Rendición de cuentas y transparencia
La comparecencia del portavoz del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta en el Pleno extraordinario de la Asamblea para explicar la situación del proyecto del Mercado de Terrones constituye un ejercicio que merece ser puesto en valor, el de la rendición de cuentas clara, directa y sin ambages ante los representantes públicos y ante la ciudadanía.
En tiempos en los que la desafección política encuentra terreno fértil en la opacidad, la decisión de ofrecer una explicación técnica, cronológica y detallada sobre un proyecto complejo no es un gesto menor. Comparecer no es un trámite, es asumir la responsabilidad de explicar qué se hizo, qué dificultades surgieron y por qué se adoptó una determinada decisión.
El proyecto del Mercado de Terrones, integrado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, nació condicionado por plazos exigentes y una notable complejidad técnica y administrativa. Reconocer públicamente esas dificultades y, sobre todo, explicar con datos y fundamentos los riesgos detectados por los informes técnicos, es una forma de fortalecer la cultura institucional de la transparencia.
Gobernar no consiste únicamente en ejecutar proyectos cuando todo es favorable. También implica detenerse cuando los informes advierten de riesgos jurídicos y financieros que pueden comprometer el interés general. La decisión de devolver los fondos asociados a la actuación, lejos de interpretarse como una renuncia, debe entenderse como una apuesta por la prudencia y la responsabilidad financiera.
La transparencia no es solo informar cuando las cosas salen bien, es hacerlo también cuando las circunstancias obligan a rectificar o a tomar decisiones complejas. Comparecer ante la Asamblea, a petición de la oposición, y ofrecer una explicación exhaustiva del proceso seguido demuestra respeto institucional y compromiso con la rendición de cuentas.
Este tipo de ejercicios refuerzan la confianza pública. La ciudadanía tiene derecho a conocer cómo se gestionan los recursos, cuáles son las dificultades reales de la administración y qué criterios se aplican cuando hay que elegir entre continuar con una actuación incierta o proteger la estabilidad económica de la ciudad.
La política útil es la que combina ambición con responsabilidad. Y la buena gobernanza es la que se apoya en la transparencia como principio irrenunciable. Cuando las instituciones explican, detallan y se someten al escrutinio público, la democracia se fortalece. Ceuta necesita proyectos, pero también necesita rigor. Y la rendición de cuentas es el mejor cimiento sobre el que construir ambos.