La Ciudad monitoriza el impacto de la crisis de Oriente Medio sobre la economía local
Incremento de precios
El Gobierno local permanece atento a las consecuencias sobre los precios de los productos básicos y de los suministros que precisan las obras actualmente en ejecución en Ceuta.
El Gobierno de la Ciudad permanece expectante ante el impacto que el conflicto bélico en Oriente Medio pudiera tener sobre la economía local y, en especial, sobre los precios de los productos básicos y de los suministros de material para las obras que se ejecutan en el municipio. De momento, el Consejo de Gobierno no tiene entre sus planes inmediatos aprobar ninguna medida extraordinaria que pueda servir de complementos a las que el pasado viernes aprobaba el Consejo de Ministros. “Sin embargo, si se diera el caso de un incremento exponencial de los precios, en la medida en la que tuviéramos competencias directas, obviamente estudiaríamos qué medidas podríamos llevar a cabo”, explica el vicepresidente primero de la Ciudad, Alejandro Ramírez.
El Gobierno centra su vigilancia en el aumento de los costes del transporte y en la manera en la que, en una ciudad con las peculiaridades de Ceuta, este incremento impactará en los precios de los productos básicos.
El otro capítulo que ocupa la atención de las autoridades municipales es el efecto que la crisis puede acabar teniendo sobre el desarrollo de las infraestructuras. En concreto, el Gobierno local monitoriza cómo el encarecimiento de los precios de los materiales de construcción puede condicionar el desarrollo de las obras actualmente en ejecución. De momento, y según confirma la Ciudad, todavía no se ha acreditado que ninguno de los proyectos en marcha haya experimentado desviaciones significativas en sus presupuestos.
La incertidumbre, sin embargo, se mantiene. El Gobierno ha mostrado su intención de impulsar revisiones técnicas en aquellas licitaciones de obra para las cuales se adviertan incrementos relevantes en los precios de los suministros que se precisen.
El vicepresidente Ramírez ha destacado que, en todo caso, en materia fiscal, Ceuta mantiene ya en la actualidad una presión impositiva baja que, para los hidrocarburos, está fijada en el mínimo legal del 0,5% del IPSI. Esta situación favorable encuentra un alivio añadido en la decisión del Gobierno central de eliminar el impuesto sobre hidrocarburos, una tasa especial que se aplica a los combustibles como la gasolina, el diésel o el queroseno.
Ramírez ha insistido en que el margen del Gobierno para actuar en el caso de un agravamiento de la crisis internacional está muy limitado por su ámbito de competencias, aunque ha avanzado que, en caso de considerarse necesario, planteará a la Administración central la adopción de las medidas que en un nuevo escenario se consideren necesarias.