El desempleo de larga duración alcanza casi al 70% de los mayores de 45
Informe del SEPE
Un informe del SEPE evidencia las dificultades que hallan estos trabajadores para acceder a nuevas oportunidades laborales
Los trabajadores mayores de 45 años han adquirido en Ceuta una importancia estratégica creciente, aun cuando sobre ellos pesa una dualidad característica: mientras concentran una parte considerable del empleo, continúan soportando más dificultades que otros grupos de edad para acceder a nuevas oportunidades laborales. Esta es una de las observaciones contenidas en el Informe del Mercado de Trabajo 2026 publicado recientemente por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) con datos referidos al pasado año.
Tras evidenciar que las personas de más de 45 constituyen un pilar formal del empleo en la ciudad, el informe también las presenta como el núcleo del desempleo de larga duración. El paro registrado entre los ceutíes de estas edades constituye casi la mitad del total; el desempleo de larga duración alcanza a casi el 70% de ellos. Este dato pone de manifiesto las enormes dificultades que un trabajador en esta fase de la vida encuentra para reinsertarse en el mercado laboral una vez rota la vinculación con la empresa que lo empleaba. El SEPE subraya que cuando el empleo tiene un carácter discontinuo, quienes pierden su trabajo en edades avanzadas tienen problemas para reintegrarse dada la competencia de perfiles más jóvenes como por los cambios en las competencias que se demandan.
Con trayectorias laborales más largas y estables, las personas mayores de 45 años tienen un peso notable en el empleo existente, pero participan menos en el flujo de nuevas contrataciones. Durante el año pasado, el número de contratos suscritos a estos trabajadores ascendió a más de 4.400, aproximadamente el 28% del total de los formalizados. Esta cifra resulta significativa pero decididamente inferior a su peso en el conjunto de la población activa y la afiliación.
Los autores del estudio proponen como prioridades de intervención el desarrollo de programas intensivos de recualificación y acreditación de competencias, la promoción de incentivos a la contratación estable y a la adaptación de puestos y el diseño de itinerarios personalizados para parados de larga duración, con especial atención al tramo de 55 y más años.
En torno a los 35.000 ceutíes
En términos demográficos, este segmento de población ronda las 35.000 personas, aproximadamente cuatro de cada diez ceutíes. El informe del SEPE constata cómo el crecimiento acumulado de este grupo de personas a lo largo de la última década evidencia un proceso de envejecimiento que, a no tardar, acabará condicionando de forma estructural la oferta laboral y el relevo generacional en la ciudad.
El reparto sectorial de la afiliación de estos trabajadores se concentra principalmente en grupos de sectores de actividad económica que reflejan la estructura económica de la ciudad, donde el sector público y los servicios de proximidad tienen un papel predominante. Esta concentración sectorial comporta, sin embargo, un riesgo, dado que si en aquellas ramas donde los mayores de 45 años están más presentes se ven afectadas por ajustes, el impacto sobre este grupo de población puede llegar a resultar particularmente intenso. Estos agentes pueden manifestarse, por ejemplo, a través de cambios en la contratación pública, desaceleraciones en la construcción o transformaciones en el comercio.
Aunque la experiencia laboral de los trabajadores mayores continúa siendo valorada —especialmente en ámbitos como la construcción especializada, el transporte o la seguridad—, esta ventaja no se traduce en una mejora clara de sus oportunidades de acceso al empleo.
Uno de los rasgos más destacados es la estabilidad relativa de quienes ya están empleados. La tasa de estabilidad contractual de los mayores de 45 años ronda el 35%, ligeramente superior a la de otros grupos. Sin embargo, esta característica convive con una menor movilidad laboral.