Igualdad cambiará las pulseras antimaltrato por tobilleras, una medida sin impacto en Ceuta
VIOLENCIA DE GÉNERO
La ciudad apenas recurre al control telemático y mantiene un único dispositivo activo frente al refuerzo anunciado tras los fallos del sistema Cometa
El Ministerio de Igualdad reemplazará las pulseras antimaltrato por tobilleras al considerarlas “más fiables, menos manipulables”, una medida aprobada la semana pasada por el Consejo de Ministros que, sin embargo, tendrá un efecto limitado en Ceuta, donde solo hay un dispositivo en funcionamiento y los operadores jurídicos optan de forma mayoritaria por otras medidas como las órdenes de alejamiento, el destierro o la prisión preventiva.
El Gobierno autorizó el martes 27 de enero un nuevo contrato de 71,37 millones de euros para la gestión de los nuevos dispositivos telemáticos de seguimiento de agresores de violencia machista, un sistema que se activa por orden judicial y que permite conocer la ubicación del inculpado y alertar a la víctima su aproximación. El actual contrato expira el 6 de mayo y la licitación llega después de que recientementes salieran a la luz fallos técnicos en la plataforma Cometa, encargada de gestionar las geolocalizaciones diarias.
Según explicó la ministra de Igualdad, Ana Redondo, el nuevo pliego obliga a sustituir en un máximo de 24 horas cualquier dispositivo con incidencias y a reparar los aparatos dañados en un plazo máximo de tres meses. También incorpora mejoras en la resistencia al agua, sensores de movimiento y temperatura corporal, baterías de mayor duración y sistemas antivandálicos, además de tarjetas eSIM que impiden la extracción de datos. Las nuevas tobilleras podrán geolocalizar al agresor de forma autónoma incluso si deja el teléfono móvil en casa y contarán con alertas adicionales por detección directa vía bluetooth entre los dispositivos del agresor y la víctima.
Pese a las incidencias técnicas detectadas durante la transición del servicio en 2024, el Ministerio de Igualdad sostiene que no hay constancia de asesinatos de mujeres que portaran estos sistemas activos. La Fiscalía General del Estado reconoció en su memoria de 2024 que los fallos “puntuales” del sistema provocaron absoluciones y sobreseimientos en distintos puntos del país, aunque aseguró que la situación quedó resuelta a finales de ese año y que en 2025 no se han registrado nuevas incidencias.
La realidad en Ceuta es muy distinta. Según datos de la Unidad contra la Violencia de Género de la Delegación del Gobierno y de la Fiscalía, en la ciudad autónoma solo hay una pulsera Cometa activa. Ya estaba en uso en 2024, pero no ha generado alertas de aproximación ni incidencias técnicas.
Desde el Ministerio Público en la ciudad se admite que las pulseras han dado “muchos problemas” en el pasado, lo que ha llevado a no solicitarlas de forma habitual a los jueces. “No es eficaz porque lo que crea es más ansiedad en la mujer. A ella no le puede estar sonando todo el día el teléfono”, señalaron fuentes de la Fiscalía en septiembre a este diario, que también explicaron que el reducido tamaño del territorio o las dificultades de conexión a internet explican la baja implantación del sistema.