Urge la inclusión de logopedas en el HUCE
OPINIÓN
LA LOGOPEDIA: EL PUENTE HACIA UNA DEGLUCIÓN SEGURA
¿Por qué es tan importante la logopedia en el ámbito hospitalario? ¿Qué papel desempeña el logopeda en pacientes hospitalizados? ¿Por qué aún no existe la presencia de esta profesión internamente y si privatizándola?
Mi nombre es Mariló Carreto Cañete, soy logopeda y con motivo del Día Europeo de la Logopedia este artículo junto a los de mis compañeros, es para dar visibilidad a nuestra profesión y reivindicar la presencia de profesionales sanitarios logopedas en el Hospital Universitario de Ceuta
El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, afectando la vida de millones de personas cada año. Entre las secuelas más desafiantes se encuentran las dificultades del habla, la comunicación, la voz y la alimentación, lo que puede impactar negativamente en la calidad de vida de los sobrevivientes.
La logopedia juega un papel crucial en la rehabilitación post-ACV, proporcionando estrategias efectivas para ayudar a los pacientes a recuperar sus habilidades comunicativas (afasia), de voz (disfonía y afonía) y problemas en la deglución (disfagia).
La rehabilitación es un proceso complejo que debe ser abordado de manera multidisciplinar. La logopedia, como parte integrante de este enfoque, se centra en el tratamiento de las alteraciones del lenguaje y el habla, utilizando técnicas personalizadas que se adaptan a las necesidades individuales de cada paciente.
Y en el tratamiento de la disfagia, dificultad para tragar causada por daños en los músculos de la garganta aumentando el riesgo de neumonía, desnutrición y aspiración. Requiere evaluación temprana por un profesional de la logopedia antes de la ingesta oral, con cambios en la dieta y técnicas de postura para evitar complicaciones.
La disfagia tras un ACV (ictus) tiene una alta prevalencia, entre 22-80%, provocando dificultades para tragar que pueden derivar en desnutrición, deshidratación y broncoaspiración. El diagnóstico precoz, es crucial para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. El tratamiento logopédico es efectivo para mejorar la función deglutoria. Los logopedas adaptamos la dieta modificando la consistencia de alimentos y líquidos para una ingesta segura.
Después de un ictus, si hay disfagia grave, en las primeras 24 horas se hace uso de la sonda nasogástrica para evitar desnutrición, deshidratación y el paso del alimento a los pulmones, en pacientes con reflejos de deglución alterados o nivel de conciencia disminuido. La sonda nasogástrica está pensada para un uso a corto plazo, por ello es de vital importancia el papel que desempeña el logopeda a pie de cama con estos pacientes.
La disfagia unida al ictus incrementa la morbimortalidad lo que justifica su importancia sanitaria y contar con profesionales cualificados necesarios en hospitales públicos. No podemos permitir que dadas las circunstancias de los pacientes no cuenten con este servicio y se vean obligados a desplazarse a un centro concertado. El derecho del paciente es ser tratado por un equipo multidisciplinar dentro del hospital tanto en planta a pie de cama como en las instalaciones de rehabilitación, y una vez se les dé el alta, deben seguir teniendo ese derecho. Al igual que los pacientes hospitalizados deben recibir atención de profesionales de la administración pública, los servicios de logopedia deben ser tratados por especialistas integrados en el equipo hospitalario, no acudir de centros externos al hospital para rehabilitar al paciente.
Por ello, el logopeda es un pilar esencial en el equipo multidisciplinar que garantiza una atención sanitaria integral, previniendo la cronificación de secuelas y favoreciendo la autonomía del paciente.
La inclusión de logopedas en el entorno hospitalario es necesaria. Esta iniciativa cuenta con el apoyo unánime de todos los partidos políticos. Además, existen precedentes legales y referencias en el BOE que respaldan la incorporación de estos profesionales en el sistema de salud pública. A pesar de la falta de contratación de esta profesión, existen partidas presupuestarias destinadas a servicios externalizados o empresas privadas. Rechazamos esta incoherencia y reivindicamos nuestro papel y el derecho del paciente a recibir nuestros servicios.
¡¡Por una sanidad pública de calidad, logopedas en plantilla ya!!
Mariló Carreto Cañete, logopeda. Colegiada nº 29/0894 por el Colegio de Logopedas de Andalucía.