Los sindicatos docentes denuncian el “desprecio” del MEFP al iniciar el curso en plena crisis migratoria

INICIO DEL CURSO

El colectivo considera que la respuesta educativa no ha tenido en cuenta el impacto emocional de la crisis vivida por la ciudad. Propone dedicar las primeras semanas a actividades de repaso y apoyo emocional para facilitar una vuelta gradual a la normalidad

Ángel Lara, secretario general de CCOO
Ángel Lara, secretario general de CCOO | E.P.
REDACCIÓN
01 sep 2026 - 12:33

Ceuta/ Los sindicatos representativos del profesorado han cuestionado la decisión del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFP) de iniciar este martes el curso escolar con normalidad en Ceuta, después de la crisis migratoria vivida en la ciudad desde el pasado 30 de julio, y han denunciado que el departamento no haya contado con la Junta de Personal para abordar las condiciones del regreso a las aulas.

En un comunicado difundido con motivo del inicio del curso, los representantes docentes describen las últimas semanas como unas circunstancias "insólitas e inimaginables" que, a su juicio, han alterado profundamente la vida cotidiana de los ceutíes y han generado un clima de inquietud y temor que consideran que debe ser tenido en cuenta por las administraciones educativas.

El colectivo sostiene que la llegada masiva de personas a Ceuta durante los últimos días de julio y la situación posterior han provocado un "durísimo trance" para la sociedad ceutí, con consecuencias tanto individuales como colectivas, y asegura que una parte de la población continúa viviendo con preocupación ante la posibilidad de que puedan producirse nuevos episodios de tensión.

Los sindicatos enmarcan esta situación en un conflicto de "enorme complejidad" en el que, según señalan, confluyen cuestiones relacionadas con la soberanía de Ceuta, las relaciones entre España y Marruecos, la política fronteriza y migratoria, la dimensión europea de la inmigración, la solidaridad y la situación geopolítica internacional.

A juicio de los representantes del profesorado, todas estas cuestiones requieren, una vez superada la emergencia, un análisis "sereno, profundo, honesto y riguroso" que permita extraer conclusiones sobre lo ocurrido y determinar qué medidas deberían adoptarse para afrontar situaciones similares en el futuro.

El comunicado también contiene una crítica generalizada a la gestión de la crisis y sostiene que los diferentes actores políticos y sociales que debían intervenir no habrían estado, en opinión de los sindicatos, "a la altura" de las circunstancias.

El colectivo considera que durante la crisis han prevalecido intereses particulares frente al interés general y que el resultado de esa actuación es visible en una ciudad que, según su valoración, afronta el inicio del curso todavía marcada por las consecuencias de lo sucedido durante el último mes.

Es precisamente en este contexto cuando este martes comienza el curso escolar en Ceuta, una actividad que los sindicatos consideran especialmente relevante debido al elevado número de personas que moviliza diariamente. Según el comunicado, el sistema educativo afecta cada jornada a más de 25.000 personas, entre alumnado, profesorado y demás integrantes de la comunidad educativa.

Los representantes sindicales lamentan que el MEFP haya decidido preparar el inicio de las clases sin contar con la opinión de las organizaciones representativas del profesorado y aseguran que no se convocó una reunión con la Junta de Personal para abordar las circunstancias excepcionales que, a su juicio, concurren en la ciudad.

Consideran esta ausencia de diálogo un "intolerable desprecio" y subrayan que el Ministerio sí habría mantenido contactos con las asociaciones de padres y madres de alumnos, mientras que, según denuncian, los sindicatos no han tenido tampoco comunicación con la Dirección Provincial en relación con las medidas adoptadas para este inicio de curso.

Los representantes de los docentes aseguran que conocieron la decisión del Ministerio de comenzar las clases con normalidad a través de la rueda de prensa ofrecida por el secretario de Estado y no mediante una comunicación específica con la representación sindical.

Entre las medidas anunciadas por el Ministerio figura, según el comunicado, la garantía de "presencia de uniformes en todos los centros, entornos y rutas", una expresión en la que se incluye tanto a los cuerpos de seguridad como a los servicios de seguridad privada.

El colectivo considera que estas medidas no son suficientes para abordar la percepción de inseguridad existente entre parte de la población y critica especialmente que se pretenda aplicar con normalidad la normativa vigente en materia de absentismo escolar en un contexto que califican de excepcional.

Los sindicatos sostienen que el Ministerio no ha sabido interpretar "en su justa medida" la realidad que atraviesa Ceuta y advierten de que existe un sector significativo de la población que continúa sintiendo temor, especialmente en relación con la seguridad de sus hijos.

En este sentido, defienden que el miedo es una percepción personal que no puede desaparecer únicamente mediante la presentación de datos objetivos o mediante el refuerzo de las medidas de seguridad, sino que requiere tiempo y que las circunstancias permitan recuperar progresivamente la confianza.

El comunicado pone como ejemplo la decisión adoptada por el Gobierno de la Ciudad de contratar seguridad privada para vigilar las playas durante el verano. Según los sindicatos, pese a esa presencia, muchas familias continuaron sin llevar a sus hijos a esos espacios, lo que, a su juicio, demuestra que la percepción de inseguridad no siempre responde de manera inmediata a las medidas objetivas adoptadas.

Ante esta situación, los representantes del profesorado aseguran que habían planteado una alternativa que, según denuncian, no tuvieron oportunidad de trasladar oficialmente a la Administración educativa: permitir a los centros flexibilizar su programación anual durante septiembre.

La propuesta consistiría en utilizar las primeras semanas del curso para desarrollar actividades de repaso, refuerzo y apoyo emocional, de manera que los alumnos que se incorporasen progresivamente a las aulas no sufriesen la sensación de estar perdiendo contenidos esenciales.

Los sindicatos consideran que esta fórmula podría facilitar que las familias que todavía se muestran reticentes a enviar a sus hijos al colegio dispusieran de un periodo de adaptación y, al mismo tiempo, tuvieran la garantía de que sus hijos no quedarían rezagados académicamente.

La iniciativa pretende, según explican, contribuir a rebajar el nivel de angustia y crispación existente en algunos sectores de la población mientras se recupera progresivamente la normalidad.

Los representantes docentes concluyen su comunicado apelando a la necesidad de "paciencia y comprensión" ante una situación que consideran excepcional y defienden que el objetivo compartido por todas las partes debe ser que el miedo vaya desapareciendo y que la comunidad educativa pueda recuperar cuanto antes una normalidad que, en su opinión, todavía no se ha alcanzado plenamente.

El inicio del curso escolar se convierte así en uno de los primeros grandes retos colectivos de Ceuta después de la crisis vivida durante el verano, con miles de alumnos regresando a las aulas y con la seguridad, la recuperación de la confianza y la respuesta emocional de las familias situadas entre las principales preocupaciones de los representantes del profesorado.

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