Cernuda, un discurso de Franco y Nietzsche, protagonistas en la selectividad en Ceuta
SELECTIVIDAD
370 alumnos acudieron este martes al Campus Universitario en una mezcla entre nervios e ilusión por acabar bien el año
Las caras de los jóvenes estudiantes al salir de los exámenes mostraban un sinfín de sensaciones. Inglés, en líneas generales, era lo que menos preocupaba. Los chavales recitaban de memoria los temas que, a unos más y a otros menos, sorprendieron en asignaturas como Lengua, Historia o Filosofía: desde un discurso de Franco, hasta el mítico Nietzsche pasando por Cernuda fueron algunos de los asuntos elegidos por los docentes a los que tuvieron que hacer frente en Ceuta 370 alumnos nerviosos e ilusionados ante la última prueba del año, clave para el futuro de muchos.
Algo ajetreado merodeaba por las instalaciones del Campus Universitario el profesor de Álgebra de la Universidad de Granada, Luis Merino González, que atendió a este diario a pesar de ser una jornada especialmente intensa.
“Hoy es el día que más alumnos se van a presentar juntos. Unos 340 repartidos en unas 10 clases. El porcentaje de alumnos que se presentan en Ceuta ha aumentado en un 7%, por lo que la complejidad también se ha incrementado, pero bueno, de momento no tenemos incidencias”, explica Merino desde el patio del Campus Universitario.
La selectividad ha empezado en Ceuta este martes al igual que en la mayoría de territorios de España. En Madrid arrancó este lunes y en Castilla la Mancha y Cataluña será la semana que viene. El horario de la ciudad autónoma sigue el calendario de la UGR:
El primer día, martes 2, incluye Lengua Castellana y Literatura II a las 8.30 horas, Historia de España o Historia de la Filosofía a las 11.00 horas y Lengua Extranjera, la mayoría inglés y algunos francés, a las 13.30 horas. El llamamiento comenzó a las 07.30 horas.
“Todo está transcurriendo con normalidad y tranquilidad, pero nunca hay que bajar la guardia”, señala Merino.
Este año, explica el docente, una de las novedades a nivel de toda España son los inhibidores de frecuencia para “evitar trampas”.
“Sobre todo se hace para prevenir ventajas injustas por parte de los estudiantes. La idea es que nadie juegue con ventaja y que todo el mundo tenga las mismas oportunidades”, expresa Merino.
A partir de este miércoles, la asistencia de los alumnos ya dependerá de las materias a las que se hayan inscrito. La fase de acceso concentra las tres asignaturas comunes, mientras que después llegan los exámenes de admisión, en los que cada estudiante se presenta solo a las materias elegidas para subir nota.
La mayoría terminará el jueves alrededor de las 15.00 horas, aunque por la tarde quedarán las llamadas pruebas de coincidencia, reservadas para los pocos casos en los que dos asignaturas seleccionadas por un alumno coinciden en el mismo horario.
Un temario asequible para muchos
Con una sonrisa de oreja a oreja salía del segundo examen Ada González, una joven ceutí que acababa de terminar el examen de Historia.
“Considero que me ha salido muy bien. Quizás podría haber pulido alguna cosa, pero bueno. Han entrado cosas relacionadas con Franco y la Constitución de 1812, además de temas sobre Primo de Rivera, la Restauración, la monarquía…pero en general bastante bien”, afirmó la joven.
La ilusión de González, a la que le “preocupa un poco” el examen de dibujo técnico que tienen los próximos días, es hacer Aviación, aunque tiene claro que debe hacer una carrera, por lo que su elección, aseguró, será Biología.
Adrián García, de 17 años, también salió contento tras el segundo examen, el de Historia. “Bastante bien, yo había descartado algunas cosas, como es normal en esta asignatura, pero me ha caído el temario justo. Las Cortes de Cádiz, Isabel II, un discurso de Franco, preguntas largas de la Transición…La verdad que no me puedo quejar”, expresó.
Como a muchos jóvenes, el exámen de inglés era el que menos le preocupaba durante la jornada del martes. “Siempre es el más facilito”, argumentaba. García desea ser fisioterapeuta, aunque admite que la nota “es bastante alta”. “Aún así, he salido con muy buenas sensaciones de los primeros dos exámenes”.
Con bastante buen humor y entre risas salía de la prueba Nicolas Ventoura. ‘Las buenas maneras’ y la literatura de Valle Inclán se los había estudiado ‘de pe a pa’, así como el libro del cuarto poemario de Cernuda, por lo que Lengua lo daba por aprobado. Su sueño, estudiar Economía.
Con las mismas sensaciones salía del aula, algo más tarde, Lucas, que bordó, según su testimonio, los dos primeros exámenes. “Historia ha sido bastante fácil la verdad”, expresó. El ceutí tiene en mente hacer Ingeniería Informática, aunque su sueño pasa por Madrid: quiere ser actor de doblaje. “Se me da bien y creo que es uno de los trabajos más originales que hay”, sostuvo.
De “chill’ con Nietzsche
Tres jóvenes repasaban inglés en la patio del Campus Universitario minutos antes de que Merino obligara a todo el alumnado a despejar la zona. Ilusionadas y risueñas, celebraron sus primeras sensaciones tras los exámenes y confirmaron que Filosofía no iba a ser precisamente el escollo que les arrebate sus ganas de triunfar.
Mirfed está terminando una fruta y, contra todo pronóstico, asegura que desde por la mañana está “de chill”. “Nietzsche no era precisamente el que esperaba, pero bueno, yo creo que lo he sacado. En cuanto a Lengua, el comentario de texto era bastante fácil, luego ha salido el ‘Esperpento’ y listo. En general, la verdad que todo muy bien”.
La joven Mirfed, que sabe inglés y árabe, espera poder matricularse en alguna universidad para estudiar idiomas una vez acabe la selectividad. Selma, que espera su turno de palabra a unos centímetros, también quiere exponer su experiencia que, adelante, hasta el momento está siendo “bastante buena”.
“En Historia sí que nos esperábamos el temario. En realidad, todo era esperable. Franco, Nietzsche, Cernuda, Lorca…Gracias a Dios era todo lo que me había estudiado. En cuanto a inglés, no soy de la que me cuestan los idiomas. La verdad es que tengo mucha fe y esperanza porque le he dedicado mucho tiempo a estudiar”, afirmó la joven.
A Selma no le preocupan los exámenes que se van a llevar a cabo hasta este jueves. Uno de ellos, explica, será Latín, que es “bastante sencillo si sabes cómo estudiarlo”. Lo mismo cuenta de Artes. Economía, admite, sí es “algo más complicada”, pero considera que lo lleva bien. Aprobar con buena nota la Selectividad la ayudaría a cumplir su meta: estudiar Derecho en universidades como la de Granada, Málaga o Sevilla. Aunque pidan una media de entre siete y 10, la estudiante se muestra optimista. “Esperemos que salga”.
Los estudiantes, a última hora del medio día este martes, apuraban su repaso a los apuntes de inglés. Memorizaban, bromeaban con expresiones británicas y procedían a subir al aula cuando el reloj rozaba las 12.30. Lo peor ya había pasado. Los próximos días, ya con la experiencia del primero, prometen ser más asequibles y livianos para unos futuros profesionales repletos de ilusión y nervios que se están jugando todo.