Sin información no hay cooperación
La Conferencia Sectorial de Inmigración no llegó a celebrarse este jueves por falta de quórum. Las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, entre ellas Ceuta, decidieron no asistir al considerar que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones había incumplido un requisito esencial para el correcto funcionamiento de este órgano de cooperación: remitir con la antelación suficiente la documentación necesaria para estudiar los asuntos incluidos en el orden del día. No se trataba de una cuestión menor, sino de informes determinantes para conocer el impacto económico, presupuestario, sanitario, educativo y asistencial de las medidas propuestas, así como de la Memoria del Análisis de Impacto Normativo.
La postura del Gobierno de Ceuta merece ser entendida desde esa perspectiva. No puede exigirse a las comunidades autónomas que participen en un debate sobre decisiones de enorme trascendencia sin disponer previamente de toda la información necesaria para valorar sus consecuencias. La cooperación institucional no consiste en acudir a una reunión para escuchar planteamientos ya definidos, sino en analizar propuestas, contrastar datos y formular aportaciones con pleno conocimiento de causa. De lo contrario, el diálogo pierde contenido y las conferencias sectoriales se convierten en un mero trámite.
La Ciudad Autónoma, además, tiene motivos sobrados para reclamar ese ejercicio de transparencia. Su condición de frontera sur de Europa hace que cualquier decisión en materia migratoria tenga una repercusión directa sobre sus recursos, sus servicios públicos y su capacidad de respuesta. Precisamente por ello, resulta lógico exigir que las administraciones territoriales dispongan de toda la información antes de pronunciarse sobre medidas que afectarán a sus competencias y a la vida cotidiana de miles de personas.
El Gobierno de España haría bien en extraer una lección de lo ocurrido. La transparencia y la lealtad institucional no son simples formalidades, sino pilares del Estado autonómico y de una cooperación eficaz entre administraciones. Cuando falta información, se resiente la confianza; y cuando se resiente la confianza, también se debilita la capacidad de alcanzar acuerdos. En una materia tan sensible como la inmigración, el rigor y el respeto institucional deberían ser siempre el punto de partida.