Las conclusiones de Vivas tras tres meses de crisis: “Pedro Sánchez es responsable”
Balance del presidente
El presidente de la Ciudad acusa al Gobierno central de sostener una actitud más que complaciente hacia el país vecino: “Mantiene una postura de sumisión descarada hacia Marruecos”
Ceuta/ “Esto tiene un responsable, y creo que es algo que saben todos los ceutíes y todos los españoles: Pedro Sánchez y el Gobierno de la nación”. Acompañado de los miembros de su equipo de gobierno y de representantes institucionales y de otros militantes del PP con responsabilidades institucionales, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, convocaba a la prensa en el Salón del Trono para ofrecer su balance de los tres meses de crisis que Ceuta soporta desde la entrada masiva e irregular de miles de personas que se registró los días 30 y 31 de julio.
La intervención de Vivas utilizó como ejes argumentativos una queja y una acusación: Ceuta no ha vuelto todavía a la normalidad noventa días después y el Gobierno central es el responsable de no haber protegido a los ceutíes.
El presidente estructuró su intervención en torno a las cinco conclusiones que, a su juicio, cabe extraer del actual estado de situación de la crisis. “Son conclusiones basadas en hechos objetivos difícilmente discutibles”, sostuvo Vivas antes de dar comienzo a su discurso.
La primera conclusión fue un reproche a Marruecos, al que responsabilizó del “diseño”, “organización”, “cobertura logística” y “ejecución” de lo que volvió a describir como una “invasión”. Vivas entró en el detalle para relacionar los cinco objetivos que, según defendió, tuvo presente el país vecino para hacer posible la entrada de miles de sus ciudadanos en territorio español. Según el presidente, estos móviles fueron la “vulneración de la integridad territorial” de España, la “desestabilización” de Ceuta, el propósito de “minar la moral” de los ceutíes, la intención de golpear la estrategia emprendida por el Gobierno local para impulsar un nuevo modelo económico y de ciudad y la pretensión de poner una vez más sobre el tablero “sus infundadas aspiraciones anexionistas”.
Esta reflexión se convirtió en el proemio de una nueva acusación contra el Gobierno central: “Lo sorprendente, lo inexplicable, lo inaceptable es que el Gobierno de la nación no actuara con la debida firmeza, más bien al contrario, pues mantuvo y mantiene una postura de descarada sumisión con Marruecos”.
Este reproche sirvió a Vivas para hilar otro nuevo argumento —su segunda conclusión— con el que desautorizó la gestión de la crisis liderada por Pedro Sánchez. A su juicio, y reiterando el discurso que la Ciudad y el PP han venido manteniendo a lo largo de los últimos tres meses, el Gobierno de España no actuó de manera diligente para evitar la entrada masiva en Ceuta de miles de personas procedentes del país vecino. El presidente ceutí volvió a acusar al Gobierno socialista de desoír las advertencias que en los días previos trasladaron los servicios de inteligencia españoles y los requerimientos planteados por las autoridades municipales. “Sabiendo lo que sabía, pudo recurrir a la vía diplomática para frenar la marcha antes de que esta llegara a la frontera: no lo hizo”, se quejó para dejar en claro su convicción de que no se activaron las “capacidades disuasorias y de contención” para evitar los sucesos de julio.
Lejos de la normalidad
A modo de tercera conclusión, el presidente ceutí sentenció que la ciudad continúa todavía lejos de haber recuperado la normalidad. Vivas ilustró su aserto con una serie de cifras que, según su parecer, revelan la inestabilidad que sigue padeciendo la ciudad. El primer edil habló de las 11.000 plazas de acogida a migrantes que ofrece Ceuta a día de hoy —“han convertido Ceuta en un centro de estancia temporal de inmigrantes”—, el aumento de delitos —que cifró en más de un 60%—, el incremento de las intervenciones de los servicios del 112 y del Puerto —un 300% y un 1.200%, respectivamente—, el crecimiento en un 80% de las enfermedades de declaración obligatoria y las pérdidas de un millón de euros diarios de los empresarios. “No se puede hablar de normalidad cuando los ceutíes tenemos la sensación de seguir estando invadidos”, concluyó.
Todas estas reflexiones volvían a señalar, una vez más, a Pedro Sánchez como el responsable principal de la situación en la ciudad. Para enunciar su cuarta conclusión, Vivas aludió al discurso que el presidente del Gobierno ofreció el 31 de julio pasado en el Palacio de la Asamblea, en el cual comprometió todos los recursos del Estado para la resolución de la crisis. “Creo que también es irrefutable el incumplimiento del compromiso adquirido por el Gobierno de la Nación a través de su presidente en esta misma sala”, sentenció.
En este punto, Vivas cerró su intervención con la que identificó como la quinta de sus conclusiones: Ceuta puede jactarse de contar con el apoyo de todos los españoles a su causa. En un tono patriótico, el presidente ceutí apeló a la existencia de España “en el corazón de los españoles”. “Esa España solidaria que se pone siempre del lado del débil, que se revela ante la injusticia, que no admite la humillación, que defiende lo suyo, lo nuestro, lo de todos, lo que nos une”, proclamó.
De entre todas esas manifestaciones de apoyo, Vivas quiso elegir la de su compañera de partido María José García Pelayo, presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La alcaldesa de Jerez anunció hace semanas en la ciudad que cedería a Ceuta y Melilla el puesto que corresponde a la entidad en el Comité de las Regiones de la Unión Europea. “Cedió el puesto que le correspondía para que la voz de Ceuta, en estos momentos tan difíciles, tan trascendentales para Ceuta y para España, estuviera presente en este comité”, celebró.
Vivas extendió su agradecimiento a las muestras de apoyo llegadas desde el Parlamento Europeo y la Comisión Europea y subrayó la plataforma que para la ciudad ha supuesto la atención que los medios de comunicación han brindado durante las últimas semanas a la crisis. La presencia de los periodistas sobre el terreno ha servido, conforme mantuvo el presidente, para dar a conocer el carácter e inquietudes de los ceutíes. “La personalidad de un pueblo que lleva en el ADN el coraje y el valor para resistir, que lleva en el corazón la capacidad para convivir entre personas de diferentes credos, culturas y orígenes, y que lleva en el alma la vocación de servicio y el amor a España”, sentenció.