“Te voy a matar o a mandar a prisión”: el juicio por secuestrar y torturar a un menor empezó a oscuras

TRIBUNALES

Una avería eléctrica obligó a practicar una audiencia preliminar de la sección de lo Penal de Ceuta con flexos y una vela. La vista, en la que la Fiscalía pide seis años de prisión para los tres acusados, se celebrará en marzo

Minutos antes de la audiencia preliminar practicada casi a oscuras este jueves.
Minutos antes de la audiencia preliminar practicada casi a oscuras este jueves. | S.C.

La audiencia preliminar que juzgaba un secuestro y un episodio de ‘tortura’ ha sido practicada este jueves en la sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta a la luz de solo dos lámparas de flexo y una vela. La Fiscalía pide seis años de prisión en total para los tres acusados, que se han negado a aceptar una oferta penal infinitamente inferior a la referida y han dicho no tener “nada que ver” con los cargos que se le imputan: detener, encadenar, apalizar, amenazar, quemar y morder a un menor de edad. Finalmente, la vista se ha señalado para la primera quincena del próximo mes de marzo.

Una avería eléctrica obligaba empezar el primer procedimiento de la mañana de este 12 de febrero casi a oscuras. Los tres abogados de la defensa eran iluminados improvisadamente con un flexo, otra lámpara de las mismas características hacía lo propio con la fiscal y una vela de cera alumbraba a la magistrada titular de la plaza 1 de la sección de lo Penal en Ceuta.

En esta vista, una audiencia preliminar, los investigados por un secuestro y una serie de vejaciones a un menor usuario del Centro La Esperanza a finales de mayo de 2024 debían reconocer los hechos y aceptar ser condenados por medio de una conformidad entre las partes o bien enfrentarse en un juicio posterior a la solicitud del Ministerio Público de seis años de prisión; multas y órdenes de alejamiento incluidas.

Finalmente rechazaron la propuesta, si bien tuvo lugar un trámite de cuestiones previas en la que las defensas, encabezadas por el letrado José Luis Pizarro, alegaron que la víctima de la detención ilegal, las amenazas y las lesiones —el menor fue atado a una columna y torturado de distintas maneras; quemado y mordido, entre otras cuestiones— no había reconocido ante la Policía Nacional al principal sospechoso del crimen, el varón que supuestamente lo ‘raptó’ antes de ser encadenado y herido y quien ha sido provisionalmente apartado de la causa.

“Que no se te ocurra llamar a la Policía o te matamos”

De acuerdo con el auto de apertura del juicio oral, al que ha tenido acceso El Pueblo de Ceuta, los acusados, sobre las 2.40 de la madrugada del 30 de mayo de 2024, se pusieron de acuerdo y cogieron por la fuerza al menor “con ánimo de atentar contra su libertad”. Lo introdujeron en una de las cocheras del Poblado Legionario, en la barriada del Príncipe Alfonso de la ciudad autónoma, y lo ataron a una columna con una cadena de hierro y varias cuerdas.

Después, “con ánimo de atentar contra su libertad física”, lo golpearon y le propinaron varias patadas y puñetazos, así como lo quemaron con un mechero en varias partes del cuerpo para atemorizarlo, siempre según la Fiscalía.

—Que no se te ocurra llamar a la Policía o te matamos —sostiene la víctima que le dijeron­ los agresores mientras blandían armas blancas en su cara—. Te voy a matar o a mandar a prisión, una de dos —habría escuchado luego.

De acuerdo con el Ministerio Público, esta secuencia de hechos causó en el menor “el lógico temor y desasosiego”. Esa misma noche, no obstante, fue liberado.

“Mordedura humana” y quemaduras con “mechero candente”

Según el informe médico del forense que atendió al joven, la agresión le causó un edema facial zigomático, orbicular y nasal, una “mordedura humana” en el hombro izquierdo; lesiones de la quemadura de un “mechero candente” en el miembro superior izquierdo, dorsal izquierdo y facial derecho; y una lesión excoriativa en la rodilla izquierda y en el dorso de la mano derecha. Precisó de atención médica y las heridas tardaron en curarse 14 días. Sanó “sin secuelas”, si bien durante siete de estos días experimentó una “pérdida de calidad de vida moderada”.

A los tres acusados se les imputan un delito leve de lesiones previsto y penado en el artículo 147.2 del Código Penal, un ilícito de detención ilegal (163.2) y un tercer delito grave de amenazas (169.2). Las penas a imponer, de acuerdo con la Fiscalía, serían una multa de 1.080 euros por las lesiones, cuatro años de prisión por el secuestro —con órdenes de incomunicación y alejamiento a 100 metros de la víctima durante seis años— y dos años más de cárcel por las amenazas de muerte —además de otros tres años de prohibición de comunicación y aproximación—.

Además, en caso de condena también deberán pagar las costas del procedimiento y tendrán que indemnizar a la víctima de manera conjunta y solidaria con 873,80 euros por las lesiones que sufrió.

Dos pueden quedar libres y falta un cuarto sospechoso

El trato de la Fiscalía que los tres acusados han rechazado ahorraba un juicio en el que deben intervenir, además de ellos mismos y de la víctima, dos testigos más, un empleado del Centro La Esperanza en el momento de los hechos y más de 10 agentes de la Policía Nacional implicados en el caso. También deberá prestar declaración, si su informe no es impugnado por las defensas, uno de los médicos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Ceuta, el que reconoció al denunciante.

La Fiscalía no se opone a que las penas para dos de los acusados sean suspendidas en caso de ser condenados con dos años de prisión o menos. En cambio, de ser declarado culpable, el Ministerio Público sí interesa el “ingreso inmediato” en prisión de uno de ellos al “no ser delincuente primario” y al considerar “relevantes” sus antecedentes penales “y reveladores de la probabilidad de cometer nuevos hechos similares en un futuro”.

El Ministerio Público solicitó antes del juicio el sobreseimiento provisional de la causa para un cuarto sospechoso “al no haber indicios de la comisión del ilícito penal por parte del mismo”. Las cuestiones previas esgrimidas por las defensas en la audiencia preliminar han estado centradas en la implicación de este varón en estos hechos y en la supuesta vulneración que supone para el resto de investigados que se le haya apartado del caso.

No obstante, la nulidad del procedimiento solicitada por los abogados ha sido desestimada por la jueza, a petición de la fiscal, al considerarla ambas “extemporánea” por haberse podido plantear antes, cuando las defensas recibieron el auto de apertura del juicio oral.

La anécdota de la luz

La cuestión de haber celebrado esta audiencia preliminar casi a oscuras sería vista como anecdótica si no se sumara a otros episodios cercanos de decadencia de las instalaciones de los juzgados del edificio Ceuta Center, la sede de los procedimientos penales en la ciudad autónoma.

El pasado martes también se fue la luz en los pasillos de estas salas de vistas al saltar uno de los diferenciales eléctricos y durante las dos semanas anteriores El Pueblo de Ceuta ha documentado goteras, inundaciones y desprendimientos de paredes, así como más complicaciones en distintos juicios.

Todos estos desperfectos han sido derivados de la cadena de borrascas que han azotado a la ciudad desde el principio de este 2026, pero también de la inexistente reforma integral de las instalaciones durante al menos una década.

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