Nueve empresas mentorizadas por la Cámara se presentan en Ceuta
Emprendimiento
El evento Demo Day ha clausurado la Fase Despega del programa Impulsa Startup, que busca acelerar aquellos negocios tecnológicos con intención de escalar en el mercado. Siete de los proyectos son de Ceuta
El presidente de la Cámara de Comercio de Ceuta, Karim Bulaix, cree que un ecosistema fuerte no se mide en edificios o infraestructura, sino en “proyectos” y “en talento que decide quedarse”. Por ello confía en que su ciudad pueda convertirse en un “enclave estratégico” del emprendimiento y la tecnología en el Mediterráneo gracias al trabajo conjunto del sector público (con inversiones millonarias) y privado. Para el empresario ceutí, el evento ‘Demo Day’, que él mismo inauguró en la mañana de este miércoles, “demuestra que todo el trabajo empieza a dar sus frutos”. El acto celebrado en el auditorio del Museo del Revellín de San Ignacio en las Murallas Reales ha servido para clausurar la Fase Despega del programa Impulsa Startup, una iniciativa a cargo de la institución presidida por Bulaix para acelerar empresas.
Nueve startups, siete de ellas de Ceuta, llegaron a la fase final del programa de la Cámara. Sus responsables estuvieron presentes este miércoles en el evento destinado a dar a conocer sus proyectos. Cada uno de ellos tuvo menos de cinco minutos para presentar su negocio frente a inversores y a un jurado especializado. Este último estuvo a cargo de elegir a los dos mejores, que se harían con el primer premio, de 4.800 euros, y el segundo, de 1.600. Las empresas participantes en el evento cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) tienen en común que cuentan con un producto mínimo viable (MVP) testeado, tienen un fuerte componente tecnológico y buscan escalar en el mercado.
Durante su discurso de inauguración, Karim Bulaix puso sobre la mesa una serie de averiguaciones extraídas de una encuesta realizada por Sigma Dos a raíz del evento Forbes Ceuta Tech Summit. Tras preguntar a 1.500 personas de toda España, constataron que el 74,8 % de los encuestados cree que Ceuta tiene los elementos necesarios para convertirse en un lugar estratégico del Mediterráneo. También arroja el dato de que el 86,3 % piensa que la inversión en tecnología e innovación es la vía más efectiva para reducir la brecha económica de Ceuta. Inversiones que el presidente de la Cámara quiso poner en valor: los 300 millones del cable eléctrico que mejorará la energía; los siete millones para la planta fotovoltaica “más grande de cualquier puerto de Europa”; o el data center, con otra inversión de siete millones.
“Dos de cada seis españoles desconocen todo esto”, señaló Bulaix volviendo a aludir a la encuesta de Sigma Dos. “Nos hemos dado cuenta de que el problema no es el proyecto, sino que no lo hemos contado como debía”, comentó. Para el presidente de la Cámara, cada uno de los nueve proyectos participantes en el Demo Day “representa” lo que persiguen en la ciudad: que el talento encuentre “oportunidades”. “Cualquiera puede tener ideas, pero iniciativas como Impulsa son las que hacen posible que esas ideas se hagan realidad”, resumió el ceutí en declaraciones a El Pueblo de Ceuta.
El empresario logró incluir su negocio en la fase Despega del programa Impulsa Startup de la Cámara (hay otra fase para estadios iniciales), que ofrece mentorías personalizadas, tutorías estructuradas y preparación específica para la presentación ante inversores. Este periódico ha hablado con seis de las nueve startups participantes en la iniciativa de la Cámara. En su mayoría, destacan las ventajas de las mentorías personalizadas, con profesionales cargados de “muchas ideas y de formas de hacer las cosas”.
Rami Mohamed, fundador de TrustCode
Rami Mohamed es de Ceuta y su proyecto, TrustCode, nació con el ojo puesto en su fiscalidad. Su compañera y él detectaron que “existía un gran problema” en su ciudad con la burocracia que afectaba principalmente al tejido empresarial. La entrada de nuevas normativas fiscales, como Verifactu, impulsada por la Agencia Tributaria, evidenció la ausencia de herramientas adaptadas a las particularidades fiscales de la ciudad autónoma. Según explica Mohamed, esa carencia suponía un obstáculo para las relaciones comerciales entre Ceuta y la Península, además de complicar la gestión diaria de empresas y profesionales.
Su startup nació con un objetivo claro: resolver las dificultades fiscales y administrativas a las que se enfrentan empresas y autónomos que operan a este lado del Estrecho. Lo que comenzó como una solución para integrar de forma nativa el IPSI en un software de facturación ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma de gestión pensada para optimizar el trabajo tanto de negocios como de asesorías.
TrustCode ha desarrollado un programa que incorpora de manera nativa el IPSI, facilitando la emisión de facturas y el cumplimiento de las obligaciones tributarias. El resultado es una herramienta que simplifica los procesos administrativos y permite a los negocios dedicar menos tiempo a la burocracia y más a su actividad principal.
Durante el desarrollo del proyecto, el equipo detectó que la utilidad de la plataforma iba más allá de los autónomos. La solución evolucionó hacia un sistema centralizado que permite a las gestorías controlar la información de todos sus clientes desde un único lugar. Gracias a esta automatización, tareas como la preparación y presentación de modelos fiscales, que anteriormente podían requerir varios días o incluso una semana de trabajo, pueden completarse en apenas unos minutos. "Lo que promovemos es el ahorro de tiempo para que autónomos y empresas puedan centrarse en lo que realmente importa: su negocio y sus clientes", resume Mohamed.
TrustCode comenzó su actividad en Ceuta, donde encontró un mercado natural debido a las particularidades del IPSI, pero su crecimiento ya ha traspasado las fronteras de la ciudad. La empresa cuenta actualmente con clientes tanto en Ceuta como en la Península y ha iniciado su expansión hacia Melilla. Su siguiente objetivo son las Islas Canarias, donde la plataforma incorporará también la gestión del IGIC, el impuesto específico del archipiélago. La startup atraviesa actualmente una fase de consolidación comercial. Con el producto plenamente desarrollado, el equipo centra sus esfuerzos en ampliar su cartera de clientes y continuar creciendo en nuevos mercados.
Por experiencia propia, Mohamed es consciente de las herramientas que su ciudad pone al alcance de cualquiera con una idea para convertirla en un proyecto que genere riqueza. “Tenemos muchas herramientas, tenemos muchas facilidades también (…). Empezar un proyecto aquí es una gran ventaja para los ceutíes; lo que pagamos de impuestos haciendo emprendimiento aquí no es lo mismo que en la península”, destacó, para concluir: “Una buena idea solo es realmente buena cuando se lleva a cabo”.
Hamza Messari, Vital Doc
Otro ejemplo de las ventajas de la fiscalidad de Ceuta sobre el resto del territorio europeo es el caso de la startup Vital Doc, del marroquí de padre ceutí Hamza Messari. Tras poner en marcha en Tánger un proyecto empresarial en el que detectó futuro en Europa comenzó a buscar el sitio ideal donde establecerse. Investigó países como Malta, Chipre, Irlanda o Andorra, hasta que entendió que la clave estaba mucho más cerca de su casa, a escasos kilómetros, en el norte de África, en Ceuta. Messari confirmó la afirmación que tanto repite la consejera de Hacienda de Ceuta, Kissy Chandiramani. En su opinión, la ciudad autónoma tiene “la mejor fiscalidad de Europa”.
Vital Doc es una plataforma tecnológica que conecta en un mismo ecosistema “a todos los agentes que intervienen en el ámbito sanitario”. Profesionales de la salud, pacientes, aseguradoras e industria farmacéutica comparten información en un entorno diseñado para facilitar la toma de decisiones y mejorar la calidad de la atención médica mediante el uso de datos. El origen del proyecto fue mucho más personal que empresarial. Messari explica que la idea nació al comprobar las dificultades que tenían sus propios padres para conseguir una cita médica. Aquella necesidad cotidiana le llevó a desarrollar, en apenas dos semanas, una primera versión de una plataforma que permitía buscar especialistas por provincia y especialidad, consultar las valoraciones de otros pacientes, conocer los precios de las consultas y comprobar qué aseguradoras trabajaban con cada profesional.
El emprendedor decidió ir más allá de un simple buscador de médicos. El equipo comenzó a incorporar herramientas que enriquecieran la información clínica disponible para los profesionales sanitarios. Entre ellas, un sistema de seguimiento nutricional, registros de actividad física e incluso datos ambientales procedentes de estaciones meteorológicas, como la humedad o las condiciones del entorno del paciente. Toda esa información se integra en el historial del usuario para ofrecer al médico una visión mucho más completa de su estado de salud. De este modo, el diagnóstico no se basa únicamente en los síntomas descritos durante la consulta, sino también en hábitos de vida y factores ambientales que pueden influir en la evolución de determinadas enfermedades.
El proyecto comenzó su desarrollo en Tánger, aunque desde el principio fue concebido para operar en el mercado europeo. Antes de decidir dónde establecer la empresa, Messari comparó las condiciones fiscales y empresariales de distintos países con tradición en la captación de compañías tecnológicas, como Irlanda, Malta, Chipre o Andorra. Tras ese análisis, concluyó que Ceuta reunía las mejores condiciones para impulsar el crecimiento de la startup.
Además de las ventajas tributarias, el empresario destaca la seguridad jurídica que aporta operar bajo la normativa española. Según explica, cumplir con una de las regulaciones más exigentes de Europa facilita posteriormente la expansión hacia otros mercados internacionales. Actualmente, Vital Doc ya cuenta con alrededor de 4.000 usuarios registrados, una cifra alcanzada incluso antes del lanzamiento de una campaña de promoción a gran escala. La empresa inició hace unos meses su fase piloto y ahora centra sus esfuerzos en consolidar el producto antes de acelerar su crecimiento comercial.
Desde su sede en Ceuta, la startup ya ha iniciado su expansión internacional mediante acuerdos con distribuidores en países como Estados Unidos, Guatemala, Costa Rica, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, un modelo que permite adaptar la plataforma a distintos mercados sin perder el control del desarrollo tecnológico.
Carlos Aleu, Karma Studio
Otra de las siete startups ceutíes incluidas en el programa Impulsa es Karma Studio, dirigida por Carlos Aleu, que nació hace más de una década, aunque desde marzo trabaja en el desarrollo de una plataforma orientada a la digitalización y automatización de pequeños comercios y empresas, con el objetivo de facilitar su gestión diaria y mejorar el control de la información y la facturación. La nueva propuesta busca ofrecer a los pequeños negocios herramientas que simplifiquen tareas administrativas y permitan acceder de forma rápida a datos clave para la toma de decisiones.
Según explica Aleu, la intención es que los emprendedores puedan dedicar más tiempo a hacer crecer sus empresas y menos a procesos burocráticos. El cambio de rumbo de la compañía ha contado con el respaldo del programa de emprendimiento de la Cámara de Comercio, cuyo acompañamiento, según destacó en declaraciones a El Pueblo, ha sido determinante para transformar una idea en un proyecto empresarial con una hoja de ruta definida.
El empresario destaca especialmente el trabajo de mentoría recibido durante todo el proceso, que les ha permitido establecer las bases del nuevo modelo de negocio y fijar los objetivos para su desarrollo. "Nos han ayudado desde el primer momento a encontrar el camino adecuado para convertir una idea en un negocio real", explica el CEO de Karma Studio, quien subraya que el principal apoyo ha sido estratégico, orientado a definir el rumbo de la empresa.
Actualmente, la plataforma se encuentra en fase alfa y el equipo trabaja en el desarrollo de la versión beta. La previsión es que durante el próximo año el producto alcance su versión comercial definitiva y pueda comenzar su proceso de venta, consolidando así una nueva etapa para esta empresa nacida en Ceuta y especializada en soluciones digitales para pequeñas empresas.
Jesús Gracia, Veloque
Otra de las participantes en Demo Day fue Veloque, la startup liderada por Jesús Gracia, un emprendedor de Valencia. El negocio está orientado al estacionamiento y recarga de vehículos de micromovilidad. La empresa propone módulos que permiten aparcar bicicletas y patinetes eléctricos en un mismo sistema de anclaje, integrando además puntos de carga para estos vehículos en entornos urbanos. “Veloque es un sistema de aparcamiento inteligente que permite asegurar bicicletas y patinetes con una única estructura, facilitando además su recarga eléctrica en el mismo punto”, define Gracia
El desarrollo de la compañía ha estado ligado a un proceso intensivo de construcción tecnológica y validación. Durante 2025, el equipo trabajó en el diseño completo del sistema, incluyendo hardware, firmware, backend y una plataforma digital de gestión. “Hemos construido el producto de principio a fin, desde la parte física hasta el software y la aplicación, con el objetivo de ofrecer una solución integral para la micromovilidad”, explica el fundador.
El impulso de la Cámara de Comercio de Ceuta ha sido determinante en la evolución del proyecto, según Gracia, quien destaca el valor del acompañamiento recibido: “Las mentorías han sido clave para orientar cada fase del desarrollo; contar con expertos que ya han recorrido este camino te ayuda a evitar errores y a tomar mejores decisiones estratégicas”.
El primer piloto se instalará en el Mercado Central de Valencia, lo que permitirá obtener métricas reales de uso. “Nuestro objetivo es validar el sistema en un entorno real y, a partir de ahí, escalarlo a espacios como universidades o centros comerciales”, señala. Sobre el ecosistema emprendedor, Gracia subraya el papel de Ceuta como entorno emergente de innovación: “Me ha sorprendido el nivel de actividad y apoyo institucional. Es un entorno que facilita emprender y conecta muy bien a las startups con inversores”.
Alejandro Sánchez, Iberbox
Directamente desde Jaén viajó hasta Ceuta el cofundador y director de Iberbox, Alejandro Sánchez, quien ha desarrollado una plataforma de almacenamiento en la nube centrada en la privacidad y el control total del cifrado por parte del usuario. El servicio se presenta como una alternativa a soluciones como Dropbox o Microsoft 365, con un enfoque diferencial: la imposibilidad de acceso a los datos incluso por parte del propio proveedor.
Sánchez resume así el núcleo del proyecto: “Hemos creado una nube similar a los servicios habituales, pero con un cifrado controlado exclusivamente por el usuario, de forma que ni siquiera nosotros podemos acceder a la información almacenada”. La compañía incorpora además cifrado resistente a estándares avanzados y trabaja en nuevas funcionalidades como unidades compartidas y edición online manteniendo ese modelo de privacidad extrema.
El origen del proyecto se remonta al trabajo previo del equipo en consultoría tecnológica, donde detectaron una oportunidad estratégica en el mercado europeo. “Venimos de años de experiencia en proyectos de clientes y vimos una oportunidad clara con la llegada de nuevas normativas europeas como GDPR y NIS2, que empujan hacia soluciones de soberanía digital y cifrado avanzado”, explica el fundador.
La empresa, con presencia operativa vinculada a Salamanca y Huelva, se constituyó tras la colaboración con perfiles técnicos procedentes del ecosistema de almacenamiento en la nube, incluyendo vínculos con directivos de MEGA, lo que ayudó a consolidar el enfoque tecnológico del proyecto.
En cuanto a su crecimiento, Iberbox ha comenzado a explorar la internacionalización con especial interés en el mercado europeo. En este sentido, Sánchez destaca el papel de los programas de acompañamiento empresarial como el Impulsa de la Cámara: “Las mentorías nos están ayudando a entender cómo abordar la expansión internacional y cómo adaptar la estrategia a distintos mercados con requisitos regulatorios diferentes”. “Este tipo de iniciativas aportan una visión externa muy valiosa, especialmente cuando estás escalando y necesitas validar decisiones estratégicas”, continuó.
Cristóbal Caballero, Ontour
También es de Jaén Cristóbal Caballero, fundador y director de Ontour, una plataforma de audioguías “de alta calidad orientada a mejorar la experiencia turística mediante contenido profesional y flexible accesible desde el móvil”. El proyecto apuesta por un modelo en el que guías oficiales de cada ciudad crean los contenidos, garantizando rigor y calidad en la información.
“Ontour ofrece audioguías elaboradas por guías oficiales, lo que permite al usuario conocer la ciudad con libertad total, pero con un nivel de calidad equivalente al de una visita presencial guiada”, explica Caballero. Su compañía, que nació hace casi dos años, ya se encuentra en fase de comercialización activa y generación de ingresos. El fundador destaca la evolución reciente del negocio: “Ya estamos facturando de forma estable y este año esperamos alcanzar alrededor de 100.000 euros, con una tendencia de crecimiento especialmente positiva en los últimos meses”.
Caballero subraya que el crecimiento del proyecto ha estado ligado al ecosistema emprendedor y a la conexión entre iniciativas similares. “El emprendimiento no es un mundo tan grande; al final acabas coincidiendo con otros fundadores en eventos o espacios de trabajo, y así es como conocimos este programa”, señala en referencia a su incorporación a iniciativas de apoyo empresarial.
La participación en la Cámara de Comercio de Ceuta ha sido un punto de apoyo relevante para el desarrollo del proyecto. Según Caballero, el programa fue recomendado por otros emprendedores: “Nos hablaron muy bien de la calidad del acompañamiento y decidimos participar, porque aporta una visión externa muy valiosa en fases de crecimiento”.
Sobre el ecosistema de Ceuta, el emprendedor destaca su potencial competitivo y el atractivo del entorno fiscal. “Ya conocíamos el modelo porque habíamos participado en otras iniciativas allí, y es un entorno que merece la pena valorar para el desarrollo de empresas tecnológicas”, afirma.
Alejandro Barroso, The Pepino Brand
Alejandro Barroso es ceutí, aunque vive en Málaga. Desde hace dos años trabaja en un proyecto que se ha transformado tres veces hasta lograr crear “algo que funciona”. Su startup, The Pepino Brand, se centra en transformar la forma en que las marcas y los equipos de branding gestionan sus activos visuales y estratégicos. Su propuesta busca pasar de archivos dispersos a sistemas estructurados que permitan una activación más rápida, coherente y eficiente de las identidades de marca.
Barroso define el propósito del proyecto de forma clara: “Nacemos para que las marcas dejen de estar archivadas y empiecen a estar en sistemas, ayudando a agencias de branding y diseñadores a entregar sus proyectos de forma más eficiente y a las compañías a activar su marca de manera más rápida, sencilla y útil”.
En la actualidad, Pepino ya se encuentra en fase de comercialización y generación de usuarios activos. El reciente lanzamiento del producto ha mostrado tracción inicial: “Hace unos días lanzamos el producto y tuvimos más de 50 registros en el webinar, y en menos de 15 minutos después del cierre ya había decenas de altas en la plataforma”, señala Barroso.
Originario de Málaga, aunque actualmente reside fuera de su ciudad natal, el emprendedor destaca la importancia de los ecosistemas colaborativos para impulsar proyectos tecnológicos. La conexión con la Cámara de Comercio de Ceuta ha sido relevante en el proceso de crecimiento y visibilidad del proyecto. Sobre este apoyo institucional, Barroso subraya el valor estratégico del entorno: “Es un modelo muy interesante y eficaz; te hace replantearte dónde fundar o trasladar la empresa en el futuro, por las ventajas que ofrece en términos de desarrollo empresarial”.