Piden internar cinco años en un psiquiátrico a un acusado de pegar a su padre
TRIBUNALES
Tanto la Fiscalía como la defensa coinciden en que el procesado “no es consciente” de la esquizofrenia paranoide que padece. El denunciante no fue claro a la hora de exponer los hechos, lo que podría suponer la absolución de su hijo
- Un varón de un poco más de treinta años y que responde a las iniciales T.M. fue juzgado este lunes como acusado de haberle supuestamente pegado a su padre en varias ocasiones entre finales de 2025 hasta principios de febrero de este año; al menos “cuatro veces” según el progenitor. La Fiscalía solicitó un total de cinco años de internamiento en un centro psiquiátrico por estos hechos como “medidas de seguridad”: dos años por dos supuestos delitos malos tratos en el ámbito familiar, otro año por presuntas lesiones y dos más por un supuesto robo con violencia en grado de tentativa.
El padre, que declaró como testigo, afirma que su hijo “no está bien de la cabeza”, una circunstancia que no ha sido puesta en duda por ninguna de las partes por existir informes psiquiátricos que acreditan que padece esquizofrenia paranoide, trastorno por consumo de sustancias estupefacientes y otro trastorno antisocial. El progenitor relató en sede judicial que, según su versión, en una ocasión lo golpeó en la cabeza con un cubo, en otra lo dejó “inconsciente” en la calle de un puñetazo y más recientemente, el 6 de febrero de 2026, lo dio en la cabeza por detrás. Este fue el momento en el que decidió denunciar con un parte de lesiones que obtuvo tras ser asistido clínicamente.
A la hora de hacer ratificar la denuncia que puso previamente, la Fiscalía intentó que el padre vinculara estas supuestas agresiones al hecho de que su hijo le pidiese dinero para consumir sustancias estupefacientes y que él no se lo diera, pero el testigo no fue claro en este aspecto y no llegó a relacionarlo, sino más bien a las dificultades de convivencia en el domicilio. También negó que su hijo le haya robado en ninguna ocasión, lo que hizo que el Ministerio Público modificara su escrito de calificación inicial para recoger que uno de los hechos se corresponde con un intento de robo.
El acusado, que ahora se encuentra en prisión por otra causa pero que a principios de año pasó un tiempo en un centro psiquiátrico especializado, negó haberle pegado “en ningún momento” a la víctima, así como haberle robado. También reconoció que consume cannabis “desde los 17 años” pero, preguntado por la medicación que tiene recetada, solo supo responder que toma pastillas para dormir y no para la esquizofrenia; así como manifestó desconocer cuál es su trastorno. Tampoco llegó a precisar si vivía en casa con su padre en el momento de los hechos denunciados o en otro domicilio con su madre.
Eximente completa
En sus conclusiones, tanto la defensa como la Fiscalía coincidieron al solicitar la eximente completa del acusado por las referidas enfermedades mentales que padece, si bien su abogada no consideró que se enervara su presunción de inocencia por la falta de claridad en la testifical del progenitor.
Tanto la letrada como el fiscal mantuvieron que el acusado no debe estar en prisión, sino en un centro psiquiátrico en el que lo ayuden a desintoxicarse y a controlar sus impulsos, entre otras medidas.