La línea de helicóptero entre Ceuta y Gibraltar, en ‘stand by’ por el tratado UK-UE
ECONOMÍA
La falta de avances sobre el acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea hace, de momento, que la nueva conexión propuesta no pueda activarse
A finales de septiembre el máximo representante de Helity, Antonio Barranco, confirmaba a RTVCE que la aerolínea que presta servicio entre Ceuta y Algeciras, entre otras, estaba estudiando habilitar una nueva conexión a partir de 2026 entre la Ciudad Autónoma y Gibraltar. Se hablaba entonces de una posibilidad que “prácticamente se daba por hecho a principios de enero”, aunque según ha podido saber este diario la falta de acuerdo sobre el tratado que planean firmar Reino Unido y la Unión Europea sobre el Peñón mantiene paralizado cualquier movimiento.
Los buenos números que ha presentado Helity durante el último ejercicio han propiciado que busque nuevas vías de expansión. Según los datos facilitados por la compañía, en todo 2025 se han superado los 55.000 pasajeros -incremento sustancial de no residentes- y más de 5.000 vuelos. Unos datos que, según informó RTVCE, han llevado a la entidad a estudiar rutas novedosas como la de Ceuta-Gibraltar o Gibraltar-Tánger para comienzos de 2026.
A pesar de las declaraciones del responsable de Helity, este diario ha podido saber que hasta la fecha no hay ninguna novedad en relación a la ruta esperada entre Ceuta y Gibraltar debido al ‘stand by’ entre España y Reino Unido en lo que se refiere al tratado relativo al Peñón. Por este motivo, la línea que tenía planteada la compañía no puede, por el momento, activarse con un marco jurídico claro y estable.
El tratado entre la Unión Europea y Reino Unido sobre Gibraltar debe regular la entrada al Peñón bajo un régimen equivalente al espacio Schengen -aspecto que se perdió desde que entró el vigor el Brexit el 31 de enero de 2020-. Además, debe establecer el control de fronteras -quién y cómo-, la circulación de personas y transportes y el encaje jurídico, entre otras cosas.
La falta de un tratado específico provoca que Gibraltar siga siendo un territorio fuera del espacio Schengen y, por lo tanto, con un régimen fronterizo provisional. Sin acuerdo, texto definitivo o calendario oficial, iniciativas como la propuesta por la compañía de helicópteros se mantienen en un limbo y a la espera de novedades, aunque las negociaciones por el momento siguen sin avances, al menos que se hayan anunciado públicamente.
Un marco jurídico estable de circulación, claridad sobre los controles fronterizos, seguridad jurídica de pasajeros, el encaje aeroportuario y aduanero son aspectos imprescindibles para sacar adelante la conexión entre Ceuta y Gibraltar. Mientras Gibraltar no cuente con un encaje definido en el régimen Schengen, cualquier ruta aérea regular está sujeta a complejidades y en peligro de quedar en un limbo operativo.
La posible conexión aérea entre Ceuta y Gibraltar sigue condicionada a la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre el estatus del Peñón tras el Brexit, un tratado que a día de hoy continúa sin cerrarse. Enero de 2026 era el horizonte político deseado, pero las dificultades a día de hoy impiden cualquier activación posible.
Deudas con el Ministerio
No son los mejores tiempos para las compañías enfocadas al transporte por aire. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) denunció el pasado 11 de diciembre que el Gobierno todavía adeuda al sector 680 millones de euros, adelantados por las compañías para cubrir las subvenciones a residentes en los vuelos realizados hasta el 30 de noviembre entre la península y Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, así como entre las islas.
De esta cuantía, según informó ALA, la Administración ha revisado y reconocido hasta el momento 250 millones, que aún están pendientes de pago.
Por ello, ALA reclama al Ejecutivo una solución “cuanto antes a este problema estructural” derivado de una infradotación presupuestaria en las cuentas públicas, que está generando una situación insostenible en el estado financiero de las aerolíneas que operan estas rutas y que podría provocar una pérdida de conectividad aérea.
ALA recordó que las aerolíneas son “meros intermediarios” y que actúan como entidades colaboradoras de la Administración adelantado la subvención del 75% en el momento de la adquisición del billete por parte del residente, que posteriormente liquidan con el Estado tras haberse realizado el viaje objeto de bonificación, y una vez que se ha certificado y, por tanto, reconocido, los importes a pagar.
De este modo, las compañías aéreas facilitan la aplicación de esta subvención que es un derecho reconocido al residente, que se financia con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, en prórroga desde 2024 -los de 2023- y cuya aprobación no está prevista en el corto plazo.
La decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sorprende en un momento donde la venta ya prácticamente se daba por hecho. El propio presidente de Baleària, Adolfo Utor, recalcó de forma optimista el pasado mes de agosto que la aprobación de estas operaciones garantizaría la estabilidad y la cohesión territorial en un sector “estratégico”, ya que, según explicó, una naviera española sería capaz de gestionar el conjunto de las rutas de interés público.