Cuando un Consejo de Medio Ambiente debería parecerse a un Consejo de Medio Ambiente
COLABORACIÓN
Los Consejos Sectoriales existen para algo muy sencillo: permitir que la ciudadanía participe en las decisiones que afectan a su ciudad. Hay Consejos de Educación, de Salud, de Juventud, de Cultura... y también de Medio Ambiente.
Cada uno de ellos reúne a las entidades que mejor conocen ese ámbito, porque la participación solo funciona cuando quienes participan tienen algo que aportar.
En la mayoría de ciudades españolas, los Consejos de Medio Ambiente están formados por asociaciones ecologistas, protectoras, expertos, universidades y colegios profesionales. Son órganos donde se habla de biodiversidad, de gestión forestal, de fauna, de agua, de residuos, de planificación urbana. Y para hablar de eso se necesita conocimiento, experiencia y especialización.
Por eso sorprende que en Ceuta el nuevo Consejo Sectorial de Medio Ambiente tenga una composición tan distinta: una mayoría institucional muy amplia, empresas privadas sin trayectoria ambiental conocida, clubes deportivos, asociaciones recreativas, entidades de pesca y caza y solo cuatro organizaciones ambientales reales entre veintiún miembros. Según se ha publicado en un medio de comunicación de la Ciudad.
No se trata de cuestionar a ninguna entidad. Todas tienen su valor y su espacio. Pero un Consejo de Medio Ambiente debería parecerse a lo que su nombre indica: un órgano donde el medio ambiente sea el centro, no un elemento más entre muchos.
Cuando un Consejo mezcla demasiados intereses distintos, el debate ambiental se diluye. Cuando la administración se reserva la mayoría absoluta, la participación pierde sentido. Y cuando las entidades ambientales quedan en minoría, la ciudad pierde una oportunidad de escuchar a quienes llevan años trabajando sobre el terreno.
Ceuta necesita órganos de participación que funcionen, que sean transparentes y que estén formados por quienes realmente pueden aportar en cada materia. No es una cuestión política: es una cuestión de sentido común.
Un Consejo de Medio Ambiente debería ser un espacio para cuidar la ciudad, no para dispersar la responsabilidad. Y eso empieza por algo tan básico como su composición.
De las 21 entidades que compondrán el Consejo Sectorial de Medio Ambiente, solo cuatro tienen relación real con el ámbito ambiental. El resto responde a otros intereses ajenos a la materia que supuestamente debe abordarse.
Un Consejo concebido así nace fallido.
La composición del Consejo Sectorial de Medio ambiente según se publicó sería la siguiente:
Presidente: Consejero de Medio ambiente.
Vicepresidente: Viceconsejera de Servios Urbanos.
Miembros del consejo con voz y voto:
Consejería de Presidencia y Gobernación.
Consejería de Sanidad.
Consejería de Servicios Urbanos.
Empresa Municipal Obimasa.
Empresa Municipal ACEMSA
Empresa Particular MAKEREL
Empresa Particular ECO CEUTA.
Federación Provincial de Vecinos.
Asociación Huertos Urbanos, de la Federación Provincial de Vecinos.
Federación de Actividad Subacuática.
GALCE Pesca.
I. E. S. Clara Campoamor
Club de Montaña Anyera.
Club BURBUJAS
Asociación Virtual Senderistas
Asociación Cazadores,Pescadores y Silvestristas
Protectora de Animales y Plantas
Sociedad Española de Ornitología
S E O/ BIRDLIFE
Septem Nostra
CECAM
La composición general es un Consejo desequilibrado
Esto convierte al Consejo en un órgano controlado de origen.