El IES Abyla reconoce la trayectoria de Pilar Sanz con el premio ‘Mujer Abyla 2026’
Premio Mujer Abyla
La comunidad educativa del instituto decidió por unanimidad homenajear a la docente tras dos décadas de enseñanza. Sus compañeros destacaron su calidad pedagógica y humana
El salón de actos del IES Abyla acogió este jueves, a partir de las 20:00 horas, una nueva edición de la gala ‘Mujer Abyla’, un acto ya consolidado en la vida del centro educativo que tiene como objetivo reconocer la trayectoria y el compromiso de mujeres que han contribuido al desarrollo de la comunidad educativa. En esta ocasión, el galardón fue concedido a la profesora de Lengua Castellana y Literatura y jefa de estudios del instituto, Pilar Sanz, una decisión adoptada por unanimidad por la comunidad educativa.
La ceremonia combinó momentos de reconocimiento institucional con distintas actuaciones musicales protagonizadas por jóvenes intérpretes. El acto comenzó con la interpretación del estudiante Miguel, conocido por su participación en el programa televisivo La Voz, quien interpretó al piano la canción Mujer contra mujer. Su actuación abrió una velada marcada por la emoción y el homenaje a la figura femenina dentro del ámbito educativo.
Tras su intervención, subió al escenario la pianista Irene Molina, que ofreció una pieza instrumental que fue recibida con una cálida ovación por parte del público asistente. La programación musical continuó con la actuación de cuatro integrantes de la comparsa mixta Las Tirititran, que aportaron un toque carnavalesco al acto. La parte artística de la gala concluyó con la interpretación de una joven violinista, que puso el broche musical a una noche dedicada al reconocimiento y la celebración.
La profesora encargada de conducir la gala fue también la encargada de anunciar el momento más esperado de la noche: la entrega del premio ‘Mujer Abyla 2026’. Durante su intervención recordó que la elección de Pilar Sanz había sido adoptada por decisión unánime de la comunidad educativa del centro, destacando tanto su trayectoria profesional como su compromiso humano con el instituto. Sanz es licenciada en Filología Hispánica y cuenta con una dilatada carrera docente. Su primer destino fue en 1985 en el Instituto Juan Carlos I. En 1991 obtuvo destino definitivo en el IES Juan Morejón, donde permaneció hasta el año 2002. Ese año se incorporó al IES Abyla, centro en el que continúa desarrollando su labor más de 23 años después.
Durante la presentación de la homenajeada, la conductora del acto realizó un recorrido por su trayectoria profesional y personal, destacando su dedicación a la enseñanza y su influencia en varias generaciones de estudiantes. Según subrayó, Sanz ha destacado siempre por “dar fuerza e impulso a nuevas generaciones, poniendo en valor el espíritu de entrega, así como una visión igualitaria y crítica de la educación”.
La admiración por Pilar
Para presentar oficialmente a la galardonada subieron al escenario varios compañeros y miembros de la comunidad educativa, que ofrecieron breves discursos en los que definieron a Pilar Sanz a través de distintas cualidades que, a su juicio, representan su forma de entender la educación y la vida. En uno de los discursos se destacó el carácter reivindicativo que históricamente ha tenido el Día de la Mujer, recordando la importancia de continuar defendiendo derechos fundamentales como el acceso al trabajo, a la educación o a un sistema social más igualitario. En ese contexto, los compañeros señalaron que el mejor modo de ejemplificar esos valores en el ámbito educativo es a través del ejemplo cotidiano.
“Hoy celebramos a una mujer que, con su ejemplo, ha realizado el mayor acto de compromiso”, señalaron desde el escenario, antes de describir a la profesora como “maestra por vocación y ejemplo por devoción”. Entre las cualidades que mencionaron para definirla destacaron la igualdad, la bondad, la disciplina, el compañerismo y la capacidad de transformación. Sobre la primera de ellas, indicaron que en su aula “no existen expectativas pequeñas ni límites escritos”, ya que su forma de enseñar se basa en el esfuerzo, el trabajo y la superación personal, ofreciendo oportunidades a todo el alumnado sin prejuicios.
También se subrayó su cercanía con las familias y su compromiso con los estudiantes, destacando que ningún alumno queda desatendido bajo su responsabilidad. “Cuando un padre o una madre llega a jefatura sabe que, independientemente de la capacidad del alumno, Pilar no lo va a dejar solo”, señalaron. El director provincial de Educación, Miguel Señor, también intervino para destacar su labor como referente educativo. Durante su intervención resaltó su capacidad para combinar el cariño hacia el alumnado con la exigencia académica y la disciplina. Además, recordó la etapa en la que ambos coincidieron en el mismo centro, donde tuvo la oportunidad de trabajar junto a ella en la jefatura de estudios. “Ha sido un ejemplo de cómo educar desde la paciencia y el respeto, no solo con los alumnos, sino también con profesores y familias”, afirmó. Otros compañeros pusieron el acento en su espíritu de compañerismo y en su capacidad para ayudar a quienes la rodean. “Es alguien en quien se puede confiar, que siempre está dispuesta a tender una mano sin hacer ruido”, destacaron.
Finalmente, Pilar Sanz subió al escenario para recoger el galardón entre aplausos. Durante su discurso quiso dedicar el reconocimiento a su familia, recordando especialmente la influencia de sus padres. Según explicó, fueron ellos quienes le inculcaron valores como el trabajo, el esfuerzo y el sacrificio. La profesora destacó especialmente la figura de su madre, a quien definió como un ejemplo de independencia y superación. Relató que, alrededor de los 45 o 50 años y por circunstancias familiares, decidió retomar sus estudios, algo que marcó profundamente su visión sobre la importancia de la educación. Sanz también quiso rendir homenaje a sus abuelos maternos, ambos docentes. Su abuela fue profesora en la Escuela de Magisterio de Ávila y su abuelo ejerció como profesor en la Academia de Infantería de la misma ciudad durante la Segunda República. Tras el estallido de la Guerra Civil, ambos fueron despojados de sus títulos y nunca pudieron retomar su profesión. La homenajeada explicó que, aunque no llegó a conocerlos, siempre ha sentido que existe un vínculo con ellos a través de su vocación docente.