Un fiasco y un convenio que debería servir para anticipar nuevos acuerdos con la patronal

Balance sindical 2025

Las organizaciones sindicales cierran el año con el logro de la firma del convenio de hostelería y la decepción de ver caer el proyecto para reducir la jornada laboral a 37,5 horas

Negociadores de patronal y sindicatos, en la mesa de negociación del convenio de hostelería, ya rubricado
Negociadores de patronal y sindicatos, en la mesa de negociación del convenio de hostelería, ya rubricado | El Pueblo
A.F.C.
30 dic 2025 - 18:44

El pasado octubre se cerraba la negociación del convenio colectivo de la hostelería ceutí con la firma de un acuerdo que contemplaba una subida salarial de hasta el 11,5% al final de su vigencia, fijada en 2028. El acto de la rúbrica del documento escenificaba, a un tiempo, un fracaso y la encarnación de un logro cimentado sobre meses de arduo trabajo.

Un fracaso, porque los sindicatos han tardado once años en actualizar un convenio cuya vigencia había decaído a mitad de la década pasada. Y un triunfo porque, pese a la numantina postura negociadora de la patronal, la firma del convenio fue, al final, posible. “Si con lo que hemos hecho este año y lo que esperamos hacer el próximo conseguimos desatascar el cuello de botella generado en los convenios colectivos tras los años de la pandemia, podremos decir que habrá sido un tiempo provechoso”, valora el secretario general de CCOO, Ángel Lara.

2025 ha sido, precisamente, el año de la negociación colectiva. Las organizaciones sindicales consideran que la firma del convenio de hostelería constituye todo un símbolo. Aunque esta sea la única pieza de relevancia que los sindicatos han conseguido arrancar de las manos de la patronal privada ceutí, el convenio del sector abre la puerta a la negociación de otros que llevan enquistados desde hace años.

De momento, la mesa para la negociación de las condiciones laborales de los trabajadores de la limpieza de edificios y locales ya está, aunque no sin obstáculos, activa. El siguiente paso será desatascar la situación del convenio del comercio, que acumula ya ocho años sin actualizarse.

El próximo año será el momento de establecer si, como confían los sindicatos, la firma del convenio de hostelería habrá servido de llave maestra para la puesta al día de los que rigen las condiciones de trabajo de otros sectores no menos importantes para la economía local. Más allá, aunque la consecución del reto se antoja exigente, CCOO y UGT se han fijado como objetivo sacar adelante convenios para aquellos trabajadores cuyas condiciones laborales continúan, a día de hoy, desregularizadas: la sanidad privada, la prensa y las oficinas y despachos. “Nos cuesta mucho trabajo llegar a acuerdos con esta patronal: cada vez que se sientan en la mesa es para negociar a la baja”, lamenta la secretaria general de UGT, Yolanda Aparicio.

Rechazo de las 37,5 horas

La decepción también ha tenido cabida en este 2025. Pese al acuerdo alcanzado con el Gobierno central y las movilizaciones posteriores de los sindicatos, el Congreso de los Diputados rechazaba en septiembre el proyecto de ley para la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas.

La indignación hacia las formaciones políticas de derecha y la patronal por su oposición militante a la propuesta del Gobierno incendió las sedes sindicales. En Ceuta, la Confederación de Empresarios (CECE) emitía un comunicado en el que no ocultaba su satisfacción por la decisión de la mayoría de los parlamentarios de la Cámara Baja de hacer caer el proyecto animado por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. “En el marco de una sociedad que avanza cada vez más hacia el favorecimiento de la conciliación familiar, no veo qué puede tener de perjudicial la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas -considera el presidente de CSIF en Ceuta, Juan Iglesias- De hecho, la de 35 horas ya se aplica en muchas administraciones y empresas y no solo no se ha reducido la productividad, sino que el trabajador se siente más satisfecho con su empresa”.

La patronal ceutí abominó de la reducción de jornada con el argumento de que su aplicación habría traído “graves consecuencias” para el tejido empresarial local. “Los empresarios son siempre reacios a los cambios, pero por aplicar la jornada de 37,5 horas no se va a venir todo abajo, antes al contrario, tendrás un trabajador más feliz y, por tanto, más productivo”, defiende Yolanda Aparicio.

Acuerdo en el ámbito de la administración pública

Otro de los hitos sindicales del año que acaba ha sido la firma del acuerdo marco para la mejora de las condiciones laborales de los empleados públicos, suscrito el pasado noviembre. El acuerdo contempla un incremento salarial del 11% hasta el año 2028, lo que garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo para más de 3 millones de empleados públicos en España. “El acuerdo da forma a un saco de mejoras muy importantes -valora Juan Iglesias- Cuando cristalicen todas, podremos sentirnos muy orgullosos, porque recoge reivindicaciones que van más allá de lo económico: procesos selectivos más cortos, garantías para la territorialidad de esos procesos, mejora de la promoción interna y la carrera profesional…”

2025 también fue el año de la renovación de las ejecutivas de CCOO y UGT. En noviembre de 2024, CSIF había cerrado su proceso congresual con la reelección de Iglesias como presidente de la organización. En marzo y mayo, respectivamente, UGT y CCOO elegían nuevos secretarios generales. Yolanda Aparicio ocupaba el lugar dejado por Juan Carlos Pérez, fallecido a finales de 2024, mientras Ángel Lara sucedía a Emilio Postigo.

Mejores datos, el mismo problema

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cerraba noviembre con 9.128 desempleados registrados en su oficina de Ceuta, lo que consolida la estabilización del paro en la ciudad por debajo de la barrera de las 10.000 personas. Además, el mercado laboral ceutí sumó 24.614 afiliados a la Seguridad Social, el mejor dato de todo el año.

Los datos, objetivamente positivos, no entorpecen la visión de los sindicatos. “Seguimos teniendo un paro estructural, sobre todo entre jóvenes y mujeres, abismal: nos hacen falta políticas de empleo que sean, realmente, constructivas”, señala la secretaria general de UGT, Yolanda Aparicio.

Ceuta no acaba de encajar en un modelo económico donde las cifras de empleo mejoren -abunda su homólogo en CCOO, Ángel Lara- Nos queda mucho trabajo por delante porque, la verdad, no se observa ninguna mejora comparativa”.

El presidente de CSIF, Juan Iglesias, defiende la necesidad de seguir apostando por la formación y por programas de capacitación que conecten a los desempleados con las empresas. “Es necesario también acometer el fomento del emprendimiento, financiando y apoyando nuevos negocios, brindando respaldo a las pymes con incentivos y recursos para que puedan crecer y contratar a trabajadores”, propone el sindicalista. “Hay que dejarse de parches temporales y crear una pasarela real hacia el mercado de trabajo y ponernos de acuerdo para ver qué necesitamos”, plantea, a su vez, Aparicio.

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