La diversidad laboral del Ceuta Impulsa toma forma entre impresoras 3D, azafatas y mediadores
CEUTA IMPULSA
La feria de esta primera edición mostró un repertorio de ideas originales para dar un vuelco a las malas cifras de empleo en la ciudad autónoma
El Poblado Marinero fue una especie de fiesta, esta vez de día, de la diversidad laboral y del repertorio de ideas que alumnos trabajadores ceutíes han ido desarrollando desde principios de año. El proyecto bautizado Ceuta Impulsa, Construyendo Juntos, logró un éxito aparente a la vista de la gran cantidad de personas de diferentes sectores que acudió a curiosear los 15 talleres, nueve de ellos con ayuda del Fondo Social Europeo, en los que participaron un total de 225 alumnos. Las propuestas eran de lo más variopintas: desde la capacitación de azafatas y marineros, imprescindible en una ciudad con puerto, hasta la creación de piezas con grandes impresoras 3D o la mediación sociocomunitaria.
Desde bien temprano, los stands de la primera edición del Ceuta Impulsa estaban abarrotados. Unos atendían a medios, otros explicaban sus ideas a empresarios o ciudadanos y otros recibían al consejero de Turismo, Comercio, Empleo y Deportes, Nicola Cecchi, que no quiso perderse una cita de la que aseguró sentirse “especialmente orgulloso”. También hicieron el recorrido el director de Procesa, José Diestro, y la responsable de la Escuela de la Construcción, Gema Borrego.
Uno de los espacios más solicitados y con mayor afluencia era el de capacitación de azafatas y marineros. “Tu futuro navega sin límites”, rezaba uno de los carteles. Allí se encontraba Mara Avendaño, encargada de Ceuta Global Yachting. Además de explicar el proyecto, que definió como “ilusionante” y “necesario”, aprovechó la ocasión para lanzar una reivindicación concreta.
Avendaño explicó que la Asociación Profesional Náutica, en colaboración con sus asociados, ha preparado un taller de capacitación para azafatas, personal de pasaje y marineros de puerto. La formación, según detalló, busca ofrecer una preparación integral para trabajar en el sector marítimo.
“Tenemos alumnos que ya tienen oferta de embarque al terminar el taller”, señaló, antes de recordar que la parte teórica ya ha concluido y que ahora se encuentran en la fase práctica en distintas entidades.
La formación arrancó en marzo y se ha planteado como un recorrido amplio, vinculado tanto a la empleabilidad inmediata como a la necesidad de consolidar en Ceuta una oferta continua en el ámbito marítimo, pesquero y portuario. Para Avendaño, la demanda existe, pero todavía falta respaldo para que más jóvenes puedan acceder a este tipo de cursos. “Hace falta un poquito de apoyo por parte de la Administración para que el colectivo, sobre todo de jóvenes, pueda acceder a esta formación”, afirmó.
La responsable de Ceuta Global Yachting defendió que esta vía ya está generando oportunidades reales. “Hoy por hoy tenemos trabajadores en casi todos los buques de Baleària que salen y en los de la capital del Estrecho”, apuntó. A su juicio, eso demuestra que los jóvenes ven en la formación marítima “una salida profesional y personal”.
Mara Avendaño también puso sobre la mesa una queja que el sector viene arrastrando en las últimas semanas. Según denunció, la Casa del Mar “prometió el 4 de junio la incorporación de un médico” y, sin embargo, “a día de hoy no hay”.
La situación, aseguró, está obligando a personas que necesitan certificados médicos a desplazarse fuera de la ciudad. “Estamos a 16 de junio y mañana una alumna tiene que desplazarse a Barbate para un certificado”, lamentó.
La reivindicación llega, además, en plena temporada de especial actividad marítima. Avendaño pidió “mayor responsabilidad” a la Administración competente para prestar un servicio que considera esencial, especialmente durante la Operación Paso del Estrecho, cuando aumentan los embarques y la necesidad de personal certificado.
Mediación e impresoras 3D
A pocos metros, el stand de mediación sociocomunitaria ofrecía una imagen distinta del empleo: menos técnica, pero igual de necesaria. Allí dio un paso al frente Raquel, una de las alumnas trabajadoras del taller, que se animó a explicar el proyecto. Con naturalidad, resumió que la formación les enseña a intervenir en conflictos vecinales, escolares y situaciones cotidianas “para evitar que lleguen a mayores”.
El taller, según contó, comenzó el 12 de febrero y se prolongará hasta el 31 de julio. Son 15 alumnos y han pasado por espacios como la Cámara de Comercio, dentro de una formación que combina aprendizaje y contacto con entidades. Para Raquel, la experiencia ha sido más que positiva. “Ha sido preciosa, porque hemos tenido visitas de asociaciones que nos han enseñado un poco lo que vendría a ser nuestra labor cuando terminemos”, explicó.
La alumna trabajadora destacó la parte humana del oficio. No habló solo de mediar en conflictos, sino también de acompañar, orientar y ayudar a personas que muchas veces no saben cómo moverse ante una administración o qué derechos tienen. “Las historias que venían contándonos te llenaban”, reconoció.
Raquel ve salida laboral en asociaciones y entidades sociales, especialmente en una ciudad donde la mediación puede resultar útil en muchos frentes. “Las personas migrantes no saben a lo mejor los papeles que tienen que llenar y entonces tú ahí puedes mediar, puedes ayudar, explicarles cuáles serían sus derechos aquí en el país”, relató.
En otro stand, una impresora 3D trabajaba junto a pequeñas figuras, piezas y material de muestra. Allí estaba Yomi, de la asociación Sigul, una entidad de reciente implantación en Ceuta que decidió “darle una vuelta” a los talleres de formación y empleo con una apuesta más técnica y visual.
Yomi explicó que valoraron diferentes opciones, desde realidad virtual hasta diseño de videojuegos, antes de apostar por la impresión 3D.
“Sabemos que la impresión 3D aquí podría ser algo con cara a futuro bastante bueno porque es algo tangible, muy dinámico y muy técnico, pero también contiene mucha manualidad, mucho trabajo de mano”, señaló.
El taller funciona desde febrero en un aula del Instituto de Alta Formación Profesional y ha permitido trabajar tanto con filamento como con resina. Entre los proyectos realizados, Yomi mencionó colaboraciones con distintas entidades y la reproducción de figuras escaneadas en 3D. También explicó una de las aplicaciones prácticas más llamativas: la creación de piezas que ya no se encuentran en el mercado.
“Hay piezas de coches que ya ni existen. Se puede escanear esa pieza, reimprimirla, ya sea en un filamento de fibra de carbono, y abrir un poco el camino a esta tecnología”, explicó. La idea, añadió, es mostrar que la impresión 3D no es solo una curiosidad, sino una herramienta con posibilidades de reparación, diseño, creación y pequeño emprendimiento.