“Papá me hizo esto, esto y esto”: acusado de agresiones sexuales a su hija desde que ella tenía seis años
ABUSOS A MENORES
La Fiscalía pide en total 21 años de prisión para el procesado por las supuestas agresiones sexuales a la menor, pero también por unos presuntos abusos hacia su antigua hijastra. La pericial médica no fue concluyente en cuanto a determinar la causa de los daños psicológicos en ambas hermanas
La principal denunciante tenía seis años cuando habría comenzado a agredirla sexualmente su padre, de acuerdo con la escalofriante testifical de la chica de ahora 16 años que se ha sentado este martes en el centro de la sala de vistas de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Ceuta. La antigua hijastra del acusado, ya mayor de edad y hermana de la primera, ha asegurado también haber sido víctima tocamientos cuando era niña, así como ambas han relatado episodios de exhibicionismo y de voyeurismo por parte de a quien esta última ha calificado como “un monstruo”. La Fiscalía pide 21 años de cárcel en total por estos presuntos hechos delictivos, si bien el juicio ha quedado visto para sentencia sin que la prueba pericial psicológica y otros testigos de relevancia respalden del todo las tesis de las acusaciones.
Además de principalmente en el testimonio de las hermanas, la causa se ha sostenido en el apoyo de la madre de ambas y antigua esposa del acusado, quien ha asegurado ser prácticamente ajena a los hechos denunciados hasta que su segunda hija cumplió unos 11 años. Fue en esta época en la que, según también el propio relato de la adolescente, la hija menor empezó a tomar consciencia de la supuesta historia de agresiones físicas y sexuales que dice haber vivido desde su infancia. De acuerdo con las tres mujeres, la niña entonces dio ‘un giro’, pasando de ser una alumna modélica a tener problemas con los estudios y comportarse de manera más agresiva.
En el colegio recomendaron entonces a la madre que su hija fuera al psicólogo para luego derivarla a un psiquiatra. Fue cuando comenzó a contar “algo más” de la historia. “Papá me hizo esto, esto y esto”, ha relatado la joven entre lágrimas, recordando qué le dijo a su madre a instancias de su médico en cuanto a las supuestas felaciones y masturbaciones que el padre habría obligado a la niña a hacerle a base de amenazas o de violencia física. También ha dicho que le da miedo incluso que le hablen de su progenitor, así como estar a solas con cualquier hombre adulto.
Además de también afirmar haber recibido tocamientos, su hermana ha asegurado que el acusado había entrado en el cuarto de baño mientras ella se duchaba para grabarla con el teléfono móvil. La Fiscalía ha solicitado seis años de prisión por los cargos que se le imputan al acusado con lo que le habría hecho a ella, y hasta 15 de cárcel por los hechos relatados por su hermana menor.
En las conclusiones, y también durante el interrogatorio del procesado, el representante del Ministerio público ha destacado la persistencia y coherencia en las declaraciones de ambas jóvenes, así como que resulta “difícil” creer que unos hechos de tal gravedad puedan ser denunciados en falso.
“Una sarta de mentiras”
La testifical del acusado, en cambio, se ha centrado en desmentir la tesis de las tres mujeres, calificada por él como “una sarta de mentiras”. El varón ha reconocido haber pegado “un bofetón” en un contexto familiar a su hijastra, a quien ha definido de “embustera”.
El hombre también ha asegurado que la relación con su hija siempre fue buena, pero que, a raíz del divorcio con su antigua esposa ambas jóvenes fueron “manipuladas” por la madre, una versión que ha respaldado minutos antes su actual mujer y luego el abogado de la defensa.
La estrategia para lograr la absolución del investigado ha sido se ha centrado en mostrar una buena relación paterno-filial con detalles como que la hija fue a la boda del padre o que este le compró un perro a ella, si bien sobre todo el abogado ha presentado también a las jóvenes como “inducidas” por la madre y ha hecho suyas alguna de las tesis de los peritos forenses que han estudiado el caso.
La pericial médica no fue concluyente en cuanto a determinar la causa de los daños psicológicos en ambas hermanas
Antes del interrogatorio del acusado y de las conclusiones del juicio, un total de siete peritos han prestado declaración; dos psiquiatras que realizaron el informe de parte y cuatro profesionales de la psicología y la psiquiatría adscritos al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Ceuta.
Todos los estudios periciales describen un cuadro de daños psicológicos compatibles con experiencias traumáticas vividas por las dos jóvenes, si bien la defensa ha insistido en que los trastornos postraumáticos por los que en algún momento han tomado antidepresivos, ansiolíticos u otras sustancias pueden ser derivados de “un clima de violencia” que le achaca más a la madre que a su cliente y que, según su tesis, no serían la consecuencia de las agresiones sexuales relatadas.
La infancia de ambas hermanas ha sido presentada como problemática entre todos los expertos en medicina, si bien ninguno ha logrado atribuir una causa concreta que explique los daños psicológicos que las hermanas sufren. Además de las pruebas documentales que deberá estudiar el tribunal, esta última es la principal circunstancia a la que se agarra la defensa en su favor y probablemente sea la única que pueda decantar la balanza hacia una eventual absolución del varón encausado.