Gracias Majestades
Ceuta volvió a sentirse mirada, escuchada, acompañada y querida por España. La presencia de Sus Majestades los Reyes en nuestra ciudad deja mucho más que unas imágenes para el recuerdo, deja la emoción de haber tenido entre nosotros a quienes representan a la Corona y, con ella, a una España que quiere estar cerca de Ceuta.
Hay días que una ciudad vive; y hay días que una ciudad guarda para siempre. Ceuta vivió este 13 de octubre uno de esos días que, con el paso del tiempo, dejarán de ser presente para convertirse en memoria. La visita de Sus Majestades los Reyes no ha sido una fecha más en el calendario institucional. Ha sido un encuentro. El encuentro entre una ciudad que siente profundamente su pertenencia a España y unos Reyes que han querido venir hasta aquí para mirarla de cerca, escucharla y acompañarla.
Y eso, en Ceuta, tiene un valor especial. Porque aquí la presencia de España no es una abstracción. Tiene calles, plazas, familias, acentos, historias y nombres. Tiene el esfuerzo cotidiano de miles de ciudadanos que construyen su futuro en una ciudad singular, compleja y extraordinaria. Una ciudad que sabe que su geografía puede marcar una frontera, pero que nunca ha entendido esa frontera como una distancia respecto de España. Todo lo contrario.
En una tierra acostumbrada a defender cada día su identidad, su convivencia y su condición española, la visita de Sus Majestades adquiere un significado especial. Su cercanía ha sido recibida como un abrazo; su palabra, como un respaldo; y su presencia, como una señal inequívoca de afecto.
Por eso la llegada de Don Felipe y Doña Letizia ha sido recibida con emoción. No solamente por lo que representa la Corona, sino por lo que significa que los Reyes hayan querido estar personalmente aquí. Estar es importante. Estar cerca lo es todavía más. Y Sus Majestades han estado cerca de Ceuta y de los ceutíes. Escuchando, conversando, compartiendo y recorriendo una ciudad que quería mostrarles, sin intermediarios, quién es y cómo es. Y en ese contacto directo se encuentra, probablemente, el significado más profundo de esta visita.
Este periódico quiere decirlo con claridad y sin más adornos de los necesarios: ¡Gracias, Majestades! Gracias por venir a Ceuta. Gracias por vuestra cercanía. Gracias por vuestro cariño. Gracias por escuchar a sus ciudadanos y por dedicarles algo que no puede medirse en protocolos ni discursos: vuestro tiempo y vuestra presencia.
En tiempos en los que tantas cosas parecen dividir, la visita de los Reyes ha servido también para recordar el valor de los vínculos que unen. Ceuta ha sentido que se la mira y se la escucha desde el corazón de las instituciones del Estado, pero también desde la cercanía humana de quienes ocupan la Jefatura del Estado. Y ese gesto no será olvidado.
Esta ciudad, que tantas veces ha mirado hacia España con orgullo, hoy mira a sus Reyes con gratitud. Y ese sentimiento quedará escrito en la memoria de Ceuta. Sí, porque las ciudades también tienen memoria. Recuerdan las palabras, pero sobre todo recuerdan las presencias. Recuerdan quién estuvo cuando era importante estar. Y Ceuta recordará que sus Reyes estuvieron aquí. Quizá dentro de muchos años, cuando alguien vuelva sobre las páginas de estos días, encuentre fotografías, discursos y crónicas. Pero encontrará también algo que ninguna hemeroteca puede explicar por completo: el sentimiento de una ciudad que se sintió acompañada.
Ceuta ha recibido a sus Reyes con orgullo y con afecto. Y hoy quiere despedirlos con gratitud. Majestades, esta es nuestra tierra, esta es nuestra ciudad y esta es nuestra manera de deciros gracias. Gracias por mirar a Ceuta. Gracias por escuchar a Ceuta. Gracias por estar con Ceuta. Y gracias, sobre todo, por hacernos sentir que, cuando los Reyes miran hacia Ceuta, Ceuta también se siente mirada por España.Ahora, ese mensaje debe convertirse en hechos. Porque la mejor manera de honrar la jornada histórica que acaba de vivir Ceuta es garantizar que el apoyo expresado por el Rey no sea un punto de llegada, sino el comienzo de una nueva etapa de seguridad, estabilidad y esperanza.
Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Ceuta merece todo el compromiso de quienes tienen la responsabilidad de defender su presente y construir su futuro.