CSIF dice que el Pleno no puede reclamar seguridad mientras rechaza medios para la Policía Local
SINDICATOS
El sindicato considera reprobable cuestionar la profesionalidad de los agentes y exige respeto, equipamiento y respaldo efectivo
Ceuta/ La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exige a la Asamblea de Ceuta que rectifique su rechazo a la incorporación progresiva de dispositivos TASER a la Policía Local. El sindicato considera inaceptable exigir a los agentes que resuelvan situaciones de riesgo mientras se prolonga la falta de respuesta a sus necesidades de equipamiento.
Votar en contra no resuelve las carencias de la plantilla ni hace desaparecer los peligros que afronta una patrulla. Quienes rechazan esta dotación deben explicar qué alternativa ofrecen, con qué presupuesto y en qué plazo. Mantener el problema sin resolver y trasladar a los policías toda la responsabilidad de actuar constituye una falta de respaldo que perjudica también a la ciudadanía.
La Policía Local también presta apoyo a bomberos, ambulancias y otros servicios cuando deben acceder a zonas conflictivas, incluidas determinadas áreas de las barriadas de la periferia. Los agentes deben proteger a los profesionales que intervienen y a los vecinos que necesitan asistencia. ¿Cómo se pretende que protejan a los demás si no se les proporcionan medios suficientes para protegerse ellos mismos? Estas carencias afectan también a la seguridad con la que pueden prestarse servicios esenciales a la población.
CSIF subraya que estas reivindicaciones no nacen del último debate parlamentario. Son reclamaciones que la central sindical mantiene desde hace años y que, según recuerda la organización, ya motivaron una interpelación sobre esta cuestión en la Asamblea. La petición reciente reitera una necesidad pendiente, agravada por las situaciones extraordinarias vividas en Ceuta.
El sindicato considera especialmente reprobable cualquier insinuación que presente a los agentes como profesionales que utilizarían estos dispositivos indiscriminadamente. Debatir sus riesgos y establecer controles es necesario; convertir ese debate en una sospecha general sobre la Policía Local resulta injusto e inaceptable.
Disponer de un TASER no significa ir aplicando descargas por la calle, del mismo modo que portar una pistola no significa ir disparando indiscriminadamente. La exigencia de formación, protocolos y supervisión debe servir para garantizar una intervención adecuada, no para desacreditar de antemano a quienes deben realizarla. CSIF exige respeto a la plantilla y la rectificación de cualquier descalificación de su profesionalidad.
Tras la grave crisis sufrida en nuestra ciudad, CSIF remitió a Gobernación una relación priorizada de materiales: sprays policiales de niebla MK9 como primera prioridad y dispositivos TASER en segundo lugar. Asimismo, solicitó el compromiso de estudiar y facilitar medios intermedios sin esperar a la aprobación de un nuevo Reglamento.
También reclamó, de forma diferenciada y con menor prioridad, armas largas destinadas específicamente a proyectar botes de humo. CSIF pide que la Asamblea respalde expresamente esta solicitud e impulse su dotación para las unidades y funciones que determinen los informes técnicos y jurídicos, con financiación, personal habilitado, formación específica y protocolos de utilización y control.
La entrada masiva y la crisis sufrida en Ceuta han evidenciado la necesidad de prever recursos para dispositivos extraordinarios y posibles altercados que desborden los medios ordinarios. Para el sindicato, esa preparación exige evaluar cada herramienta según su finalidad, sus riesgos y las competencias del cuerpo, y resolver su incorporación mediante decisiones concretas.
Además, en 2020 la Asamblea ya aprobó avanzar en la incorporación de TASER, condicionada a informes, adaptación reglamentaria y financiación. Más de seis años después, volver a anunciar informes exige explicar qué se ha hecho durante todo este tiempo, qué obstáculos permanecen y quién debe resolverlos. La seguridad de los agentes no puede quedar atrapada en una sucesión indefinida de anuncios y trámites.
CSIF exige que la Asamblea reconsidere los TASER y apruebe un compromiso concreto para impulsar la dotación de sprays MK9 y lanzadores de botes de humo en la mayor brevedad posible, condicionado a su viabilidad técnica y jurídica y acompañado de presupuesto, formación y plazos. El rechazo a una propuesta sobre TASER no puede servir para dejar sin respuesta las peticiones policiales.
Si los responsables políticos descartan alguna de estas herramientas, deben explicar qué alternativa eficaz ofrecen y cuándo estará disponible. Lo inadmisible es negar soluciones y exigir después que la Policía Local afronte los riesgos sin recursos suficientes.