La colaboración del Gobierno, clave para visitas de la Comisión
INVASIÓN
Los tratados de la U.E. no establecen la autorización del Gobierno de un país, pero si recomiendan la “plena colaboración” entre la Comisión y España
Estamos a horas de que Ceuta y Melilla reciban una visita histórica, como es la de los Reyes Felipe VI y Letizia Ortiz. Una visita de un innegable carácter político, institucional y, si nos apuramos, hasta sentimental. La ausencia del Jefe del Estado de Ceuta y Melilla durante los últimos años ha sido objeto de debate en no pocas ocasiones. Los Reyes visitaron todas las Comunidades Autónomas tras la pandemia -y al hecho de que Ceuta y Melilla no lo sean se aferraba el Gobierno cada vez que se le preguntaba a la hora de justificar la ausencia de ambas Ciudades- y llegan dos meses y medio después de la invasión a Ceuta.
Pero al margen de la visita del Jefe del Estado, hay una ausencia en Ceuta que no ha tenido la misma trascendencia a nivel ciudadano, pero también ha surgido en estas semanas de intenso debate político en Ceuta: ¿Donde está la Unión Europea?. Si esta es la frontera no solo de España, sino de Europa ¿Por qué no ha visitado la Ciudad Autónoma alguno de los comisarios o la propia presidenta de la Comisión, Úrsula Von der Leyen?.
No existe una claúsula expresa en ninguno de los tratados de la Unión Europea que establezca que la presidenta de la Comisión o cualquiera de los miembros deba contar previamente con la autorización de las autoridades nacionales para visitar un territorio concreto. Pero si se habla de que estas visitas “serán organizadas por las Representaciones de la Unión en los Estados miembros”, cuentan fuentes de la Comisión.
Fuentes, y aquí entramos en la siempre intrincada interpretación del derecho jurídico, artículos de la U.E. El Artículo 18 del Protocolo número 7 de la Unión Europea señala textualmente que “A los efectos de aplicación del presente Protocolo, las instituciones de la Unión cooperarán con las autoridades responsables de los Estados miembros interesados”. Es decir: no es imprescindible la autorización del Gobierno de España para una posible visita de la presidenta o la Comisión, pero si una cooperación con las autoridades nacionales.
Europa, en cualquier caso, ha estado pendiente de la crisis de Ceuta prácticamente desde el inicio de la misma. Ya el mismo día 30 de julio, este periódico publicaba que la Comisión estaba dispuesta a ofrecer ayuda técnica (Frontex, Europol, etc) y económica a España en caso de que el Gobierno nacional decidiera dar el paso de pedirla. Algo que se produjo un mes más tarde, sin que haya habido novedades significativas a ese respecto.
Cuidado: cuando hablamos de visita de la Comisión, nos referimos a Von der Leyen o a cualquiera de las personas que integran el ‘Gobierno’ comunitario. Varios han sido los eurodiputados que han visitado nuestra ciudad desde el inicio de la crisis, de distintos grupos políticos, así como el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber. Esto no incluye a los funcionarios que la Comisión pueda enviar a Ceuta para realizar un trabajo en concreto, como ha ocurrido con las personas enviadas por el comisario Magnus Brunner para recopilar datos y elaborar posteriormente un informe.
Es posible, apuntan fuentes de la Comisión, que se produzca alguna visita en los próximos meses. De hecho, el propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ya ha expuesto la necesidad de que se produzcan estas visitas.
Lo que si es seguro es que la Comisión enviará una delegación a Ceuta durante el próximo mes de noviembre. Ceuta ha tomado una especial relevancia en la política comunitaria durante este verano. El propio mandatario ceutí viajó a Estrasburgo en agosto, y la Eurocámara aprobó una resolución a propuesta del Grupo del PPE en el que se ratificaba que Ceuta y Melilla son parte de la Unión Europea y se instaba a cancelar los derechos de asilo o acogida de personas que entren en territorio comunitario como consecuencia de un ataque híbrido.