El Estado defiende un enfoque humanitario ante la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta
MIGRACIÓN
El ministro asegura que “hay que poner por delante la defensa de los derechos humanos” y reclama mantener abiertos los recursos para menores migrantes, pese a las dificultades administrativas y políticas
Durante su visita a Ceuta, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, se pronunció sobre el aumento de llegadas de inmigrantes a la ciudad y las medidas adoptadas por el Gobierno de España para garantizar la atención a estas personas.
Torres subrayó que los ciclos migratorios son permanentes y que las rutas cambian con el tiempo: “Los ciclos migratorios permanecen, las rutas se modifican. Hoy, por ejemplo, en Canarias podemos tener una disminución del 80%, pero se activan otras rutas. Hubo quien pensó que nunca se reactivaría su ruta y se eliminaron recursos pensando que nunca más habría un repunte”.
El ministro insistió en la obligación humanitaria del Gobierno: “Lo que hay que responder es humanitariamente, hay que responder con las obligaciones de las administraciones. Los mayores de edad son responsabilidad del Gobierno de España, y los menores no acompañados siguen siendo competencia de las comunidades autónomas”.
Además, Torres defendió la continuidad de los recursos para menores y el respeto a los derechos humanos: “Este es un gobierno que, yendo más allá de su competencia, cree que esta es una medida necesaria de derechos humanos. Hay que poner por delante la defensa de los derechos humanos, incluso cuando crece lamentablemente la xenofobia en el mundo”.
En relación con críticas de otras administraciones, el ministro enfatizó: “Hay quienes piensan que tener un centro de menores resta posibilidad de apoyo social, pero hay que preguntarse qué queremos hacer cuando estamos en las administraciones públicas: si defendemos los derechos humanos o defendemos el interés particular”.
Torres concluyó destacando el compromiso del Gobierno: “Lo que hay que hacer es que medidas como esta no se eliminen, no se deroguen. Esto no es que haya un problema y me lo quito de encima, esto es creer realmente si es justo que haya una respuesta al interés superior del menor y a los derechos humanos”.