"Me fío de las personas", afirma el presidente del comité de las Brigadas Verdes
Laboral
Los trabajadores ya conocían antes de que el presidente Vivas lo desvelara en la Asamblea que el Gobierno no tenía claro en qué sociedad municipal integrarlos
“Yo, personalmente, me fío de las personas”. El presidente del comité de empresa de las Brigadas Verdes, Mustafa Mohamed, personaliza la disposición de ánimo que los trabajadores del servicio mantienen ante la indefinición de su futuro. Mohamed recibe con esta actitud el discurso del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, con el que ayer martes contradijo en la Asamblea el compromiso adquirido dos meses atrás por su consejero Alejandro Ramírez.
Vivas dejó en evidencia que continúa sin estar claro cuál será la sociedad municipal en la que acabe integrándose la plantilla del servicio, que fórmula se utilizará para ello y en qué fecha se producirá el trasvase de los trabajadores, actualmente dependientes de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV).
Alejandro Ramírez anunció a comienzos de mayo que todos los operarios del servicio pasarían a depender de la sociedad Aguas de Ceuta (Acemsa) a través de una encomienda de gestión y precisó que el proceso quedaría completamente cerrado el 1 de septiembre. Ante los diputados de la Cámara, el presidente de la Ciudad eludió confirmar tales afirmaciones.
Los trabajadores de Brigadas Verdes continúan esperando desde hace meses que el Gobierno municipal los integre en la estructura de la Ciudad, un compromiso que consiguieron arrancar en su día a Vivas y a su consejero de Servicios Urbanos.
La serenidad con la que la plantilla y su comité de empresa han enfrentado las palabras del presidente quizá obedezca a que ya lo veían venir. Antes de la sesión plenaria en la que Vivas se refirió a la Brigadas, Mohamed había mantenido un encuentro con Ramírez. “Ya entonces nos informó un poquito de cómo estaba la situación: lo que sucedió en el pleno era algo que ya nos había adelantado el consejero”, explica el sindicalista.
Pese a que Acemsa, atendiendo al propio anuncio de Ramírez, parecía ser el destino de la plantilla, tras las revelaciones del presidente en la Asamblea no hay certezas al respecto. Ya Vivas advirtió ayer de que la “percha” que se utilizase para integrar a los trabajadores no era lo más importante. “Ya en mi charla con Ramírez me dejó claro que lo de Acemsa no era definitivo, que se barajan varias opciones, que se lo están pensando”, aclara Mohamed.
Los trabajadores se siguen aferrando a aquella parte del discurso de Vivas en la que reiteraba su disposición a trabajar para que “cuanto antes” su reivindicación quede satisfecha. “Creo que más pronto que tarde habrá una solución”, confía el presidente del comité.
El discurso de Vivas -que pudieron escuchar los trabajadores de las Brigadas que se encontraban entre el público en el salón de plenos- apelaba también a la necesidad de que el proceso discurriera de manera “pacífica”, en clara alusión a los sindicatos. Aunque no está claro si esta referencia iba dirigida a los representantes de la plantilla del servicio o a los de las sociedades municipales candidatas a dar cobijo a los 115 operarios de las Brigadas.
“Si hemos esperado tanto tiempo, por un mes más o menos tampoco va a pasar nada”, confiesa Mohamed. En todo caso, el presidente del comité no pierde la ocasión de advertir de una sombre que se perfila en el horizonte: el 30 de septiembre la FPAV dejará de recibir los fondos que la Ciudad facilita para financiar el servicio. Una solución que no llegue antes de esa fecha podría enrarecer el escenario. “El problema es que si llega esa fecha y no hay una salida, no vamos a poder cobrar porque la Federación no tendrá con qué pagarnos”, advierte.