De Ceuta no nos vamos
Hay momentos en los que una ciudad necesita que alguien diga, alto y claro, algo que quizá muchos sienten, pero que el ruido, el miedo o el cansancio les impide expresar. Nosotros no nos vamos. No nos vamos de Ceuta. No abandonamos Ceuta. No vamos a mirar hacia otro lado ni a hacer las maletas porque las circunstancias sean difíciles. Al contrario, cuanto más difícil sea el momento, más firme debe ser nuestro compromiso con esta tierra.
Ceuta no es para nosotros un lugar donde simplemente trabajamos. Ceuta es nuestra casa. Aquí hemos nacido, aquí nos hemos criado, aquí hemos crecido. Aquí están nuestros recuerdos, nuestras familias, nuestros amigos, nuestras calles, nuestras historias y también nuestros sueños. Aquí hemos construido nuestras vidas. Y aquí queremos seguir construyendo nuestro futuro.
Por eso entendemos la preocupación de quienes hoy sienten incertidumbre, hartazgo o desesperanza. Entendemos a quienes miran alrededor y se preguntan qué será de esta ciudad. Entendemos incluso a quienes, agotados por una situación que parece no tener fin, llegan a pensar en marcharse. Pero precisamente por eso queremos decirles algo. Ceuta no puede permitirse que sus hijos se rindan.
No podemos aceptar que el miedo, la frustración o la adversidad terminen convenciendo a los ceutíes de que el único futuro posible está lejos de aquí. Porque entonces no estaríamos perdiendo solamente población. Estaríamos perdiendo una parte de nuestra identidad, de nuestra historia y de aquello que hace que Ceuta siga siendo Ceuta.
Hemos vivido momentos difíciles antes. Los hemos superado. Y superaremos también este. No ignoramos la realidad. No minimizamos los problemas. No pretendemos maquillar lo que ocurre ni convertir en optimismo vacío aquello que merece preocupación. Pero una cosa es reconocer las dificultades y otra muy distinta renunciar a nuestra ciudad. Nosotros elegimos quedarnos. Y no solo quedarnos. Elegimos apostar por Ceuta.
Este grupo empresarial seguirá aquí. Con más determinación que nunca. Con más compromiso que nunca. Y con una convicción que queremos que quede escrita para que no haya lugar a dudas: vamos a invertir más que nunca en Ceuta. Cuando otros puedan pensar que ha llegado el momento de replegarse, nosotros pensamos exactamente lo contrario. Es ahora cuando hay que invertir. Es ahora cuando hay que crear actividad, empleo, oportunidades y futuro. Es ahora cuando quienes creemos en Ceuta tenemos que demostrarlo con hechos y no únicamente con palabras.
Porque defender Ceuta no consiste solo en quererla. Consiste en apostar por ella cuando las cosas se ponen difíciles. Nosotros queremos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan seguir caminando por estas mismas calles y sentirse orgullosos de decir: “Soy de Ceuta”. Queremos una Ceuta viva, próspera, segura, ambiciosa y con futuro. Una Ceuta que no se resigna. Una Ceuta que no pide permiso para existir, sino que reclama con dignidad el lugar que le corresponde.
Y queremos formar parte de esa Ceuta. No sabemos qué nos depararán los próximos meses o años. Nadie puede saberlo. Pero sí sabemos una cosa: nuestro futuro está aquí. Aquí nacimos. Aquí nos criamos. Aquí crecimos. Aquí hemos levantado nuestros proyectos. Aquí están nuestras raíces. Y aquí, si Dios quiere, moriremos.
Por eso, frente a quienes dicen que hay que marcharse, nosotros respondemos con serenidad, pero también con toda la contundencia que merece este momento: Nosotros no nos vamos. Y frente a quienes sienten que ya no merece la pena luchar, queremos decirles que todavía merece la pena. Que Ceuta merece la pena. Que sus calles, sus barrios, sus gentes y su futuro merecen la pena.
Porque una ciudad no se abandona cuando atraviesa su peor momento. Una ciudad se defiende. Y nosotros vamos a seguir aquí para defenderla, para trabajar por ella y para invertir en ella. Con más fuerza. Con más ilusión. Con más compromiso. Porque esta es nuestra tierra. Porque esta es nuestra casa. Porque aquí está nuestro presente. Y porque, sobre todo, aquí queremos nuestro futuro. Nosotros no nos vamos.