompañen de avances hacia la normalización.
CEUTA PIERDE AUTÓNOMOS Y ESPAÑA LOS GANA
Los datos de septiembre facilitados por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) añaden una señal de preocupación: Ceuta pasa de 3.083 autónomos en septiembre de 2025 a 3.039 en septiembre de 2026, una pérdida de 44 y un descenso interanual del 1,4 %. Ceuta presenta además la mayor caída porcentual de autónomos de España, por delante de La Rioja (-0,7%) y Castilla y León (0,3%), las otras dos comunidades que aparecen con evolución negativa. En el mismo periodo, España gana 70.353 autónomos, con un crecimiento del 2,1 %. Esta comparación refuerza la necesidad de prestar atención a la evolución del tejido empresarial.
Para la Confederación, estos datos refuerzan la necesidad de actuar sobre la incertidumbre que soporta actualmente el tejido productivo y de proporcionar a empresarios y autónomos información suficiente para tomar decisiones. La crisis hace más urgente avanzar en estas cuestiones, con actuaciones concretas, responsables definidos, financiación y plazos verificables. El Estado, la Ciudad Autónoma y las instituciones europeas deben ofrecer una perspectiva que permita sostener los negocios actuales y recuperar las condiciones para invertir y generar empleo. Por ello, la protección inmediata de las empresas debe acompañarse de una respuesta que permita recuperar la confianza y afrontar los obstáculos que ya limitaban la competitividad de Ceuta.
Asuntos como las dificultades logísticas y portuarias, las barreras al movimiento de mercancías, la actualización de la normativa aduanera y el aprovechamiento del puerto también requieren soluciones coordinadas, junto con la estabilidad del Régimen Económico y Fiscal y la simplificación administrativa.
Las empresas ceutíes continuarán defendiendo su actividad, sus trabajadores y el futuro económico de la ciudad, pero la CECE recuerda que los recursos empresariales no son ilimitados y que su capacidad de resistencia tampoco puede darse por supuesta. "No queremos acostumbrarnos a la excepcionalidad ni aceptar que la incertidumbre se convierta en la nueva normalidad de Ceuta. Las empresas necesitan saber si deben prepararse para tres meses, seis meses o un año, porque de ello dependen decisiones sobre financiación, compras, inversión y empleo", expresan en la nota de prensa.
Dos meses después, CECE reclama un parte periódico, homogéneo y transparente sobre la evolución de la situación, medidas económicas ajustadas a los perjuicios y decisiones efectivas para recuperar la normalidad. Las empresas necesitan conocer sobre qué escenario pueden trabajar y disponer de elementos que les permitan planificar su futuro, respondiendo a tres cuestiones fundamentales: ¿Cuántas personas permanecen en Ceuta? ¿A qué ritmo se están tramitando y resolviendo los expedientes? ¿Cuántas personas abandonan efectivamente la ciudad?
La CECE considera que disponer de esos indicadores permitirá valorar si los medios actualmente desplegados son suficientes o si deben reforzarse y, al mismo tiempo, ofrecer al tejido empresarial un horizonte sobre el que poder planificar. "No pedimos que nos digan que resistamos. Necesitamos que nos proporcionen la información necesaria para saber hasta cuándo tenemos que hacerlo", concluyen.