UGT advierte de la “criminalización” de las bajas laborales
Absentismo en el trabajo
Frente a las tesis de la patronal, el sindicato recuerda que tras el absentismo están las enfermedades, los accidentes y el ejercicio de los derechos de los trabajadores
Las bajas laborales no son el resultado de una estrategia preconcebida de los trabajadores para faltar al trabajo sino la consecuencia de causas objetivas. Este es el argumento que sostiene un informe elaborado por la organización estatal de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) sobre el tratamiento del absentismo en la negociación colectiva. “Más de la mitad de estas ausencias están relacionadas con enfermedad o accidente, mientras una parte muy significativa responde simplemente al ejercicio de derechos laborales reconocidos como permisos, vacaciones o formación”, señalan los sindicalistas.
Las conclusiones del estudio constituyen una enmienda a las tesis de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que ha identificado el incremento en el número de procesos de bajas médicas como el principal problema de las empresas de país. La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha llegado a cifrar en 40 millones de euros el impacto del absentismo laboral sobre la economía de la ciudad. La patronal española ha reclamado que las empresas dejen de pagar la cotización a la Seguridad Social de los trabajadores en situación de baja si las cifras de absentismo continúan creciendo.
La secretaria general de UGT en Ceuta, Yolanda Aparicio, cuestiona la actitud de las organizaciones empresariales, a las que reprocha la terminología y el argumentario utilizado para referirse a las bajas laborales. “Absentismo no es una palabra que a mí me valga: de lo que hablamos es de incapacidades temporales firmadas por médicos especialistas -asegura la sindicalista a El Pueblo- Si esas bajas se demoran es porque no disponemos de suficientes especialistas que estén pendientes de ellas”.
La FeSMC-UGT mantiene en su informe que, al cabo, el absentismo sanitario es el reflejo de problemas del modelo productivo como el incremento de los riesgos psicosociales, la intensificación de los ritmos de trabajo, la precariedad laboral y el deterioro de los sistemas públicos de salud, que alargan los diagnósticos y los tratamientos. Según el estudio del sindicato, muchas bajas laborales están directamente relacionadas con entornos laborales que generan estrés, ansiedad o sobrecarga física y mental.
Las referencias de la CECE y la CEOE al absentismo laboral se plantean, sobre todo en los últimos tiempos, desde el punto de vista de su impacto sobre la productividad de las empresas. La patronal ceutí afirma que una pyme local ha de soportar un coste directo de entre 3.000 y 3.500 euros por una sola baja de mes y medio.
Criminalización
FeSMC-UGT considera que no cabe abordar el absentismo laboral desde la única perspectiva de su vinculación a la productividad y censura la “criminalización” de los trabajadores. “El absentismo no se combate sancionando a quien enferma, sino eliminando las causas que provocan la enfermedad”, se asegura en su informe.
El sindicato demanda que sea en el escenario de la negociación colectiva donde se afronten de manera equilibrada las disfunciones que pudiera generar el absentismo. A su juicio, para ello pueden utilizarse vías como la mejora de las prestaciones por incapacidad temporal hasta el 100% del salario, la creación de comisiones paritarias de seguimiento del absentismo, el acceso a información transparente para la representación sindical o la implantación de medidas preventivas en salud laboral.
El sindicato ha alertado del aumento de cláusulas que penalizan económicamente a los trabajadores enfermos o condicionan sus derechos al cumplimiento de índices de absentismo empresarial. “Estas prácticas son discriminatorias y contrarias a la protección de la salud”, advierte FeSMC-UGT.
Precisamente, Yolanda Aparicio apunta a la toma de conciencia sobre su propia salud que, según asegura, se ha producido entre los trabajadores después de la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia de covid. “La gente quedó bastante tocada y ha decidido que, a la más mínima, en cuanto se sienta enferma, va a ir al médico; es una cuestión de vivir con dignidad”, señala la sindicalista.
El informe de FeSMC-UGT concluye con una serie de reivindicaciones, entre las que figuran el incremento de la inversión en sanidad pública para reducir listas de espera, el refuerzo de la prevención de riesgos laborales, la mejora de las condiciones de trabajo y la aplicación de una filosofía basada en la salud laboral y la corresponsabilidad empresarial.