El reloj de Sergio Ramos y lotería para blanquear: las escuchas al guardia civil ceutí detenido por el narcotúnel
NARCOTÚNEL
El agente de la Benemérita jubilado que entró en prisión provisional este lunes recibía dádivas del ‘Messi del hachís’ y compraba boletos premiados de Navidad para presuntamente 'lavar' dinero de origen ilícito, según la investigación de la UDYCO
Dádivas valoradas en miles de euros, boletos de lotería para supuestamente blanquear dinero procedente de la venta de droga o una buena relación con el famoso ‘Messi del hachís’, en busca y captura desde 2019. Esto reflejan las escuchas de la UDYCO sobre el guardia civil jubilado de Ceuta, A.A., detenido -y en prisión provisional desde este lunes- el viernes en Chiclana en el marco de la operación que ha descubierto un segundo narcotúnel y que se saldó con 30 arrestos en diferentes puntos de España, aunque 20 de ellos en la ciudad autónoma, origen de la causa. “Ole ahí mi primo, comisionista Aldama”, expresaba entre risas en conversaciones con intermediarios que encontraban a agraciados con décimos premiados.
La UDYCO sitúa a A.A. en dos planos distintos dentro de la investigación: Por un lado, lo vincula a un supuesto entorno narco de alto nivel, en concreto a Abdellah El Haj Sadek el Menbri, alias “Messi” o “el Messi del hachís”, considerado por los investigadores uno de los grandes objetivos policiales desde 2019.
Por otro, le atribuye participación en la compra de décimos o boletos premiados de la Lotería de Navidad para presuntamente aflorar dinero de origen ilícito, una operativa que los agentes relacionan con blanqueo de capitales.
Las sonorizaciones que instaló la UDYCO en el Audi Q5 de A.A. han permitido que los agentes tengan acceso a conversaciones a priori reveladoras, con tono distendido y que reflejan una experiencia acumulada y no una situación casual. El agente jubilado mantiene charlas en diciembre de 2025 en su coche en la parte trasera del Centro de Salud de Recinto con dos individuos sobre boletos de lotería.
La escena trascurre mientras cuentan grandes cantidades de dinero, hacen cuentas, separan fajos, anotan pagos y hablan de gente que todavía “tienen que entregar los décimos premiados”, actividad que se hace con frecuencia con el objetivo de blanquear dinero de origen ilícito.
Individuo 1: “Le estoy diciendo al Juanjo que esto es calderilla”.
A.A.: “Al moro de Marruecos le digo yo que tiene dos del gordo y a lo mejor tardo dos días”.
A.A: “A ver mira ahí tiene que haber treinta, ¿vale?”
A.A: “Yo de aquí, por mis cuentas, me tienen que sobrar a mi 9000”.
Individuo 2: “Aquí ya dos pagaos, ¿eh?”
Individuo 1: “Otros mil tenemos”.
A.A: “En teoría ya está to tío”.
Individuo 1: “Ya está todo”.
A.A: “Y todo el mundo en paz”.
Esta conversación refleja una operativa organizada, con dinero centralizado, reparto por personas, seguimiento de los cobros y cierre final de cuentas.
Los individuos parecen, según la investigación, ser comisionistas que se llevan un beneficio por encontrar a ganadores del boleto premiado en Ceuta. En esa supuesta red, al poseedor del décimo afortunado se le ofrece más dinero y un cobro sin impuestos, el intermediario -que sería la figura de esos dos sujetos- también recibe una parte, entre 100 y 200 euros, y el comprador blanquea.
Además de la escena en el Q5 detrás del Centro de Salud de Otero, en la investigación aparecen conversaciones que muestran la urgencia que tenía A.A. por encontrar a todos los agraciados y cerrar la compra de los últimos boletos.
Desconocido: “Otro boleto, falta uno”.
A.A.: “¿Quién falta?”
Desconocido: “La polaca”.
A.A.: “Si te lo puede dar hoy mejor”.
Desconocido: “Yo a ella no le he dado el dinero, yo lo tengo guardado en la casa”.
El 23 de diciembre de 2025, A.A. se reúne con un desconocido y le entrega en mano una suma de dinero que coincide con el beneficio del décimo premiado, según la UDYCO: “Estos son los seis mil, aquí tienes… los he sacado para contarlos”.
‘Messi del hachís’ y dádivas
E.: “¿El hotel es de él? ¿Del Abdellah?”
A.A.: “Claro”.
A.A.: “Menos mal que ya se retiró el pobre ya de esto ya”.
A.A.: “Hace ya por lo menos 3 años, que no quiere saber na”.
A.A.: “¿Tú has visto el reloj que llevaba?”
E.: ¿Qué?
A.A.: el Patek Philippe que llevaba
E.: No me he dado cuenta
A.A.: Coño, pues ese vale 130.000 euros, una cosa así. Se compró uno, se loregaló a Sergio Ramos y se compró otro. Me la ha enseñado la foto, me dice mira, estábamos de fiesta por ahí, le gustó, se lo regalé y… después me compré otrome costó que no veas, igual que el que te he regalado a ti. Dice, el que te he regalado a ti vale ochen, no, me ha dicho cien mil, pero no sé si serán Dirhams. La primera vez que entré en su casa, entré en su casa, me enseñó toda la casa, me enseñó el joyero que tenía allí, lo de, el típico este mueble de los relojes, sacó ese y me dijo toma, este pa ti hermano. Y dice, ¿por qué no te pones el reloj? Nunca te lo veo puesto. Digo ¿tú te puedes creer que yo voy a ir con un reloj de cuarenta y pico mil euros en la mano? Dice ¿cómo que cuarenta y pico mil? ¿A ti quien te ha dicho que vale cuarenta y pico mil?"
De este diálogo entre el agente ceutí jubilado y un individuo la UDYCO interpreta que A.A. puede tener una relación estrecha con el ‘Messi del Hachís’, un vínculo que no sería casual y que es compatible con la colaboración o connivencia con las redes del narcotráfico.
La escena que describe del reloj significaría una posible dádiva recibida por parte de este agente de la Benemérita de alguien ligado a grandes operaciones de hachís.
Abdelah, siendo este Abdellah El Haj Sadek el Menbri alias Messi, conocido como el ‘Messi del Hachís’, se encuentra fugado y refugiado en Marruecos desde el año 2019, por su implicación como el cabecilla de una organización criminal dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes a gran escala, siendo considerado uno de los objetivos más buscados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Sobre él pesan varias órdenes vigentes de búsqueda, detención y personación dictadas en 2019 por juzgados de Algeciras, La Línea y San Roque por causas relacionadas con tráfico de drogas. Además, le constan antecedentes o referencias policiales desde 2011 por tráfico de drogas, asociación ilícita y blanqueo de capitales, tanto en unidades de la Guardia Civil como de la Policía Nacional. A ello se suma una anotación de 2022 por cohecho y violación de secretos.
Un garaje con miles de euros
Según pudo saber este diario, A.A. pagaba por alquilar al menos un garaje-trastero en el edificio Baeza, donde el pasado viernes llevaron a cabo varios registros los miembros de la UDYCO. Del lugar que pertenecía en calidad de arrendatario al agente jubilado, los miembros de la unidad especializada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se llevaron una bolsa con una gran suma de dinero.
A.A., en el pasado, fue detenido en el marco de una operación anti droga en la que supuestamente estaba involucrado, aunque por un “defecto de forma” quedó absuelto de todos los cargos de los que se lo acusaba.