Carta al director de Hélity
Opinión
La situación resultó especialmente frustrante para todos los afectados, no solo por las molestias generadas, sino también por la sensación de falta de consideración hacia un grupo de pasajeros de los que algunos somos habituales en el mismo vuelo semanalmente
Estimado director de Helity en Ceuta:
Me dirijo a usted para trasladarle formalmente mi descontento, así como el de otros pasajeros, por lo ocurrido con el vuelo de las 21:25 horas del pasado viernes día 13 de marzo con salida desde Málaga.
Un total de siete pasajeros llegamos al aeropuerto de Málaga procedente de Madrid en el mismo avión, con un ligero retraso respecto a la hora prevista de embarque. La compañía aérea (Air Europa) conocedores de nuestra situación nos permitió salir los primeros para poder enlazar con el helicóptero, y aun avisando con tiempo suficiente por teléfono y poniendo en conocimiento de los encargados lo ocurrido, el vuelo partió sin permitirnos embarcar.
La situación resultó especialmente frustrante para todos los afectados, no solo por las molestias generadas, sino también por la sensación de falta de consideración hacia un grupo de pasajeros de los que algunos somos habituales en el mismo vuelo semanalmente, y que ya se encontraba prácticamente en las instalaciones (llegamos a las 21:17 horas y el helicóptero salió a las 21:18 horas, según AENA).
Soy consciente de la importancia de la puntualidad y del cumplimiento de los procedimientos operativos, pero también creo que el margen de retraso era mínimo y que, dadas las circunstancias, podría haberse valorado la posibilidad de esperar unos minutos antes de proceder al cierre definitivo del vuelo.
Como todos sabemos, la realidad de Ceuta es muy particular en materia de transporte, lo que hace que cada trayecto tenga un peso mucho mayor para quienes vivimos o nos desplazamos desde aquí.
Precisamente por esta singularidad, creo que sería muy positivo que, siempre que las condiciones operativas lo permitan, se pueda contemplar cierto margen de flexibilidad o sensibilidad ante situaciones como la ocurrida, especialmente cuando se trata de varias personas, siendo el último vuelo del día y teniendo en cuenta que no llegábamos a coger el último barco y tuvimos que quedarnos en Algeciras a pasar la noche.
Con esta carta no busco otra cosa que trasladar lo ocurrido y expresar mi deseo de que situaciones similares puedan gestionarse de forma más comprensiva en el futuro, teniendo en cuenta las singularidades de nuestra ciudad y de sus medios de transporte.