De suspender todo a desarrollar una app para educación: la historia de Manuel Agudo

CEUTA TECH SUMMIT

Uno de los conferenciantes de la segunda y última jornada del Ceuta Tech Summit ha sido Manuel Agudo. La suya es una curiosa historia personal: la de un niño que suspendía prácticamente todo que, un buen día, decidió desarrollar una herramienta para ayudar, precisamente, a desarrollar una app para clases y conferencias.

Manuel Agudo
Manuel Agudo | Coronado
Juanjo Coronado
16 abr 2026 - 13:38

En 1895, un joven estudiante se examinó para conseguir el acceso al Instituto Politécnico de Zurich. Aprobó con holgura la parte correspondiente a Física y Matemáticas, pero recibió la negativa al no conseguir el aprobado en Lengua o Idiomas. Hoy, cuando pensamos en el hombre más inteligente del mundo el suyo es el primer nombre que se nos viene a la cabeza. En efecto: se llama Albert Einstein. Casi un siglo después, en 1982, un colombiano universal recibía el Premio Nobel de Literatura. Y todo ello pese a que Gabriel García Márquez, acaso el escritor y periodista más celebrado del pasado siglo en lengua castellana, cometía algunas faltas de ortografía. Macondo, desde luego, vale más que un acento...

No sabemos si Manuel Agudo llegará algún día a los niveles del físico alemán o del autor de Cien Años de Soledad. Pero el caso es que el también suspendía "y mucho" cuando era niño, nos dice el sevillano tras intervenir en la última jornada de la Ceuta Tech Summit de este año. "Yo no era un buen estudiante, tenía muchas dificultades a la hora de aprender. Y eso está muy conectado con lo que al final he hecho en mi carrera profesional, que es intentar ayudar a otras personas a que puedan aprender realmente de una forma mucho más sencilla y que puedan aprender sobre todo cosas que necesiten el día a día, que era la dificultad que yo tenía cuando era pequeño", nos dice el creador de la app openwebinars.

Al final "sí que es verdad que creo que hay cierta conexión entre lo que me pasa a mí y lo que hago hoy día, pero nosotros estamos ayudando a que las persona que lo necesiten, porque de alguna forma tenemos todos los días retos en el trabajo,aprender nuevas habilidades, nuevas competencias, porque de alguna forma lo podemos hacer y estar al día,. En definitiva, darnos cuenta de que en la medida que seamos capaces de adaptarnos, tendremos más capacidad de seguir progresando en nuestra carrera laboral".

Porque en nuestra sociedad actual hay que aprender, y mucho. Y rápido. Casi sin respiro: "ya hace unos muchos años cuando empezó la transformación digital y todo eso, necesitábamos siempre ir aprendiendo cosas nuevas, pero eso se ha acelerado dramáticamente ahora con el tema de la Inteligencia Artificial, porque, como decía, creo que va a haber muchos cambios en los tres o cinco próximos años,, que además van a ser rápidos y profundos. Tengo un cierto miedo a que las personas no seamos capaces de adaptarnos a esa velocidad. Hay cosas que no podemos controlar, pero la que sí que podemos controlar es que tengamos cierta curiosidad y que queramos estar aprendiendo y estar atentos un poco a todo lo que está pasando alrededor nuestro para intentar poder adaptarnos y que no nos quedemos atrás".

Volviendo a sus orígenes personales, "cuando le dije a mi madre que iba a montar una empresa de educación tecnológica, pues claro, ella tampoco se lo creía. Y al final, yo creo que hace falta un poco de inconsciencia cuando empezamos los proyectos, porque si de alguna forma tienes mucha experiencia o puedes empezar a ver las dificultades que te vas a encontrar y todo eso, puede que no termines de tirarte al charco", advierte. Y ve un problema en la excesiva memorización: "Hubo un estudio donde cogieron un grupo de chicos,, que habían hecho un examen y le hicieron, sin avisar un examen a la semana y a las dos semanas, y si aprobaron el 80-90% en el primer examen, cuando sí lo sabían, a la semana aprobaron el 50% y a la segunda semana el 30%. ¿Qué quiere decir eso? Que realmente al final eso no servía mucho, porque la gente al final lo olvidaba. Creo que cuando se creó un sistema educativo como el que tenemos actualmente, pues tenía sentido, porque teníamos que industrializar un poco la formación. Había que enseñar a mucha gente, porque en su momento no saben ni escribir. Y entonces ahí sí tenía sentido, pero creo que a día de hoy, y además con la tecnología que tenemos, rotundamente no.

También te puede interesar

Lo último

stats