In Memoriam al fundador de la Hermandad de La Legión en Ceuta
COLABORACIÓN
D. Alejandro Zamacola Monis, Capitán, Caballero legionario, fundador de la hermandad de Caballeros legionarios de Ceuta, fundada en 1991 y más tarde como asociación
Durante su época como presidente, y con pocas ayudas, dispuso junto a los miembros de la hermandad, que debido al abandono tercermundista del cementerio español de Tetuán, recurrió a las autoridades competentes, para de alguna manera adecentar el campo santo destruido por la maleza y el vandalismo, pues se encontraba en un estado lamentable las tumbas de muchos héroes, las cuales todavía se apreciaban las grabaciones con sus nombres destrozadas, con las cruces rotas, nichos abiertos y con los restos a la vista de todo aquel que pudiera acercarse. Pues debido al silencio administrativo, los miembros de la hermandad se dispusieron a organizar y con sus propios medios se encargaron de llevar a cabo la limpieza y desbroce de las tumbas sin disponer de la ayuda de nadie.
Poco a poco se fue adecentando parte de las tumbas tapadas por la maleza de más de 1m de altura. Una vez metido en faena, el presidente Zamacola, planteó donde podía estar la tumba del comandante Valdés Martel, muy amigo, del fundador de la legión Millán Astray. Por una fotografía antigua del cementerio, donde se apreciaba unas ventanas detrás del muro, una vez cotejado todo, se encontró la tumba, tapada con maleza y su cruz rota. El comandante Valdés, herido mortalmente en octubre de 1924, debido a un balazo en el vientre, fue enterrado en el cementerio de Tetuán. Dicho comandante tenía el mando de la 3ª bandera de la legión y se disponía a acudir en auxilio de un Tabor de Regulares en las Peñas de Haiat. Como quiera que el fundador de la legión Millan Astray le tenía tanto aprecio, cuando le amputaron el brazo izquierdo en los combates del 26 de octubre de 1924, en la zona del Fondak de Ain-Yedida (Tetuán), quiso que su brazo lo enterraran en la tumba del comandante Valdés, con la famosa frase “quiero que entierren mi brazo en la tumba de mi amigo el comandante Valdés, para darle mi abrazo eterno “.
Suponiendo que el brazo estuviera enterrado en la tumba del comandante Valdés, se preparó un homenaje con corona de laurel y bandera de España. Al acto asistió el presidente de la casa de España en Tetuán, se realizó un responso por el descanso eterno. Las fotografías son bien elocuentes en el tiempo que estuvo como presidente. Aparte del cementerio, se realizó también un acto de homenaje en el Biutz, que se encuentra cerca de Kudia Federico. Existía un monolito al que solo le quedaba la base donde fue herido en 1916, el capitán Francisco
Franco, donde también se depositó un ramo de flores. El 20 de septiembre, en el Aniversario de la Fundación de la Legión en García Aldave, antigua Posición A, se hacía entrega de una placa homenaje a un legionario que se hubiese distinguido por sus méritos y circunstancias diarias, el título de la placa era “Comandante Tiede “. Como quiera que fuese, me llamó mucho la atención, por lo que le pregunté a Alejandro Zamacola por qué el nombre Tiede y ¿quién era? Me contestó que fue un legionario que se distinguió por su valor y llegó a comandante por méritos de guerra. Era natural de Wersk, por aquel entonces Prusia occidental, hoy Polonia. Falleció durante la guerra civil el 11 de enero de 1937, en la zona de Chapinería, Sierra Oeste de Madrid. Su nombre completo era Karl Tiede Zeden de legionario a comandante.
También se distinguió la hermandad en esas fechas, muchas actividades, como por ejemplo ayudas a familia legionaria y a personas de toda índole para arreglo de documentación y monetarias.
Como quiera que la hermandad necesitaba su banderín representativo, se ideó su diseño. En el anverso, el emblema de la legión sobre fondo negro y la bandera de España con las siguientes letras “legionarios a luchar legionarios a morir”.
Y en el reverso, la bandera de Ceuta como fondo, sobresaliendo en el centro, el emblema de la legión con una caballa y el escudo de Ceuta en el centro con letras “Hermandad Provincial AA. CC. LL.”
Se presentó en la iglesia de Nuestra Señora de África a la Virgen de la Esperanza. En esa época se realizaron ayudas a familias necesitadas de toda índole y asesoramiento de documentos y como colofón resaltar que años más tarde en 1996 se creó la Fundación Indortes, para la restauración de los cementerios en Marruecos, incluyendo lógicamente al de Tetuán, por tenerlo bien merecido.
Con este relato vivido en primera persona, quiero hacer un reconocimiento a todos los componentes de la hermandad, que desinteresadamente colaboraron en el tema del cementerio y en especial al capitán C.L. D. Alejandro Zamacola Monis, que descanse en paz.
A día de hoy conservo el carnet de socio nº 35 de la Hermandad de la legión, con fecha 29 de julio de 1991.