La hermana del policía acusado de matar a Mari Ángeles no declarará en el juicio repetido por el asesinato de su excuñada

'CRIMEN DE PARQUES DE CEUTA'

La defensa del agente ha renunciado a su testifical aportando un informe médico y una baja laboral, documentos que han sido admitidos. La mujer incriminó en la vista de 2025 a su sobrina, hija del matrimonio y testigo del 'crimen de Parques de Ceuta', de haber acabado con la vida de su propia madre

A la izquierda, Alonso G., acompañado de su abogada. A la derecha, los letrados Ragel y Cabillas.
A la izquierda, Alonso G., acompañado de su abogada. A la derecha, los letrados Ragel y Cabillas. | NICOL'S

La hermana de Alonso G., el policía local acusado de matar a María de los Ángeles Lozano a punta de su pistola reglamentaria el 14 de marzo de 2022, no declarará en el juicio repetido por el asesinato de su excuñada. La defensa del agente ha renunciado a su testifical aportando un informe médico y una baja laboral, documentos que han sido admitidos sin objeciones del resto de las partes. Esta mujer incriminó en la vista del año pasado a su sobrina, hija del matrimonio y testigo del 'crimen de Parques de Ceuta', de haber acabado con la vida de su propia madre aludiendo a una supuesta "necesidad de libertad" que la niña habría tenido como móvil para cometer un homicidio contra la víctima en lugar de haberlo perpetrado el marido de esta última. Esta es la principal diferencia entre la nueva vista y la anterior, que arrancó hace menos de un año en la misma sala de la Audiencia Provincial, que terminó con una condena de 35 años y medio de prisión y cuya sentencia fue revocada el pasado enero por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

El juicio repetido por la muerte de Mari Ángeles arrancó en una mañana gris de martes en la que estuvo chispeando varias veces por momentos. El jurado comenzó a constituirse sobre las 10.00 horas, si bien pasados unos 45 minutos el magistrado-presidente, Luis de Diego Alegre, hacía un primer receso porque aún faltaban posibles miembros del tribunal. A esa hora se habían personado en los juzgados del Ceuta Center solo 19 de los 28 residentes en la ciudad autónoma preseleccionados para emitir el veredicto de culpabilidad o de inocencia.

Pocos minutos después acudían tres personas más, y sobre las 11.40 ya habían sido exonerados de formar parte del tribunal siete vecinos de Ceuta. Sobre las 12.30, en un segundo receso, los operadores jurídicos informaban a este diario que ya se había realizado el sorteo y que los nueve elegidos y los dos suplentes habían prometido cumplir con el cometido.

Inmediatamente después se conformaba el estrado de acusaciones y defensas. El procesado, en libertad desde el pasado 16 de marzo, se sentaba a la derecha de su abogada, Inmaculada Guil. A la izquierda de ella, el letrado de la Ciudad Autónoma, Luis Ragel; y las acusaciones -las fiscales Silvia Rojas y María Arazuri- y la representación letrada de la familia, Javier Cabillas, tomaban asiento más próximos al juez.

Letrados y fiscales durante la primera sesión del juicio repetido por el asesinato de Mari Ángeles.
Letrados y fiscales durante la primera sesión del juicio repetido por el asesinato de Mari Ángeles. | NICOL'S

Al frente de esta bancada pasaba de nuevo el jurado sobre las 13.00. En ese momento ya no se permitía más a la prensa, que había permanecido el resto de la mañana en el pasillo, realizar más fotografías y vídeos. Medios de comunicación de televisión, radio y prensa escrita eran avisados de la necesidad de pixelar la cara del acusado para proteger su intimidad y por su propia seguridad. También se pidió no hacer interrupciones, entradas y salidas de la sala de vistas de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz entre turnos. Poco después de las 13.00 comenzaban los primeros compases de la vista al aviso de "audiencia pública".

Un hombre, de los cinco elegidos, fue designado portavoz. Seis mujeres más formaban junto a él el resto del tribunal del jurado. Once personas, contando dos suplentes.

Cuestiones previas: "contaminación visual" y lugar del juicio

Por parte de las acusaciones solo se plantearon dos cuestiones previas, admitidas por el juez. Una, la colocación del biombo de separación para la declaración de la hija mayor del matrimonio, menor de edad en marzo de 2022 y testigo directo de los hechos. La segunda, renunciar a la testifical de la madre de la víctima por motivos de salud. Todas fueron admitidas.

Por parte de la defensa se pidieron muchas más, pero las más nuevas, alejadas de cuestiones jurídicas, fueron: que se celebrase la vista en otro lugar porque "Mari Ángeles era funcionaria de Justicia en estos juzgados" y también que el jurado y las funcionarias del Ministerio Público no entraran por la misma puerta por el hecho de una supuesta "contaminación visual" que haría que el tribunal pensara que las fiscales "son las buenas". Estas dos solicitudes no han sido admitidas por parte del juez.

Más allá de ello y de la mencionada renuncia a la testifical de la hermana de Alonso, Guil ha solicitado que no comparezcan en la vista dos psicólogos que están previsto que declaren el próximo 16 de abril porque no han reconocido a su cliente, pero el magistrado-presidente ha respondido que la defensa tendrá la oportunidad de hacer ver esta contradicción durante la vista.

Más cuestiones previas inadmitidas para la defensa han sido una supuesta inviabilidad para acceder a algunos documentos del caso, una solicitud ya repetida en la anterior vista; y la impugnación de un informe policial que habría sido manipulado por el Cuerpo Nacional de Policía. Luis de Diego Alegre no ha admitido ninguna de estas peticiones, con las protestas a efectos de recurso pertinentes formuladas por Guil.

"Mucho ruido y pocas nueces"

El resto del procedimiento, los informes de las partes dirigidos al jurado, ha sido calcado que el que se vio en la primera sesión del juicio en abril de 2025. Las acusaciones han puesto en valor "la oportunidad" de que el jurado tenga un testigo directo de los hechos y han pedido que crean a la hija del matrimonio. De la misma manera, han expuesto que el 'crimen de Parques de Ceuta' no fue un acto machista aislado, sino una culminación o "colofón" de años de convivencia con "insultos constantes", "humillaciones", "celos", "control" y "amenazas", elementos del delito del maltrato habitual.

En este sentido, el abogado de la familia de la víctima, Cabillas, ha expresado que el supuesto motivo del asesinato, "el extravío de una cita médica", no es "un motivo para matar a nadie", sino que la razón fue porque porque Mari Ángeles "había manifestado antes de morir su idea de empezar un procedimeinto de divorcio". La fiscal jefe, Silvia Rojas, le ha pedido al jurado que no se deje influir por los 'cantos de sirena' del argumentario de la defensa. "Mucho ruido y pocas nueces, pero ese ruido tiene que respaldarse con pruebas y no tienen ninguna", ha resumido la representante del Ministerio Público.

La exposición de la defensa, por su parte, ha sido una repetición también del último informe. La tesis del "incidente", de que fue el segundo disparo y no el primero el que acabó con la vida de Mari Ángeles, y de que no existe dolo en este delito. "No es un asesinato machista ni hubo intención de matar a nadie. Si no hay intención, no hay asesinato", ha resumido la letrada Guil entre otras cuestiones, como que se tengan en cuenta los intereses de su cliente.

Finalmente, el abogado de la Ciudad, Ragel, ha recordado su papel, que es pedir la absolución del organismo que representa más allá de un veredicto de culpabilidad contra Alonso. "La Ciudad Autónoma no va a participar en ninguna de las tesis de la defensa".

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