La IA llega a las aulas por la iniciativa de los docentes, pero sin soporte institucional
Educación
“El profesorado, como siempre, utiliza sus propios recursos para formarse en aquellas técnicas que considera útiles para favorecer el desarrollo de su labor docente: la administración siempre va por detrás”, lamenta la secretaria general SP-UGT en Ceuta, Trinidad Megías
La incorporación de la inteligencia artificial a la labor del profesorado está, a día de hoy, incentivada por la voluntad espontánea de los docentes, que se adentran en el uso pedagógico de esta herramienta tecnológica sin soporte institucional. Esta es la denuncia que formula la Federación de Servicios Públicos de UGT (SP-UGT) basándose en los resultados arrojados por un estudio de ámbito nacional elaborado por el sindicato. Una de las conclusiones de este trabajo es, precisamente, que la integración de la IA en las aulas se está implementando “a costa del esfuerzo personal del profesorado”. “El profesorado, como siempre, utiliza sus propios recursos para formarse en aquellas técnicas que considera útiles para favorecer el desarrollo de su labor docente: la administración siempre va por detrás”, se queja la secretaria general de SP-UGT Ceuta, Trinidad Megías.
Según se desprende del estudio, y corrobora Megías, los docentes se encuentran desasistidos en todo lo que respecta a la aplicación de la IA a la enseñanza en el aula. La exigencia que plantea el sindicato a la Administración es la de disponer un marco legal que ofrezca seguridad a los profesionales de la enseñanza y respete la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea y los derechos digitales recogidos en la Ley orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD). El informe de SP-UGT sostiene que el 48,5% de los docentes manifiesta una “honda preocupación” por todo lo relacionado con la esfera de la privacidad y la seguridad de la información personal del alumnado y el profesorado.
Megías incide en este extremo. La sindicalista explica que, hasta el momento, no hay noticia de que el Ministerio de Educación haya promovido alguna iniciativa para la introducción de la inteligencia artificial en el currículo. “Esto, desde luego, no se puede hacer de cualquier manera -continúa la secretaria general de la Federación- Es una cosa que hay que acometer ateniéndose a la normativa europea, garantizando todo lo que atañe a la protección de datos”. Megías, además, abunda en la necesidad de salvaguardar la libertad de cátedra que asiste a los profesores: “No se puede sustituir al docente por la inteligencia artificial, dese luego”.
El estudio del sindicato cifra en el 71,5% la proporción de los profesionales de la docencia que exigen una regulación clara que limite los intereses de las grandes tecnológicas en el ámbito educativo. Al tiempo, advierte de que casi el 84% de los profesores sostienen que el uso de la IA redunda en una sobrecarga de trabajo al convertir a los docentes en “supervisores” para evitar el fraude académico y erigirlos en los responsables de una verificación técnica que detrae tiempo a la labor pedagógica.
La secretaria general de SP-UGT señala que el uso fraudulento de la IA por los alumnos es una práctica cuya neutralización exige de unas armas de las que actualmente no disponen los profesores. “No sé si existe una herramienta que, como sucede con los contenidos de internet, permita identificar que un texto ha sido plagiado o no ha sido elaborado por el alumno: yo, desde luego, no tengo noticia de que haya algo así”, asegura Megías.
Actualmente, en algunos institutos de la ciudad, y por iniciativa del profesorado, avalada por la administración educativa, se imparten como materia optativa enseñanzas para que los alumnos aprendan a hacer uso de la IA. El informe revela que el 91,8% de los docentes estima que la IA dificulta la adquisición de competencias clave y pone en riesgo el aprendizaje del alumnado. El temor al plagio (86,7%) y la reducción de la capacidad analítica (83,6%) son argüidos por UGT para reclamar una regulación que proteja el proceso de aprendizaje frente a una excesiva automatización.