Pérez busca abrir hueco a Ceuta en el Consejo Escolar del Estado
EDUCACIÓN
El presidente del Foro de la Educación asume las limitaciones del órgano que lidera, pero defiende aprovechar las pocas ventajas de formar parte de la Comisión Permanente -cupo de Reconocido Prestigio- para arrancar mejoras concretas
José Manuel Pérez busca abrir hueco a Ceuta en el Consejo Escolar del Estado desde una posición institucional limitada, la del Foro de la Educación, pero sostiene en una conversación con este diario que esa vía, aunque imperfecta, ya permite llevar propuestas y arrancar avances concretos a pesar de las críticas que recibe la entidad desde hace años. El presidente del órgano local asume que el Foro no tiene el mismo rango que un consejo escolar autonómico, pero defiende aprovechar su presencia en la Comisión Permanente -en el cupo de Reconocido Prestigio- para empujar cambios que afecten a la ciudad.
La cuestión lleva años sobre la mesa en Ceuta y Melilla. A diferencia de las comunidades autónomas, las dos ciudades no cuentan con un consejo escolar propio plenamente integrado en la estructura estatal con capacidad para dictaminar normativa. En su lugar existe un Foro de la Educación, una fórmula que ha sido discutida desde su nacimiento precisamente por su margen de maniobra más reducido.
Pérez no renuncia a esa demanda. “No hay por qué dejar esa reivindicación, claro”, señala, aunque introduce un matiz que marca su manera de afrontar el asunto. Más que quedarse en el debate sobre el encaje ideal, apuesta por sacar partido a la posición actual. “Hay que ser pragmáticos”, resume.
Ese pragmatismo pasa, en su caso, por utilizar la puerta que hoy tienen abierta en el Consejo Escolar del Estado. Tanto el presidente del Foro de Ceuta como el de Melilla han sido integrados en el grupo de personalidades de Reconocido Prestigio, una fórmula que les permite actuar como consejeros y, además, entrar en la Comisión Permanente. Ahí es donde Pérez cree que se puede trabajar de verdad.
Según explica, esa presencia ya ha dado algún resultado. En una de las reuniones previas presentaron enmiendas sobre becas y, según relata, se logró que la ponencia propusiera al Ministerio una modificación que puede beneficiar al alumnado de las dos ciudades. El cambio permitiría que ciertos estudiantes entren en otros epígrafes y puedan percibir “casi el doble” en ayudas vinculadas al traslado por estudios. “Estar ahí ya creo que es un avance importante”, sostiene.
El presidente del Foro entiende que la situación actual tiene una doble cara. Por un lado, Ceuta y Melilla no cuentan con el mismo reconocimiento institucional que otros consejos escolares territoriales a pesar de que ya fue aprobada hace años la propuesta para crearlos.
Por otro, la ubicación actual dentro del órgano estatal les da acceso a la Comisión Permanente, un espacio en el que sí pueden intervenir, plantear ideas y participar en los debates de una manera más directa. “Todo tiene sus ventajas”, admite.
En esa misma línea se mueve José Luis López Belmonte, histórico representante de STEs Intersindical en el Consejo Escolar del Estado y uno de los grandes conocedores del encaje educativo de Ceuta y Melilla. Durante su reciente visita a la ciudad, con motivo de la celebración por primera vez en Ceuta de la Comisión Permanente, insistió en que lleva “veinte años” reclamando una incorporación plena de ambas ciudades a la estructura del Consejo.
Belmonte considera que el principal problema del Foro es que no tiene la competencia esencial que sí poseen los consejos escolares autonómicos: dictaminar la normativa que afecta a su territorio. Ahí sitúa la diferencia de fondo. “No es lo mismo”, vino a decir durante la conversación mantenida con este diario, aunque reconoció al mismo tiempo que la fórmula actual ha permitido a Ceuta y Melilla tener al menos una presencia estable en el órgano estatal.
La explicación, sin embargo, no es sencilla. El propio Pérez reconoce que una incorporación formal como consejo escolar territorial reforzaría la posición institucional de Ceuta, pero también podría alterar el encaje actual que les ha abierto la puerta de la Comisión Permanente. Ese equilibrio entre reconocimiento y capacidad operativa es, precisamente, “uno de los debates de fondo”.
Belmonte aporta además otra clave: aunque algunas reivindicaciones han sido aprobadas en el pleno del Consejo Escolar del Estado, eso no significa que se apliquen automáticamente. El órgano emite dictámenes e informes, pero después es el Ministerio quien decide si traslada o no esas propuestas a la normativa. Es decir, la voz de Ceuta puede llegar más lejos, pero no siempre se traduce en cambios inmediatos.
Aun así, Pérez cree que la presencia ceutí debe seguir fortaleciéndose. Su planteamiento no pasa por renunciar a la aspiración de un encaje más sólido, sino por no despreciar la herramienta que ya existe. A pesar de haber sido cuestionada en reiteradas ocasiones la entidad, el presidente confía en que se puedan conseguir resultados positivos a corto plazo.