Pescadería Younes denuncia retrasos en Aduanas que ponen en riesgo su producto
MERCADO
El responsable del establecimiento asegura que un camión procedente de Algeciras llegó a Ceuta a las 9.00 horas y seguía retenido horas después, mientras acumulaba más de una treintena de pedidos
La Pescadería Younes ha denunciado este martes los retrasos en los controles aduaneros que, según su responsable, están afectando a la llegada y distribución de pescado fresco en Ceuta. Younes Youmari explica que un camión procedente de Algeciras llegó a la ciudad a las 9.00 horas y permanecía retenido varias horas después tras haber sido sometido a un “circuito rojo”. Según señala, se les indicó inicialmente que la inspección podía prolongarse “una hora, una hora y media”, pero el retraso estaba impidiendo comenzar con normalidad la preparación de los pedidos.
El problema, según Youmari, afecta especialmente a la hostelería, que necesita disponer de la mercancía durante la mañana y, como máximo, a la una de la tarde. “Hoy, el martes, que arrancamos la semana, para la hostelería a la una como máximo tiene que estar el material allí”, explica. La pescadería comienza habitualmente a servir a sus clientes entre las 9.30 y las 10.30 horas, aunque los pedidos a domicilio requieren previamente limpiar y preparar el producto y organizar posteriormente los repartos por distintos puntos de la ciudad.
A primera hora de la jornada, el establecimiento acumulaba ya “treinta y tantos pedidos”. Youmari explica que muchos de ellos corresponden a clientes que tienen previsto consumir el pescado ese mismo día y que, en algunos casos, se encuentran trabajando y esperan recibir el producto a domicilio. “Todos esos son pedidos. El retraso del camión obliga a la empresa a afrontar también dificultades para organizar los repartos, ya que algunos clientes residen en distintos puntos de Ceuta.
El responsable de la pescadería considera que la existencia de controles y normativas no debería impedir que la mercancía permanezca durante horas retenida. “Vale, lo comprendo, hay normativas, pero ¿tiene que tardar el camión dos horas aquí en Ceuta?. Eso no lo entiendo”, afirma. Según relata, entre las explicaciones que han recibido figura la posible falta de personal. “Aquí me dicen, aquí no hay personal, pero ¿yo qué culpa tengo?”, plantea.
Youmari subraya que el pescado fresco tiene unos plazos de comercialización muy reducidos y que los retrasos no se pueden compensar simplemente almacenando la mercancía. “Nosotros tenemos material fresco, eso es al día, como mucho al día siguiente”, sostiene. Si el camión llega al mediodía, calcula que puede perder aproximadamente la mitad de las ventas de esa jornada, ya que parte de los clientes no puede esperar. “A las 12 ya he perdido el 50% de la venta”, asegura.
El empresario explica que el problema puede prolongarse durante los días siguientes porque el producto que no se vende en su momento se acumula con el que llega posteriormente. “Ya ese pescado, porque ya tengo el del anterior, ya se acumula la semana”, afirma. En ese escenario, señala que tendría que rebajar los precios para poder darle salida. “Tengo que bajar el precio o hago lo que sea, si no, voy a estar vendiendo aquí retrasado toda la semana. De hoy se vende mañana, de mañana se vende pasado”, explica.
La pescadería ya había afrontado pérdidas importantes la semana anterior después de preparar mercancía para una feria que finalmente no se celebró. Youmari sitúa esas pérdidas en torno a los “12 o 14 mil euros” y señala que más de la mitad del pescado tuvo que desecharse. “El jueves habíamos cargado bien para la feria y casi más de la mitad se tiró, porque una sardina no se va a guardar para un lunes o para martes”, explica. El comerciante afirma que comprende que la cancelación del evento fue una circunstancia ajena a los clientes y a los propios negocios, pero reclama que se tenga en cuenta el impacto que está teniendo la situación sobre el sector.
En este sentido, lamenta que, pese a las pérdidas acumuladas, no hayan recibido visitas de las entidades que representan al tejido empresarial. “Nadie, ni la Cámara de Comercio, ni nadie. Aquí nadie ha venido”, afirma. Youmari asegura que el establecimiento lleva afrontando costes de personal y del propio negocio mientras intenta mantener la actividad pese a las dificultades. “Nosotros no somos los de las quejas”, señala, antes de insistir en que están “sufriendo en silencio”.
El empresario también diferencia entre las dificultades registradas la semana anterior y el problema que, según denuncia, se estaba produciendo este martes. “Lo de la semana pasada, se ha tirado el pescado porque no hay feria, porque el follón, no sé qué. Lo hemos entendido”, afirma. Sin embargo, considera que la situación de este martes es diferente porque, a su juicio, el retraso se produce durante el proceso de entrada de una mercancía necesaria para atender los pedidos de la jornada.