El Informe PISA vuelve a dejar a la cola a los estudiantes ceutíes
Evaluación
La evaluación constata que Ceuta es, junto a Melilla y Comunidad Valenciana, el territorio español con rendimientos más discretos en lectura, ciencias y matemáticas
Ceuta vuelve a situarse en la parte baja de la clasificación educativa española en la edición 2025 del informe PISA, una evaluación promovida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) junto a los 90 países participantes (38 miembros y 52 asociados). El alumnado de la ciudad autónoma obtiene 420 puntos en ciencias, alrededor de 396 en lectura y 400 en matemáticas, resultados que se encuentran entre los más bajos del conjunto de comunidades y ciudades autónomas.
En ciencias, únicamente Melilla, con 404 puntos, obtiene una puntuación inferior. La media española se sitúa en 477 puntos, de modo que Ceuta queda 57 puntos por debajo. El informe sitúa expresamente a Ceuta, Melilla y la Comunidad Valenciana entre los territorios con rendimientos más discretos en esta competencia.
Resultados
La debilidad de los resultados no se concentra en una única materia. En ciencias, Ceuta obtiene 418 puntos al explicar fenómenos científicamente, 419 al investigar, evaluar y utilizar información científica y 425 al construir y evaluar diseños de investigación e interpretar datos y pruebas.
En lectura, la ciudad autónoma ronda los 396 puntos y destaca especialmente por la escasa presencia de alumnado en los niveles superiores de rendimiento. Los estudiantes situados en los niveles 5 y 6 son prácticamente inexistentes.
En matemáticas, con unos 400 puntos, el panorama es similar. Ceuta también se encuentra en el extremo inferior de la distribución española en cuanto al alumnado que alcanza los niveles más altos. No obstante, hay un elemento diferencial, ya que Ceuta es una de las comunidades y ciudades autónomas que no registra una caída estadísticamente significativa en matemáticas entre 2022 y 2025.
Uno de los datos más relevantes para interpretar los resultados de Ceuta aparece fuera de las tablas de rendimiento. Su índice de estatus socioeconómico, cultural y familiar (ISEC) es de −0,59, el valor más bajo de todas las comunidades y ciudades autónomas españolas.
El dato resulta especialmente relevante porque el nivel socioeconómico está relacionado con el rendimiento académico. Cuando PISA descuenta estadísticamente el efecto del ISEC, la puntuación de Ceuta en ciencias pasa de 420 a 443 puntos, una mejora de aproximadamente 23 puntos.
La ciudad autónoma presenta, además, una de las pendientes más bajas del gradiente socioeconómico, con unos 22 puntos de rendimiento por cada unidad adicional de ISEC. Esto indica que la relación entre contexto socioeconómico y resultados, aunque existe, es relativamente menor que en buena parte del territorio español.
Pero eso no significa que las desigualdades desaparezcan. La diferencia de rendimiento en ciencias entre el alumnado socioeconómicamente más favorecido y el más desfavorecido alcanza 75 puntos o más, situándose entre las más elevadas del país.
La fotografía, por tanto, es doble, ya que Ceuta parte de un contexto socioeconómico especialmente desfavorable, pero incluso después de tenerlo en cuenta siguen persistiendo notorias diferencias de rendimiento.
Diferencias por género
El género introduce otra diferencia significativa. En ciencias, las alumnas obtienen 427 puntos, frente a 414 de los alumnos, una ventaja femenina de 13 puntos que se mantiene parcialmente después de controlar el ISEC (10,90 puntos).
La brecha se amplía en lectura. Las chicas alcanzan 414 puntos, frente a 379 de los chicos, una diferencia de 35 puntos.
En matemáticas, en cambio, el patrón prácticamente desaparece: los chicos obtienen 407 puntos y las chicas 403.
Ceuta se aparta también del patrón general español en absentismo. Mientras que en España las chicas suelen presentar una tasa mayor, en la ciudad autónoma son los chicos quienes registran ligeramente más absentismo.
Resultados nacionales
España obtiene en PISA 2025 sus peores resultados históricos, con retrocesos en las tres competencias que mide el informe: matemáticas, lectura y ciencias. La evaluación, realizada a cerca de 30.000 estudiantes de 15 y 16 años, confirma la tendencia descendente de los últimos ciclos y sitúa al sistema educativo español ante el reto de mejorar los aprendizajes al término de la educación obligatoria.
La ministra de Educación, Milagros Tolón, señalaba ayer en Ceuta: “La comprensión lectora es donde tenemos que reforzar, porque si no hay una comprensión lectora, automáticamente no sabremos resolver ningún problema, ni de matemáticas, ni de física, ni de química”.