Donar es avanzar
La labor que desempeña ALCER Ceuta merece algo más que un reconocimiento puntual cada vez que llega el Día Nacional del Donante. Merece atención, escucha y, sobre todo, respuestas. La asociación volvió a salir a la calle para informar y concienciar sobre la importancia de la donación de órganos, una de esas causas que, aunque salva vidas, sigue necesitando una constante labor pedagógica para combatir la desinformación y los falsos mitos.
España puede presumir, con razón, de ser una referencia mundial en materia de trasplantes. Los datos vuelven a demostrar que la solidaridad de miles de familias permite que otras personas tengan una segunda oportunidad. Detrás de cada trasplante hay una decisión generosa tomada en circunstancias muy difíciles. Por eso resulta tan importante que entidades como ALCER mantengan vivo el mensaje de que donar órganos es, sencillamente, regalar vida.
Sin embargo, la jornada dejó una noticia que va más allá de la sensibilización ciudadana. La histórica reivindicación de la diálisis hospitalaria para pacientes ingresados en el Hospital Universitario de Ceuta parece haber encontrado, al menos, una puerta entreabierta en INGESA. No se trata de una petición desproporcionada ni de un capricho. Se trata de evitar que personas hospitalizadas tengan que desplazarse fuera del centro sanitario para recibir un tratamiento que, en determinadas circunstancias, puede resultar urgente y esencial.
Las palabras del presidente de ALCER, Juan Francisco Ramírez, invitan a un moderado optimismo. Que exista voluntad de estudiar esta posibilidad ya supone un avance respecto a años anteriores. Ahora bien, los pacientes renales llevan demasiado tiempo esperando soluciones concretas. La empatía institucional es importante, pero debe traducirse en decisiones y en recursos que mejoren la atención sanitaria de quienes conviven diariamente con una enfermedad compleja.
La imagen de los globos elevándose sobre la Plaza de los Reyes simbolizó la esperanza de quienes aguardan un órgano y de quienes reclaman una asistencia más completa. Ojalá esa esperanza no quede suspendida en el aire. Ceuta tiene la oportunidad de dar un paso adelante en la atención a los pacientes renales y de demostrar que escuchar las demandas de quienes más lo necesitan también es una forma de salvar vidas.