La Ciudad refuerza la prevención de incendios forestales con el Plan 2026
MEDIO AMBIENTE
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda destina 216.131,91 euros a nuevas actuaciones que ejecutará Tragsa en zonas de alto riesgo y espacios protegidos de Ceuta
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, dirigida por el consejero Alejandro Ramírez, ha culminado la redacción del Plan de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales 2026, un instrumento estratégico fundamental para la protección, conservación y mejora del patrimonio natural de la ciudad autónoma.
Este plan, que será ejecutado por la empresa pública Tragsa en su condición de medio propio de la Administración, cuenta con una dotación presupuestaria de 216.131,91 euros y consolida el compromiso firme del Gobierno de la Ciudad con la seguridad ambiental, la prevención de riesgos y la gestión sostenible de los montes de Ceuta.
Ceuta encadena tres años consecutivos sin registrar grandes incendios forestales, un logro especialmente significativo en un contexto marcado por el incremento de las temperaturas y el aumento del riesgo derivado del cambio climático. Este balance sitúa a la ciudad entre los territorios españoles con mejores resultados en materia de prevención y control de incendios, fruto de una planificación rigurosa y de un trabajo constante desarrollado por la Consejería en los últimos años.
El servicio contempla la ejecución de las actuaciones previstas en el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales para 2026, aprobado por decreto el 12 de junio de 2025 (BOCCE nº 6.523), en cumplimiento de la normativa vigente, especialmente el Real Decreto-ley 15/2022, que modifica la Ley 43/2003, de Montes. Las intervenciones se desarrollarán en el ámbito territorial de la Red Natura 2000 y en la Zona de Alto Riesgo de Incendios de Ceuta, reforzando así la protección de espacios de especial valor ecológico.
Zonas de actuación
Entre las zonas prioritarias de actuación se encuentran la faja auxiliar de la pista de la cadena, que conecta el área recreativa de Aranguren con la carretera N-362, así como la ladera oeste de la Torre del Tortuga y el entorno del sendero que une esta área con el mirador de Belliunes. Estas áreas presentan una elevada acumulación de biomasa y pendientes pronunciadas, factores que incrementan el riesgo de propagación del fuego y dificultan la intervención de los servicios de emergencia. La actuación permitirá reducir la carga combustible, favorecer la regeneración natural del monte y garantizar un acceso más ágil y seguro para los vehículos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento.
El plan contempla la eliminación de 91 ejemplares de eucaliptos o pinos quemados o en mal estado vegetativo, incluyendo su desramado, descortezado, tronzado y apilado manual de residuos, así como la retirada de árboles ya caídos. Asimismo, se realizará la roza selectiva manual de 4,64 hectáreas de matorral serial y especies exóticas en terrenos con pendientes superiores al 50 %, junto con la recogida, saca y apilado de restos forestales con elevada densidad de biomasa.
También se procederá a la eliminación de restos mediante astillado “in situ”, incorporándolos al suelo cuando sea viable, y a la quema controlada de aquellos restos que no sean accesibles para su retirada mecanizada. El dispositivo incluye además 272 horas de vigilancia de quemas controladas, con una cuadrilla compuesta por conductor y peón especializado y vehículo todoterreno equipado con motobomba.
La encomienda de gestión a Tragsa responde a la necesidad de contar con medios humanos y materiales especializados que no están disponibles en la estructura ordinaria de la Consejería ni en sus entes instrumentales. La experiencia acumulada por esta empresa pública en proyectos de prevención de incendios, restauración ambiental y gestión forestal garantiza una ejecución eficaz, segura y técnicamente solvente.
Bajo el liderazgo del consejero Alejandro Ramírez, la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda continúa consolidando una política ambiental basada en la anticipación, la responsabilidad institucional y la eficiencia en el uso de los recursos públicos. El Plan 2026 refuerza la estrategia preventiva que ha permitido a Ceuta mantener unos resultados ejemplares en materia de incendios forestales y reafirma el compromiso del Gobierno de la Ciudad con la protección del entorno natural y la seguridad de los ciudadanos.