La chulería del INGESA en Madrid.
Los trabajadores del INGESA en Ceuta y Melilla están indignados con el sistema impuesto por la institución para aplicar una reducción de jornada de dos horas y media que deberían todos estar celebrando unánimemente. Sin embargo, el “talante autoritario” mostrado por el instituto, según todos los sindicatos, ha derivado en un modelo de jornada que, como vienen denunciando los representantes del personal, perjudica a todas las categorías por igual. Con especial mención a los médicos, que deberán hacer 100 horas más de guardia. Porque, claro, si se reduce la jornada sin aumentar plantillas, es evidente que, para quienes prestan atención continuada, las horas de menos en sus jornadas ordinarias se traducirán en horas de más en las extraordinarias.
Pero los trabajadores del INGESA no solo están indignados y furiosos con sus gestores por cómo repercutirá la nueva jornada en sus condiciones laborales; sino por la actitud mostrada por sus jefes. Y no los que se ubican en el Centro de Salud de Otero, sino aquellos que manejan los hilos del sistema público ceutí en la capital española. Con los de Jesús Lopera han podido reunirse y dialogar los sindicalistas los últimos días, pero no son ellos quienes han logrado unir en su contra a los distanciados sindicatos profesionales y de clase de la Junta de Personal del INGESA. El máximo responsable de la molestia unánime se llama Suso Junquera, y ayer le dedicaron varias pancartas. El director de gestión del INGESA, amigo íntimo de la directora general, Isabel Muñoz, fue el encargado de comunicarles el modelo impuesto de reducción de jornada. “Esto son lentejas: las tomas o las dejas”, ironizó una delegada sindical durante la tensa reunión que sirvió de antesala de las protestas que se suceden desde la pasada semana.
Junquera y los suyos se han dedicado a lanzar comunicados ridiculizando las motivaciones de los sindicatos (y, por tanto, de los trabajadores). Insinuando que su indignación se debe a que a partir de ahora deberán someterse a un control horario. La chulería del INGESA en Madrid ha movilizado de tal manera a la plantilla sanitaria que ayer al menos 150 personas concurrieron a una manifestación en Ceuta que estuvo precedida por otra multitudinaria en Melilla