Ceuta gana cuando sus instituciones trabajan a una
La reunión de la Junta Local de Seguridad celebrada este jueves vuelve a dejar una imagen que en Ceuta conviene no dar por descontada: la de unas instituciones que, cuando se trata de garantizar la normalidad en momentos sensibles, son capaces de sentarse, coordinarse y trabajar con un mismo objetivo. La Semana Santa moviliza recursos, concentra a una gran cantidad de personas en la calle y exige una planificación precisa. Que esa tarea se afronte desde la colaboración entre la Ciudad, la Delegación del Gobierno y los responsables operativos no es un gesto menor, sino una de las claves de que las cosas suelan salir bien. Ceuta tiene además la experiencia de saber que este modelo funciona. Acaba de terminar el Ramadán, una celebración de enorme relevancia social y religiosa en la ciudad, y lo ha hecho con normalidad. Comienza ahora la Semana Santa, otra cita señalada en el calendario ceutí, y lo razonable es esperar un desarrollo igualmente tranquilo. No ocurre por inercia ni por casualidad. Detrás hay un trabajo discreto y continuado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de Protección Civil y de unas administraciones que, cuando cooperan con lealtad, ofrecen mejores resultados que cuando se repliegan sobre sí mismas. En ese marco, conviene subrayar la actitud que está mostrando el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano. Su presencia en espacios que van más allá del protocolo estricto, como ocurrió recientemente en la Mesa del Diálogo Social, apunta a una voluntad de interlocución que en Ceuta siempre suma. No se trata de confundir papeles ni de diluir competencias, sino de entender que la relación entre administraciones gana enteros cuando hay disposición a escucharse, a acompañar y a facilitar soluciones. Esa línea de entendimiento da continuidad, además, a una forma de ejercer la Delegación que ya se vio en la etapa de Cristina Pérez. La seguridad, especialmente en una ciudad como Ceuta, no depende solo del número de efectivos o de la contundencia de un dispositivo. Depende también del clima institucional en el que se preparan las respuestas. Cuando hay coordinación real entre Gobierno de la Ciudad, Delegación, Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local y servicios de emergencia, la ciudad lo percibe en forma de normalidad. Y esa normalidad, que tantas veces pasa desapercibida precisamente porque funciona, es uno de los activos públicos más valiosos que puede tener Ceuta.