Piden más de cinco años de prisión para un acusado de “reventar la boca” a su exmujer
TRIBUNALES
La defensa del investigado esgrime, entre otros argumentos, que la denuncia que dio lugar a la apertura de la causa habría sido formulada contra su cliente para alejarlo de las hijas de ambos. Ella asegura haber sido víctima de episodios de celos continuos
Este lunes se ha celebrado la primera parte de un juicio en el que la Fiscalía solicita más de cinco años de prisión para un acusado de varios supuestos delitos relacionados con los malos tratos en el ámbito familiar. Entre otros detalles, se le imputa haber propinado una bofetada en la boca a su antigua esposa, así como otras presuntas agresiones físicas y psicológicas a las que la habría sometido “por celos” según las acusaciones, como haberse referido a ella recurrentemente llamándola “puta” o “zorra”, entre otros insultos. La defensa del investigado esgrime, entre otros argumentos, que la denuncia que dio lugar a la apertura de la causa habría sido formulada contra su cliente por parte de la mujer tanto para recuperar algunas pertenencias de su casa como también para alejarlo de las hijas de ambos, ya que se le piden también penas anexas a la condena de cárcel como órdenes de alejamiento e incomunicación con respecto de las menores. La vista ha sido finalmente suspendida y el juez ha señalado su continuación para dentro de dos semanas. Está previsto que entonces al menos se reproduzca un vídeo aportado como prueba y que tenga lugar una pericial forense, así como que se expongan las conclusiones entre las partes en liza.
Un largo y tenso juicio acaparó la sala de vistas de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de la ciudad autónoma durante casi toda la mañana de ayer y obligó a los operadores jurídicos del edificio Ceuta Center a ‘emplearse a fondo’ hasta su final, que ha quedado inconcluso por la necesidad de citar formalmente a un médico forense para que explique al tribunal la prueba pericial que realizó tras atender a la denunciante de un caso de supuestas agresiones relacionadas con la violencia de género y con la doméstica.
Tanto la mujer como su exmarido, así como diferentes testigos, han declarado convincentemente y expuesto dos versiones casi completamente contrapuestas acerca de la relación que mantuvo la pareja durante unos tres años, desde que se conocieron en 2020 hasta su separación definitiva. De la misma manera, la Fiscalía, la acusación particular y la representación letrada del acusado han mantenido férreas sus posturas de principio a fin en un ejercicio jurídico que 'complica' en cualquier caso un vaticinio sobre la futura sentencia, ya acabe siendo condenatoria o bien absolutoria.
Las cuestiones previas del procedimiento y la declaración del varón se han alargado durante una hora y media; desde las 9.30 hasta las 11.00 de la mañana. Entonces se ha suspendido la vista durante unos 90 minutos, y luego el juicio se ha retomado hasta pasadas las 14.00 de este lunes.
Parte de la línea de defensa se ha centrado en tratar de demostrar que la pareja “nunca” convivió de manera continuada en la misma casa ni en la misma ciudad, ya que mientras el varón trabajaba en Ceuta ella estaba contratada en una localidad andaluza. Esta circunstancia podría haber sido una de las causas de la nulidad de la celebración del juicio en este juzgado por una posible incompetencia territorial; una circunstancia argumentada como cuestión previa pero finalmente desestimada por el juez. Esta ha sido una de las causas de protesta de la representación letrada del investigado, si bien las acusaciones también han dejado constar varios motivos más de protestas a efectos de sentencia por la complejidad del procedimiento.
Tanto el varón como luego la mujer han coincidido en que mantuvieron una relación al comienzo 'casi idílica', pero también han reconocido haber discutido cada vez más con el paso de los años. Una de las diferencias entre sus posturas, más allá de la existencia o no de los hechos denunciados, radica en que el hombre afirma que pasaron más tiempo separados que juntos, mientras que la denunciante argumenta que convivieron en la ciudad autónoma muchos meses más a pesar de las distintacia geográfica entre sus puestos de trabajo.
“No lo quería denunciar, estaba enamorada”
Otra de las cuestiones principales de la causa que podrían decantar la sentencia a favor o en contra es que la mujer no denunciara antes algunos de los hechos que ella planteó después, así como la ausencia de algunos partes médicos que irían aparejados a las supuestas agresiones físicas. “No lo quería denunciar, estaba enamorada”, ha contestado ella entre lágrimas preguntada por este detalle, así como también ha respondido que en un momento concreto decidió tomar medidas legales principalmente por sus hijas, quienes según la Fiscalía presenciaron algunas de estas presuntas agresiones.
Siempre según lo expuesto en la vista por el Ministerio Público, el acusado habría protagonizado al menos tres episodios de violencia física contra la denunciante. En uno de ellos supuestamente se encontraban ambos en un coche —ella de copiloto y el varón al volante—, y él habría pensado que ella se había quedado mirando a otro hombre porque le había resultado "atractivo", según ha relatado la mujer. El mismo investigado ha reconocido que la que fuera su esposa lo denunció porque dice que en ese momento él le había “reventado la boca” de un guantazo, si bien al instante el varón ha negado haberlo hecho y no existe un parte médico de lesiones de ese día. La denunciante, en cambio, dice que el impacto la hizo sangrar por la boca.
Además de tratar de probar la veracidad de los hechos denunciados, la mujer ha asegurado que estos casos de celos eran habituales y que el control que su expareja ejercía sobre ella limitaba completamente sus relaciones con otras personas. Su representación letrada, ejercida por el abogado Néstor García, eleva la petición penal de la Fiscalía al menos algunos meses, hasta alcanzar los seis años de prisión.
Actualmente, y a partir de la denuncia, están en vigor medidas cautelares como órdenes de alejamiento y de incomunicación hasta que la sentencia quede en firme. Este diario no va a divulgar más detalles del procedimiento por el momento para evitar la posible vulneración de los derechos fundamentales de las personas implicadas en el caso.