Un acusado por narcotráfico niega ser “el tonto” que envía hachís por correo aportando su DNI
NARCOTRÁFICO
Profesional de la paquetería y en prisión provisional desde noviembre de 2025, asegura que los más de 20 kilos de la sustancia estupefaciente que iban destinados a Algeciras pertenecen a un cliente que le hizo el encargo
“Este es un caso súper raro, señoría. Este hombre puso su nombre y su número de teléfono en el destinatario y en el remitente; y encima hace una llamada a ese mismo número de teléfono”. Esta opinión de uno de los guardias civiles que presenciaron la apertura de dos paquetes en Correos con unos 10 kilos de hachís cada uno en noviembre de 2025 es el principal argumento en el descargo de un acusado de un delito contra la salud pública por esta causa, un vecino de Ceuta y profesional de las mudanzas que responde a las iniciales M.R.C. En prisión preventiva tras la apertura de los envíos, este martes ha intentado demostrar su inocencia en un juicio que ha terminado visto para sentencia con su declaración y con las testificales de agentes de la Benemérita y del Servicio de Vigilancia Aduanera.
Tras una audiencia preliminar en mayo en la que se negó a reconocer los hechos, el acusado de enviarse a sí mismo desde Ceuta a Algeciras (Cádiz) dos paquetes con algo más de 20 kilos de hachís en su interior, así como con ropa y menaje del hogar, se ha enfrentado este 7 de julio a la solicitud penal de tres años y medio de prisión que le pide la Fiscalía como responsable de un ilícito de tráfico de drogas de las que no causan grave daño a la salud y en su modalidad de notoria importancia.
Según los agentes de la Guardia Civil que presenciaron la apertura de la mercancía, el detenido ha mantenido la misma versión que cuando fue comisionado en la oficina de Correos de la plaza de España de Ceuta al haberse retenido su envío. “Dijo que es autónomo y que estos paquetes fueron un encargo que realizó para una persona”, ha recordado uno de los miembros del Instituto Armado presentes en el arresto; una versión que ha respaldado otro agente.
El acusado ha testificado en primer lugar y ha repetido en varias ocasiones que él no es “el tonto” que se arriesgaría a enviar droga aportando su propio DNI, sobre todo por estar casado y ser padre de familia. De la misma manera, ha insistido en que realizó el encargo en calidad de “autónomo y profesional de las mudanzas”, y su representación letrada, la abogada Concha Linares, ha presentado abundante información para acreditar su oficio, como la respectiva a la titularidad de dos vehículos con los que realiza estas actividades.
El acusado también dijo que cobró por la operación un total de 100 euros, 50 por paquete; y que firmó una autorización para que el supuesto cliente recogiese a su nombre la mercancía en la oficina de Correos de Algeciras, si bien no supo aclarar cómo se llamaba ni tuvo más contacto con él.
El Ministerio Fiscal afirma que la versión exculpatoria del acusado “carece de toda credibilidad”
El Ministerio Público, por su parte, ha afirmado en sus conclusiones definitivas que la versión exculpatoria del acusado “carece de toda credibilidad” y que su presunción de inocencia ha quedado desvirtuada tras la realización del juicio al completo. Con carácter previo a la exposición de sus conclusiones, la fiscal ha modificado su escrito de calificación penal para incluir el peso y el valor de la sustancia estupefaciente tras el análisis en el laboratorio.
Finalmente se ha determinado que fueron incautados 20 paquetes de resina de hachís con un peso neto de 20.623 gramos, con un índice de pureza del 42% de THC. El valor de la sustancia, destinada a la venta a terceras personas según la Fiscalía, alcanza los 140.030 euros, y la solicitud penal los tres años y seis meses de prisión más 280.000 euros de multa.
De acuerdo con la representante del Ministerio Público, los agentes que han testificado han contradicho la versión del acusado en instrucción, que dijo que uno de los paquetes estaba abierto antes de que él presenciara la apertura. También asegura que el joven es conocedor de que se necesita un DNI o su copia para retirar la mercancía en la oficina de correos, y que este “es un documento demasiado importante para dárselo a alguien que no conoce“.
Aportando jurisprudencia del Tribunal Supremo, la fiscal ha insistido en que debe considerársele autor del delito consumado al ser el destinatario de la mercancía. De la misma manera, ha aportado otras sentencias en las que se consideran válidas las “manifestaciones espontáneas” de un investigado en el momento de ser detenido, en las que reconocía en este caso haber sido el encargado de preparar los paquetes para su envío.
De acuerdo con su exposición, todos estos elementos son suficientes para enervar el principio de presunción de inocencia del varón.
“Mi cliente ha sido engañado"
La abogada de la defensa, Concha Linares, ha asegurado en sus conclusiones que su cliente “ha sido engañado para el transporte de la sustancia estupefaciente”, y que ni siquiera cobró como cooperador para mandarla a la Península como traficante de la mercancía.
Se apoya en que de ser así hubiera ocultado su identidad y no hubiera aportado documentación y su propio nombre en el destinatario de la oficina de Correos de Algeciras. “No preguntó por qué no quería ir su cliente a Correos, simplemente ha hecho su trabajo”, ha defenido la letrada, que no considera ni que incurriera en un posible dolo eventual ni siquiera en su modalidad de ignorancia deliberada.
La abogada ha insistido en que existen dudas y “detalles importantes” que investigar, por lo que ha invocado el principio in dubio pro reo para defender la presunción de inocencia de su cliente.