Bienvenido sea, Majestad: Ceuta le espera con los brazos abiertos
Ceuta aguarda con los brazos abiertos y el corazón en vilo la llegada de Su Majestad el Rey Felipe VI el día 13 de octubre. En las calles, en las plazas y en el sentir común de cada ceutí resuena un mismo clamor: la profunda emoción y el orgullo de recibir al Rey de todos los españoles. No se trata de una visita institucional más; es el reencuentro de un pueblo con la Corona, un gesto cargado de simbolismo, afecto y trascendencia histórica para nuestra ciudad autónoma.
Para Ceuta, la presencia del Monarca representa la reafirmación plena e indiscutible de su españolidad y de su lugar vertebral en la estructura del Estado. En un territorio insustituible que ha demostrado día a día su lealtad, entrega y firme contribución a la unidad nacional, la figura de Felipe VI simboliza el abrazo de toda España hacia sus ciudadanos del norte de África. Su llegada a nuestras calles es la mejor respuesta al anhelo colectivo de sentir el respaldo directo y la calidez de la Jefatura del Estado.
El entusiasmo con el que Ceuta se preparará para engalanarse no es fruto del azar. Responde al afecto genuino que la sociedad ceutí profesa a Don Felipe, reconociendo en él su compromiso incansable con la estabilidad, el progreso y la cohesión de cada rincón de la patria. Ceuta, tierra de convivencia, de respeto entre culturas y de inquebrantable vocación española, ve en el Rey al máximo garante de sus derechos, de su soberanía y de su futuro.
La visita real llega también como un bálsamo y un impulso de confianza para una ciudad que afronta retos singulares con valentía. Sentir el afecto de Don Felipe alienta a nuestras instituciones, al tejido productivo y a la ciudadanía de a pie a seguir construyendo una Ceuta próspera, moderna y plenamente integrada en las prioridades de la Nación.
Bienvenido sea, Majestad. Ceuta le espera con los brazos abiertos, la emoción a flor de piel y la firmeza de un pueblo que le respeta, le quiere y se enorgullece de ser español.