Guil pide la eximente para Alonso por sus enfermedades mentales: "Mi cliente tiene tres trastornos graves"

'CRIMEN DE PARQUES DE CEUTA'

La abogada del policía local acusado de asesinar a Mari Ángeles el 14 de marzo de 2022 expuso un informe al jurado parecido al del año pasado, pero más persistente en cuanto a las patologías psiquiátricas de su defendido y menos abundante en cuanto al supuesto "accidente" y a culpabilizar a la hija del matrimonio de la muerte de su propia madre

La letrada Inmaculada Guil, ante el jurado este miércoles
La letrada Inmaculada Guil, ante el jurado este miércoles | S.C.

Inmaculada Guil, la abogada del acusado por el 'crimen de Parques de Ceuta' —Alonso G.—, ha expuesto en la segunda mitad de la mañana de este miércoles su informe ante el jurado popular, que deberá emitir su veredicto al respecto del caso en las próximas horas o días. La letrada ha realizado unas conclusiones parecidas a las expresadas en el primer juicio, si bien en estas ha sido más persistente en cuanto a las patologías psiquiátricas de su defendido y menos abundante en cuanto al supuesto "accidente" y a culpabilizar a la hija del matrimonio de la muerte de su madre —también, la única testigo de la misma—. La defensa ha asumido que su cliente padece al menos "tres trastornos graves": el bipolar, el paranoide de la personalidad y el de consumo de alcohol, y ha intentado desacreditar las nuevas peticiones de las acusaciones, como el componente de la alevosía en el asesinato. También dice que los "celos" del agente no obedecen a una actitud machista o de la violencia de género, sino a una propia de "un enfermo mental".

En una larga intervención de más de una hora y media, Guil fue desgranando poco a poco sus conclusiones, comenzando por las de la salud mental de Alonso hasta luego relatar la versión de la defensa del supuesto "accidente" que se cobró la vida de Mari Ángeles. En primer lugar ordenó los diagnósticos que han ido realizando hasta seis psiquiatras sobre Alonso, fechando sus trastornos conforme fueron acreditándose: trastorno paranoide de la personalidad en 2001, trastorno bipolar en 2009, y el presunto de consumo de alcohol, el menos explorado en el juicio pero que fue advertido por la psiquiatra habitual a la que acudía el agente en Algeciras (Cádiz) desde 2003.

Incluyó también los informes del doctor Cabrera y de otro psiquiatra forense del Instituto de Medicina Legal, quienes a su juicio "ratificaron el mismo diagnostico de su psiquiatra habitual". Para ella, en cambio, los informes de los médicos de la prisión que declararon en los últimos días no tienen que ser tenidos en cuenta porque estos profesionales no disponen "de toda la documentación" de su cliente; al igual que las periciales de las psicólogas y psiquiatras que trataron a la hija del matrimonio. "Estos informes son nulos", ha opinado al respecto y con esa argumentación.

"La discusión caótica se produjo por una pérdida de una cita médica", ha insistido la letrada en cuanto a la tesis del "accidente", desarrollando las conclusiones de las periciales de parte, como "el delirio paranoico de perjuicio" que dice el doctor Cabrera que Alonso tiene; que le hacía sentir "un complot contra él" de todas las personas en todas las esferas de su vida.

"Las acusaciones manifiestan que Alonso estaba de pie bloqueando la entrada y la salida de la cocina, algo que no ha quedado probado", ha aludido sobre la nueva agravante solicitada tanto por la Fiscalía y el abogado de los familiares de Mari Ángeles, la de la alevosía. La letrada ha contextualizado en cuanto a las circunstancias mentales de su defendido en el momento de los hechos, que según ella tenía "mermadas al menos de manera importante" sus capacidades volitivas e intelectivas. "Después de la muerte de su mujer tampoco se escapó, aseguró el arma, llamó a emergencias", etc., ha ido enumerando en cuanto al proceder del agente tras el disparo. "Todo esto indica que fue un accidente", concluyó.

"Nunca hemos acusado a nadie"

Más de los elementos repetidos con respecto al del primer juicio fueron el desorden de los dos disparos —"y la duda de quién los efectuó—, la posibilidad de que estos tiros fueran hechos desde zonas más bajas y desde el suelo, más heridas que presentó la hija del matrimonio propias de "una lucha" según la defensa... "Fueron hechos fortuitos, no intencionados. Nosotros no acusamos y nunca hemos acusado a nadie. Estos hechos se producen en un forcejeo, en un zafarrancho, en una pelea", insistió la letrada.

"La doctora profetizó en cuanto al brote psicótico de Alonso", recordó las palabras del perito Cabrera, en alusión a la última consulta que tuvo en Algeciras el agente con su psiquiatra habitual. Para la defensa, todo tiene gira en torno a este brote "de contenido celotípico, delirante y de perjuicio".

"No se le puede atribuir un comportamiento machista, sino uno de un enfermo mental que no es responsable de sus actos, que no está en sus cabales y no puede controlarse. No se puede decir que Alonso sea un matratador". Con esto rechazó el componente de violencia de género en el crimen, añadiendo luego que no existen denuncias previas o mensajes amenazantes o desgradantes de Alonso hacia Mari Ángeles para tratar de desacreditar el delito de maltrato habitual. Los vecinos tampoco escucharon ninguna pelea.

De la misma manera, hizo suyas conclusiones de testigos del juicio, como alguna del superintendente de la Policía Local o del instructor de tiro del mismo cuerpo. El último dijo que la herida de la joven se produjo por el forcejeo, pero "se puede producir con la parte trasera del arma tras empuñarla". "Todo es posible", dijo el referido agente y recordó Guil: "No sabemos quién efectuó el disparo que mató a Mari Ángeles, y menos en una situación de conflicto". Apoyó también esta afirmación en la pericial del criminalista Jiménez Planelles; "en la ciencia", de acuerdo con sus palabras.

"Que la Ciudad pague para que esto no vuelva a ocurrir"

"Ha quedado acreditado que la joven no dice la verdad", ha insistido en cuanto a la inclinación del disparo que señaló la adolescente en instrucción, un matiz aclarado antes por las fiscales y durante todo el juicio. La defensa ha llevado 'por bandera' la afirmación que hizo "la niña" sentada en una silla, en ese gesto, para reproducir sus informes periciales "desde la ciencia, la geometría y las matemáticas". Además también dijo que la chica mintió sobre su conciencia de que su padre era "un enfermo" o "un loco", ya que "es imposible convivir con un enfermo mental y no saberlo".

Finalmente pidió la responsabilidad civil "directa" de la Ciudad Autónoma de Ceuta como responsable en el procedimiento, justificó sus palabras con los problemas documentales y adminsitrativos explorados en el juicio, como las evaluaciones de salud a los policías o el hecho de que no hubiera armero en la comisaría en ese momento. "Esos controles no los tiene que hacer Alonso, que es un enfermo mental. Que paguen y asuman la responsabilidad para que esto no vuelva ocurrir", concluyó.

Por todo ello, y especialmente por las razones médicas, la defensa ha solicitado que se declare a su cliente inocente; y en caso de culpabilidad, que sea eximido de su responsabilidad penal por sus enfermedades mentales. "No se condena por intuiciones y sospechas. In dubio pro reo. Al valorar las pruebas, si tienen dudas razonables para dar sus respuestas, ese principio juega a favor de Alonso. No deben emitir un veredicto de culpabilidad, y también le asiste la presunción de inocencia", finalizó.

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