Dos contratos permitirán construir 469 nuevas tumbas en Sidi Embarek
Pleno municipal
El cementerio dispone en la actualidad de 118 enterramientos libres
La necesidad de ampliar la capacidad del cementerio musulmán de Sidi Embarek ha centrado este martes uno de los debates de la sesión de control al Gobierno celebrada en el salón de plenos de la Asamblea. Mientras el MDyC ha vuelto a denunciar la falta de planificación del Gobierno municipal, la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha anunciado que la Ciudad tramita en la actualidad dos contratos que permitirán construir 469 nuevas tumbas.
Según ha avanzado Benzina, en estos momentos el cementerio dispone de 118 tumbas libres y la Ciudad está tramitando dos nuevos contratos para licitar separadamente la construcción de 49 sepulturas, por un lado, y de 420, por otro, con el objetivo de garantizar la capacidad del camposanto mientras culmina la ampliación prevista inicialmente.
En una interpelación planteada por los localistas, la diputada de MDyC, Nadia Mohamed, ha acusado al Gobierno de actuar de manera reactiva ante un problema que, a su juicio, era perfectamente previsible. "Denunciamos la falta de espacio y la falta de previsión para evitar una situación que lleva años sucediendo, pero el Gobierno tiene la costumbre de improvisar", ha reprochado.
Mohamed ha lamentado la inexistencia de una estrategia a largo plazo para el camposanto. "No hay planificación ni un plan director que precise las actuaciones que son necesarias", ha asegurado, antes de recordar que su formación ya impulsó en 2016 una propuesta para planificar las futuras ampliaciones del cementerio musulmán.
La diputada ha sostenido que la gestión de Sidi Embarek "siempre se ha caracterizado por la falta de una planificación clara que marque los ejes de actuación y permita anticiparse a la insuficiencia de espacios para enterramientos". Mohamed ha criticado que el Ejecutivo siga recurriendo a contratos de emergencia y a "ampliaciones a cuentagotas que, más que una solución integral y definitiva, son más propias de parches temporales".
En su respuesta, Benzina ha reconocido las dificultades que ha atravesado el principal proyecto de ampliación del cementerio. "El contrato de ampliación de obra ha experimentado varias vicisitudes, es cierto", ha señalado. La actuación contemplaba inicialmente la construcción de 840 tumbas, pero los trabajos se vieron condicionados por la aparición de artefactos explosivos en los terrenos. "Una vez que se contempla la problemática con la aparición de artefactos explosivos buscamos una empresa que hiciera ese trabajo y fue difícil -ha explicado la consejera- Hemos estado intentando que alguna empresa venga a inspeccionar, pero ahí tenemos un problema".
Pese a ello, Benzina ha asegurado que la Ciudad no renuncia a ese proyecto. "Seguimos haciendo ese trabajo, no hemos desechado ese terreno para seguir construyendo las 840 tumbas previstas", ha afirmado. Mientras se resuelve esa actuación, el Gobierno ha optado por nuevas ampliaciones para responder a la falta de espacio. "Era evidente que había una necesidad, lo que nos obligó a recurrir a un contrato de emergencia porque cada vez quedaban menos tumbas", ha indicado la consejera.